Las tarifas y los servicios siguen golpeando el bolsillo: aumentaron un 41,9% interanual

Economia
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Los servicios acumularon una suba del 30,2% entre enero y septiembre de 2026, por encima de la inflación general del 23,6%. Vivienda, agua, electricidad y gas registraron un incremento interanual del 49,1%, mientras las proyecciones anticipan que los precios seguirán aumentando cerca del 2% mensual.

El costo de los servicios continúa presionando sobre la economía de los hogares argentinos. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), los servicios acumularon un incremento del 30,2% durante los primeros nueve meses de 2026, por encima de la inflación general, que alcanzó el 23,6% en el mismo período. La diferencia refleja el impacto que tienen los gastos cotidianos sobre los presupuestos familiares, en un contexto en el que pagar las facturas y sostener los consumos básicos representa una parte cada vez más importante de los ingresos.

La comparación interanual también muestra una brecha significativa entre los distintos componentes de la canasta de consumo. Mientras los servicios aumentaron un 41,9% respecto del mismo período del año anterior, los bienes registraron una suba del 29,2%. En septiembre, además, los servicios avanzaron un 2,4%, frente al 1,7% de los bienes. De esta manera, los gastos vinculados con prestaciones esenciales volvieron a ubicarse entre los principales factores de presión sobre el índice de precios.

El rubro de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles encabezó los aumentos más significativos. Durante septiembre, esta división registró una suba mensual del 3,1% y acumuló un incremento interanual del 49,1%, casi 16 puntos porcentuales por encima de la inflación general. El resultado evidencia el peso de las tarifas de los servicios públicos y de los alquileres en el costo de vida, dos componentes centrales para las familias que deben destinar una porción de sus ingresos a mantener una vivienda.

Educación también mostró aumentos por encima del promedio general. El sector registró una variación mensual del 3% en septiembre y una suba interanual del 39,9%. Estos incrementos se suman a los gastos de vivienda y servicios públicos y profundizan las dificultades de los hogares para afrontar sus compromisos mensuales. En un escenario de ingresos que deben adaptarse a los cambios de precios, el comportamiento de estos rubros resulta determinante para medir el impacto real de la inflación sobre el presupuesto familiar.

Los precios regulados aumentaron un 2,3% durante septiembre, impulsados principalmente por los ajustes en el gas, la electricidad y las empresas de medicina prepaga. Por su parte, los precios estacionales avanzaron un 2,9%, con incidencia de las verduras, los tubérculos y las legumbres. En el otro extremo, Restaurantes y hoteles presentó una variación del 1,1%, una de las más bajas del mes. La evolución dispar de los rubros demuestra que la desaceleración de algunos precios no necesariamente se traduce en un alivio equivalente para los hogares, especialmente cuando los aumentos se concentran en gastos difíciles de evitar.

Las proyecciones privadas anticipan que la inflación podría mantenerse cerca del 2% mensual durante los próximos meses, aunque con una moderación en octubre. Los economistas consultados estimaban una variación de entre el 1,7% y el 1,8% para ese mes, mientras que el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectaba un 1,7% para octubre y un 1,6% para noviembre. Se trata de estimaciones y no de resultados confirmados: la evolución final dependerá del comportamiento de los precios y de las condiciones económicas durante las próximas semanas.

Entre los factores que podrían sostener la presión inflacionaria, los analistas mencionan el traslado a los precios de la suba del dólar registrada en los últimos meses y el impacto de los aumentos de los combustibles. Según la Fundación Libertad y Progreso, estos movimientos pueden repercutir inicialmente en los bienes transables y trasladarse luego a otros componentes del consumo, especialmente a alimentos y bebidas, que tienen una incidencia importante dentro del índice general. A esto se suma la dinámica de los precios estacionales, que puede generar aumentos adicionales en determinados períodos del año.

El dato de septiembre volvió a mostrar que la inflación no afecta de la misma manera a todos los componentes de la economía. Aunque el índice general acumuló un 23,6% en los primeros nueve meses de 2026, los servicios y, en particular, los gastos relacionados con la vivienda avanzaron a un ritmo considerablemente mayor. Con las tarifas, los alquileres y otros costos esenciales entre los principales factores de presión, el desafío para los hogares será sostener sus gastos básicos mientras las previsiones económicas todavía ubican la inflación mensual por encima del 1,5% hasta comienzos de 2027.

Fuente: Política Argentina

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