Intendentes, dirigentes y representantes de las 38 localidades del departamento San Justo se reunieron en La Francia para ordenar la estrategia electoral del oficialismo provincial. El encuentro ratificó el respaldo a Martín Llaryora y dejó en claro los dos objetivos del espacio: conservar los gobiernos locales que conduce y avanzar sobre aquellos distritos donde todavía es oposición.
La carrera electoral de 2027 empieza a ocupar un lugar cada vez más importante en la agenda política cordobesa. Mientras el gobernador Martín Llaryora busca consolidar su proyecto provincial, Hacemos Unidos por Córdoba comenzó a profundizar el trabajo territorial en el interior. Una muestra de ese movimiento fue el encuentro realizado en La Francia, departamento San Justo, donde intendentes, dirigentes y representantes de las 38 localidades de la región se reunieron para definir una estrategia común. El objetivo declarado fue fortalecer la estructura política, sostener la unidad y preparar el terreno para la próxima disputa electoral.
La consigna que atravesó la reunión fue concreta: retener las localidades donde el oficialismo ya gobierna y disputar aquellas en las que todavía no consiguió imponerse. No se trató solamente de una reunión de balance administrativo, sino de una instancia de coordinación política con la mirada puesta en 2027. La presencia de representantes de todo el departamento buscó mostrar capacidad de organización y respaldo territorial al proyecto que conduce Llaryora desde el Centro Cívico. San Justo aparece así como uno de los espacios donde el oficialismo pretende ordenar anticipadamente su estructura.
El secretario de Gobierno provincial, Augusto Pastore, defendió el modelo de articulación entre la Provincia y los municipios y presentó al departamento como un ejemplo del municipalismo impulsado por el gobernador. En su intervención sostuvo que no existen intendentes de primera y de segunda y destacó la necesidad de que los gobiernos locales trabajen de manera coordinada. El mensaje también tuvo una lectura política: mantener cohesionada una coalición que reúne distintas identidades y trayectorias partidarias, pero que comparte su pertenencia al esquema provincial de Hacemos Unidos por Córdoba.
La agenda de gestión ocupó un lugar central en las exposiciones. Pastore mencionó las obras viales, la finalización de la Autopista de la Ruta Nacional 19 entre San Francisco y Córdoba, la expansión de las sedes de la Universidad Provincial en San Francisco, Morteros, Arroyito y Las Varillas, además de intervenciones de pavimentación en la región y trabajos en la costanera de Miramar. La apuesta del oficialismo es convertir esas inversiones en argumentos para defender sus administraciones y fortalecer su presencia en el territorio. La gestión provincial aparece, de esta manera, como una de las principales herramientas para sostener el vínculo político con intendentes y comunidades.
El diputado nacional Ignacio García Aresca trasladó el debate al escenario nacional y planteó la necesidad de defender los recursos de Córdoba, la matriz productiva regional, la educación pública, la ciencia y la tecnología. Sus declaraciones incluyeron cuestionamientos al ajuste del Gobierno nacional y un reclamo por la continuidad de políticas que, según sostuvo, resultan fundamentales para el desarrollo del interior. La discusión no es menor: el oficialismo cordobés busca diferenciar su discurso de la orientación económica de la administración nacional y presentar la defensa del federalismo como parte de su identidad política.
Por su parte, el intendente de San Francisco, Damián Bernarte, destacó la administración de los recursos municipales y sostuvo que el equilibrio de las cuentas permitió afrontar las dificultades generadas por la reducción de fondos nacionales. También reivindicó el trabajo conjunto con el Gobierno provincial para sostener servicios, obras y programas locales. En la misma línea, el legislador departamental Gustavo Tévez remarcó el papel de la Provincia en el financiamiento de infraestructura y el acompañamiento a instituciones. Las intervenciones coincidieron en presentar la articulación entre los distintos niveles del Estado como una herramienta para responder a las demandas de las comunidades.
Sin embargo, detrás de los discursos de gestión aparece una cuestión decisiva: la construcción de poder territorial. Las elecciones municipales serán una pieza fundamental de la disputa provincial de 2027, porque los intendentes y jefes comunales cuentan con estructuras políticas propias, conocimiento de sus localidades y capacidad de movilización electoral. La estrategia de Hacemos Unidos por Córdoba apunta a que esa presencia territorial no quede limitada a conservar los municipios actuales, sino que también funcione como plataforma para ampliar su representación. En ese escenario, cada localidad tendrá sus particularidades y las alianzas con sectores peronistas, vecinalistas y dirigentes de otras procedencias políticas serán parte de las negociaciones.
La reunión de La Francia confirma que el oficialismo provincial ya está trabajando sobre el calendario electoral, aunque todavía falta conocer cómo se resolverán las candidaturas, los acuerdos locales y las fechas de votación. La unidad exhibida en San Justo constituye una señal política, pero el desafío será sostenerla cuando comiencen a discutirse los lugares de cada dirigente y las disputas por los gobiernos municipales. Para Martín Llaryora, el territorio será un componente central de la estrategia de continuidad provincial; para los intendentes, la prioridad será defender sus gestiones y asegurar su lugar dentro del armado. El 2027 ya empezó a ordenar los movimientos de la política cordobesa.
Fuente: CBA24N



