La ley de manejo del fuego terminó en incendio

Patricia Bullrich
Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

El Gobierno nacional sufrió un nuevo revés legislativo durante el tratamiento de la denominada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La fuerte resistencia de organizaciones ambientales, movimientos sociales y sectores de la oposición obligó al oficialismo a retirar los artículos que modificaban la Ley de Manejo del Fuego, una de las iniciativas más cuestionadas por su impacto sobre la protección de los bosques y las tierras incendiadas.

La sesión en el Senado estuvo marcada por intensas negociaciones y cambios de último momento. El proyecto impulsado por el Gobierno de Javier Milei llegó al recinto con el objetivo de modificar distintos aspectos de la legislación sobre la propiedad privada y el uso de la tierra, pero la falta de consenso y el creciente rechazo social obligaron al oficialismo a reducir significativamente su alcance. Finalmente, la iniciativa quedó limitada a solo dos capítulos, luego de que fueran retirados los artículos referidos a la Ley de Manejo del Fuego y a la extranjerización de tierras.

Uno de los puntos más controvertidos era la intención de modificar la normativa que actualmente impide cambiar el uso de un terreno afectado por un incendio durante un período determinado. Esa legislación fue aprobada para desalentar los incendios intencionales con fines especulativos, evitando que superficies quemadas puedan convertirse rápidamente en emprendimientos inmobiliarios, desarrollos turísticos o explotaciones agropecuarias diferentes a las que tenían antes del fuego. Diversas organizaciones advirtieron que eliminar esas restricciones podría incentivar nuevas quemas deliberadas en distintas regiones del país.

La presión social resultó determinante para modificar el rumbo del debate parlamentario. Organizaciones ambientalistas, comunidades indígenas, movimientos campesinos y vecinos autoconvocados realizaron movilizaciones, campañas de difusión y reclamos públicos para exigir que se mantuvieran las protecciones vigentes. Los cuestionamientos también alcanzaron a funcionarios nacionales, entre ellos el ministro Federico Sturzenegger y la ministra Patricia Bullrich, quienes habían respaldado las reformas promovidas por el Poder Ejecutivo.

El retroceso del oficialismo se produjo en un contexto especialmente sensible debido a la situación ambiental que atraviesa el país. Durante los últimos meses se registraron numerosos incendios forestales en distintas provincias, afectando miles de hectáreas de bosques nativos, pastizales y áreas protegidas. En ese escenario, especialistas y organizaciones ambientales sostuvieron que flexibilizar la legislación habría significado un grave riesgo para la conservación de los ecosistemas y para la prevención de nuevos focos intencionales.

Desde el Gobierno defendían las modificaciones argumentando que la normativa vigente imponía restricciones excesivas sobre el derecho de propiedad y limitaba las posibilidades de inversión y desarrollo productivo. Sin embargo, esas explicaciones no alcanzaron para convencer a sectores aliados ni a parte de la oposición dialoguista, que finalmente acompañaron los reclamos sociales y promovieron cambios en el texto antes de su votación. La falta de respaldo político terminó obligando al Ejecutivo a resignar uno de los aspectos centrales de su propuesta.

La decisión de retirar los artículos vinculados al manejo del fuego fue interpretada por distintos sectores como una victoria de la movilización ciudadana y de las organizaciones que desde hace años impulsan políticas de protección ambiental. Para esos espacios, mantener vigente la legislación representa una herramienta fundamental para desalentar la especulación inmobiliaria y preservar los recursos naturales frente al avance de intereses económicos sobre territorios afectados por incendios.

El resultado de la sesión dejó al Gobierno con una ley considerablemente reducida respecto del proyecto original y expuso las dificultades del oficialismo para reunir los consensos necesarios en temas de alta sensibilidad política y ambiental. Al mismo tiempo, el debate volvió a poner en el centro de la escena la importancia de las normas destinadas a proteger los bosques, los recursos naturales y el patrimonio ambiental del país, en un contexto donde los incendios forestales continúan representando una de las principales amenazas para numerosas regiones argentinas.

Fuente: Página12

Scroll al inicio