El exministro de Economía respaldó el rumbo general del Gobierno, pero advirtió que bajar la inflación no alcanza. Domingo Cavallo le planteó a Javier Milei tres cambios centrales: avanzar hacia una mayor libertad cambiaria, acumular reservas y construir un sistema financiero capaz de generar crédito para toda la economía.
Domingo Cavallo volvió a intervenir en el debate económico argentino y esta vez dejó un mensaje dirigido directamente al presidente Javier Milei. El exministro consideró que el rumbo elegido por el Gobierno para combatir la inflación es “el correcto”, pero sostuvo que la estabilización debe estar acompañada por una recuperación de la actividad. Para Cavallo, el desafío ya no pasa solamente por contener los precios y sostener el equilibrio fiscal, sino por conseguir que la economía vuelva a crecer de manera generalizada.
El economista puso el foco en tres cuestiones que considera determinantes para la próxima etapa: el funcionamiento del mercado cambiario, la acumulación de reservas y la creación de crédito para empresas y particulares. Según su planteo, el Gobierno todavía no logró organizar un sistema monetario, cambiario y financiero que permita canalizar el ahorro hacia la inversión. Sin financiamiento, advirtió, será difícil aumentar la productividad, reorganizar empresas y generar una expansión económica que alcance a distintos sectores y no solamente a los grandes proyectos.
Uno de sus principales planteos apunta directamente al cepo y al régimen cambiario. Cavallo sostuvo que el Gobierno debería avanzar hacia la eliminación total de las restricciones para las empresas y levantar los límites al movimiento de capitales. Su propuesta apunta a una economía con mayor libertad para operar en moneda extranjera y, en particular, a recuperar una idea que Javier Milei había planteado durante la campaña electoral pero que posteriormente dejó de lado: darle al dólar carácter de moneda de curso legal para todo tipo de operaciones.
En esa línea, el exministro planteó que las operaciones en dólares deberían poder realizarse con reglas similares a las que rigen para las transacciones en pesos. Su propuesta incluye contratos de mediano y largo plazo, depósitos y préstamos en dólares e incluso la posibilidad de que una empresa pueda acordar salarios en esa moneda. Para Cavallo, una mayor libertad cambiaria permitiría generar condiciones más previsibles para la inversión y reducir las restricciones que todavía pesan sobre el funcionamiento de la economía.
El segundo eje de su propuesta tiene que ver con las reservas del Banco Central. Cavallo consideró que la Argentina necesita acumular muchas más reservas y cuestionó el temor oficial a que la emisión de pesos utilizada para comprar dólares pueda generar inflación. Según su interpretación, esa liquidez adicional no necesariamente tendría un efecto inflacionario si se produce en el marco de una acumulación de activos externos, y podría contribuir a reducir el riesgo país y, posteriormente, el costo del financiamiento para el sector privado.
El tercer punto está vinculado directamente con la reactivación. Cavallo sostuvo que el crecimiento no puede depender exclusivamente de grandes inversiones vinculadas al RIGI, especialmente en sectores como energía, minería o agro. A su criterio, hace falta inversión en toda la estructura productiva para que las empresas puedan reorganizarse, aumentar su productividad y aprovechar nuevas oportunidades. También cuestionó que determinados beneficios otorgados a grandes inversiones no se extiendan al conjunto de la economía, como la libre disponibilidad de las divisas provenientes de exportaciones.
El exministro también advirtió que existe un “falso dilema” entre flexibilizar el sistema económico y correr el riesgo de que vuelva la inflación. Cavallo sostuvo que una estabilización basada únicamente en una política monetaria restrictiva puede terminar generando escenarios de estancamiento y recesión. Por eso insistió en que el Gobierno debería organizar un sistema monetario, cambiario y financiero que permita reducir la inflación al mismo tiempo que genera condiciones para recuperar la actividad y el crédito.
Finalmente, Cavallo aseguró que el Gobierno tiene una oportunidad para consolidar el proceso antes de las próximas elecciones, aunque remarcó que las reformas deberían apuntar más allá del calendario electoral. Su diagnóstico es que la economía necesita recuperar crédito externo e interno a tasas razonables y que el Banco Central debe acumular reservas sin el temor de que eso provoque automáticamente una aceleración inflacionaria. Para el exministro, el desafío de Milei es transformar la estabilización conseguida hasta ahora en crecimiento sostenido y evitar que la lucha contra la inflación termine conviviendo con una economía estancada.
Fuente: Ámbito



