El Ministerio de Salud confirmó tres casos del sublinaje BA.3.2 en la provincia de Buenos Aires. Uno de los pacientes requirió internación por comorbilidades previas, aunque todos evolucionaron favorablemente. Las autoridades señalaron que, por el momento, no representa un riesgo sanitario adicional sustancial y reforzaron la vigilancia epidemiológica.
El Ministerio de Salud de la Nación confirmó la detección por primera vez en Argentina del sublinaje BA.3.2 del SARS-CoV-2, una variante descendiente de Ómicron que se encontraba bajo monitoreo internacional. El hallazgo se produjo en la provincia de Buenos Aires, donde fueron identificados tres casos mediante el sistema de vigilancia genómica. La aparición de esta variante en el país llevó a las autoridades sanitarias a reforzar el seguimiento epidemiológico y virológico para evaluar su comportamiento.
De acuerdo con el último Boletín Epidemiológico Nacional, los tres casos corresponden a residentes de la provincia de Buenos Aires: un adulto y dos adultos mayores. Uno de los pacientes necesitó internación debido a comorbilidades previas, pero evolucionó favorablemente. Los otros casos también tuvieron una evolución positiva y, según la información difundida, no se registraron fallecimientos asociados al nuevo sublinaje.
La detección fue posible a través del trabajo de vigilancia genómica realizado por la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos Malbrán”. Según el informe oficial, entre abril y julio de 2026 fueron secuenciados 21 genomas de SARS-CoV-2 en el Laboratorio Nacional de Referencia y el 14% de esas muestras correspondió a BA.3.2. Se trata de la primera evidencia concreta de circulación de este sublinaje en territorio argentino.
BA.3.2 fue identificado originalmente en Sudáfrica en noviembre de 2024 y posteriormente comenzó a registrarse en distintos países. Su presencia también fue detectada en Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico, Costa Rica y Guyana Francesa. De esta manera, la identificación de casos en Argentina amplía la distribución geográfica conocida de este sublinaje en la región de las Américas.
Una de las características que genera especial atención entre los especialistas es su capacidad de escape inmunológico. El Boletín Epidemiológico Nacional señala que BA.3.2 presenta una reducción importante en la capacidad de los anticuerpos neutralizantes para reconocerla frente a algunas variantes anteriores. Sin embargo, esta característica no se tradujo hasta el momento en un aumento demostrado de la gravedad de la enfermedad ni en una expansión sostenida de la variante.
En ese sentido, las autoridades sanitarias remarcaron que no existen actualmente señales epidemiológicas que indiquen una mayor gravedad clínica asociada a BA.3.2. Tampoco se observaron evidencias de un incremento de hospitalizaciones, ingresos a unidades de cuidados intensivos o mortalidad atribuible específicamente a este sublinaje. El documento oficial, de todos modos, advierte que la evidencia disponible sobre gravedad clínica todavía es limitada y debe ser interpretada con precaución.
Otro dato relevante es que la circulación general del SARS-CoV-2 en Argentina se mantiene actualmente en niveles bajos y estables durante 2026, mientras que otros virus respiratorios, como influenza y virus sincicial respiratorio, presentan una actividad mayor. A nivel internacional, BA.3.2 llegó a representar cerca del 20% de las secuencias notificadas durante las primeras semanas de 2026, pero posteriormente descendió hasta alrededor del 6,45% en julio, con diferencias importantes entre países.
Frente a este escenario, el Ministerio de Salud recomendó mantener actualizados los esquemas de vacunación correspondientes y continuar con las medidas generales de prevención de infecciones respiratorias. Entre ellas se encuentran el lavado frecuente de manos, la ventilación de ambientes cerrados, cubrirse al toser o estornudar y evitar el contacto con otras personas ante la presencia de síntomas respiratorios. Las autoridades también señalaron la importancia de consultar al sistema de salud ante un empeoramiento del cuadro, especialmente en personas pertenecientes a grupos con mayor riesgo de complicaciones.
La detección de BA.3.2 no implica, por el momento, el inicio de una nueva emergencia sanitaria ni evidencia de una situación similar a la registrada durante las etapas más críticas de la pandemia. El principal objetivo de las autoridades es mantener la vigilancia para identificar rápidamente cualquier modificación en la transmisibilidad, la gravedad o el impacto sanitario de la variante. El propio Boletín Epidemiológico Nacional calificó la evaluación global del riesgo como baja, aunque destacó la necesidad de sostener el monitoreo epidemiológico y genómico.
Fuente: El Destape
