Zelenski se sintió “traicionado” por Trump tras el acuerdo energético con Putin

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El presidente de Ucrania cuestionó la decisión de Washington de habilitar un acuerdo para comercializar diésel ruso y criticó el alineamiento de Trump con Moscú. “Es una lástima que estemos perdiendo a un socio tan importante”, afirmó. La tensión se suma a las diferencias por la tregua energética, el apoyo militar y las negociaciones para poner fin a la guerra.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, afirmó que se siente “traicionado” por el mandatario estadounidense, Donald Trump, después de que Washington alcanzara un acuerdo con Rusia para facilitar la comercialización de diésel y anunciara una tregua energética entre ambos países. La declaración fue realizada durante una entrevista con el periodista británico Piers Morgan, difundida el miércoles 14 de octubre. Consultado directamente sobre si se sentía traicionado por los últimos acontecimientos, Zelenski respondió afirmativamente, aunque aclaró que la situación excede sus emociones personales y compromete la supervivencia de su país en medio de la guerra.

“Es una lástima que estemos perdiendo a un socio tan importante”, expresó el mandatario ucraniano al referirse al deterioro de la relación con Estados Unidos. Zelenski cuestionó que Trump adoptara decisiones que, desde la perspectiva de Kiev, favorecen los intereses rusos mientras continúan los ataques contra territorio ucraniano. También sostuvo que resulta doloroso que el presidente estadounidense parezca elegir el lado de Moscú. Según sus declaraciones, si Washington pretende actuar como intermediario entre los dos países, debería mantener una posición equilibrada y no tomar decisiones que Ucrania interprete como un respaldo a su adversario.

El acuerdo energético fue uno de los principales motivos del conflicto diplomático. Trump anunció que había alcanzado un entendimiento con el presidente ruso, Vladímir Putin, para permitir que el diésel ruso llegara a los mercados internacionales, en una iniciativa vinculada con su objetivo de reducir los costos energéticos. La decisión generó cuestionamientos en Estados Unidos y entre aliados europeos, debido a las sanciones impuestas a Rusia tras la invasión de Ucrania. Zelenski advirtió que los ingresos obtenidos por Moscú a través de la venta de combustibles podrían contribuir a sostener su capacidad militar. Para Kiev, cualquier flexibilización de las restricciones económicas debería estar vinculada con compromisos verificables de desescalada.

La controversia se profundizó por la manera en que se produjo el anuncio. Una delegación ucraniana se encontraba en Estados Unidos para participar en conversaciones con representantes de la administración Trump sobre posibles vías para avanzar hacia un acuerdo de paz. La decisión de Washington de avanzar en el entendimiento energético con Moscú, mientras continuaban esos contactos, provocó malestar en el Gobierno ucraniano. Zelenski había cuestionado anteriormente que su equipo pudiera estar siendo utilizado como una fachada para negociaciones cuyas decisiones centrales se adoptaban sin una participación efectiva de Ucrania. La diferencia de criterios dejó expuesta la dificultad de conciliar los objetivos económicos estadounidenses con las exigencias de seguridad de Kiev.

Otro foco de tensión es la propuesta de una tregua energética anunciada por Trump. El presidente estadounidense sostuvo que Rusia y Ucrania habían alcanzado un acuerdo para frenar los ataques contra instalaciones energéticas. Sin embargo, las condiciones y los mecanismos de cumplimiento no quedaron claramente definidos, y persistieron dudas sobre su alcance efectivo. Zelenski manifestó que Ucrania estaba dispuesta a respetar un alto el fuego si Rusia también lo hacía, pero reclamó detalles concretos y garantías de reciprocidad. La continuidad de los ataques contra infraestructura ucraniana alimentó las dudas sobre la posibilidad de que el anuncio se traduzca en una pausa real de las hostilidades.

La relación bilateral también atraviesa diferencias en materia militar y de inteligencia. Ucrania depende en gran medida del apoyo occidental para sostener su defensa frente a los ataques rusos, incluidos los sistemas de defensa aérea, el intercambio de información y las comunicaciones satelitales. Zelenski cuestionó restricciones vinculadas con el acceso a Starlink, el servicio de internet satelital de SpaceX, y advirtió sobre las consecuencias que las limitaciones tecnológicas pueden tener para sus fuerzas. Por su parte, Trump afirmó que Estados Unidos continúa compartiendo inteligencia con Ucrania y que trabaja con ambos gobiernos para encontrar una salida al conflicto. Las declaraciones reflejan dos visiones distintas sobre el alcance del respaldo estadounidense y el papel de Washington en las negociaciones.

En paralelo, el mandatario estadounidense volvió a cuestionar el liderazgo de Zelenski y planteó que Ucrania debería tener un nuevo presidente. Esa posición elevó la tensión política y generó preocupación en Kiev y entre sus aliados europeos, que consideran que las decisiones sobre la conducción del país deben corresponder a la sociedad ucraniana. La discusión sobre el liderazgo se desarrolla mientras continúan los combates y persisten las diferencias sobre las condiciones de una eventual negociación. Zelenski, por su parte, insistió en que el objetivo central debe ser proteger la soberanía de Ucrania y evitar que cualquier acuerdo imponga concesiones que comprometan su futuro.

El episodio refleja el momento delicado que atraviesan las relaciones entre Washington y Kiev, en un escenario en el que Trump intenta impulsar acuerdos con Moscú y reducir los costos energéticos, mientras Ucrania reclama garantías de seguridad y un respaldo internacional sostenido. La posibilidad de una tregua energética, las condiciones para aliviar las sanciones y el futuro de la asistencia militar continúan en discusión. Las declaraciones de Zelenski muestran que la confianza entre ambos gobiernos se encuentra bajo presión, aunque no significan una ruptura formal de la relación. El desenlace dependerá de los compromisos que puedan establecerse, de su cumplimiento por parte de Rusia y Ucrania y de la capacidad de Estados Unidos para sostener un papel de mediación aceptable para ambas partes.

Fuente: Agencia Noticias Argentinas

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