El bloque de diputados de Unión por la Patria presentó un proyecto para liberar la mitad de los fondos de Aportes del Tesoro Nacional que permanecen sin distribuir y destinarlos a prevención, infraestructura y atención de emergencias climáticas. La propuesta apunta a fortalecer a las provincias ante el riesgo de inundaciones y lluvias extremas durante el período 2026-2027.
La llegada del fenómeno climático El Niño y las advertencias sobre posibles lluvias intensas e inundaciones abrieron un nuevo frente de discusión entre el Gobierno nacional y las provincias. En ese contexto, el bloque de diputados de Unión por la Patria presentó un proyecto de ley para distribuir, de manera excepcional y por única vez, $1,1 billones de los fondos de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) que permanecen acumulados sin ser transferidos a las jurisdicciones. La iniciativa fue impulsada por el jefe de la bancada, Germán Martínez, y el diputado pampeano Ariel Rauschenberger, con el argumento de que los recursos deben estar disponibles para anticiparse a las emergencias y proteger a las comunidades.
Según las estimaciones citadas por los legisladores, a septiembre de 2026 el Gobierno nacional mantenía acumulados aproximadamente $2,2 billones en el fondo de ATN. La propuesta plantea liberar la mitad de ese monto, equivalente a $1,1 billones, para financiar obras preventivas, infraestructura hídrica, acciones de emergencia y reconstrucción ante inundaciones y precipitaciones extraordinarias. El 50% restante permanecería como reserva del Tesoro para responder a futuras contingencias. De esta manera, el proyecto busca combinar una respuesta inmediata frente al riesgo climático con la conservación de recursos para otras situaciones críticas.
La iniciativa establece un mecanismo de distribución que combina dos criterios: el 25% de los fondos se repartiría en partes iguales entre las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, mientras que el 75% restante se asignaría de acuerdo con los coeficientes de coparticipación federal vigentes. Sus autores sostienen que esta fórmula permitiría garantizar una base de recursos para todas las jurisdicciones y, al mismo tiempo, contemplar las diferencias que existen en la distribución de los fondos coparticipables. El objetivo declarado es evitar que la asistencia dependa exclusivamente de decisiones discrecionales y establecer un criterio conocido, verificable y común para todo el país.
El reclamo se apoya también en la finalidad legal de los ATN. La Ley 23.548 establece que el fondo se integra con una porción de los recursos coparticipables y tiene como propósito atender situaciones de emergencia y desequilibrios financieros de los gobiernos provinciales. Desde Unión por la Patria sostienen que esos recursos deben cumplir esa función y que su acumulación sin distribución limita la capacidad de respuesta de las administraciones locales. La discusión, por lo tanto, no se reduce a una diferencia política sobre el manejo de la caja nacional: involucra el destino de recursos vinculados al sistema de coparticipación y el alcance de las obligaciones del Estado federal frente a las provincias.
El proyecto advierte que los riesgos asociados a El Niño ya comenzaron a manifestarse en distintas regiones del país. Entre los casos mencionados aparecen las crecidas del río Paraná en Corrientes y Entre Ríos, donde la evolución de los niveles del agua mantiene en alerta a las poblaciones ribereñas. Los fundamentos también citan previsiones del Servicio Meteorológico Nacional sobre la persistencia del fenómeno durante el último trimestre de 2026 y la posibilidad de precipitaciones superiores a las normales en amplias zonas del territorio argentino. A su vez, incorporan las proyecciones de la Organización Meteorológica Mundial, que en octubre anticipó que El Niño podría alcanzar su mayor intensidad hacia diciembre y extender sus efectos hasta febrero de 2027.
La propuesta contempla que los recursos puedan destinarse a obras de drenaje, regulación hídrica, prevención de inundaciones, infraestructura de reconstrucción, monitoreo y sistemas de alerta temprana. Son intervenciones que requieren planificación y ejecución antes de que las emergencias alcancen su punto más crítico. Para las provincias, contar con financiamiento anticipado puede resultar determinante para reforzar defensas, mejorar los mecanismos de evacuación y reducir los daños sobre viviendas, rutas, servicios públicos y actividades productivas. El proyecto plantea que la prevención no debe quedar supeditada a la llegada de una catástrofe, sino formar parte de una política sostenida de gestión del riesgo.
El debate adquiere otra dimensión si se observa el nivel de distribución de estos recursos durante el año. Un informe publicado por Infobae, sobre datos de la consultora Analytica, señaló que entre enero y octubre de 2026 ingresaron al fondo más de $1 billón y que el Gobierno había distribuido $197.500 millones, equivalentes al 19,3% de lo recaudado en ese período. El dato alimenta los cuestionamientos de distintos sectores provinciales, que vienen reclamando mayores transferencias en un escenario de dificultades fiscales y caída de ingresos. Sin embargo, esa cifra corresponde a los recursos ingresados durante los primeros diez meses del año y no debe confundirse con la estimación de $2,2 billones acumulados que utilizan los autores del proyecto.
La iniciativa de Unión por la Patria abre así una nueva discusión sobre el federalismo fiscal, la distribución de los recursos y la capacidad del Estado para anticiparse a las consecuencias de un fenómeno climático que puede afectar a numerosas provincias. El proyecto todavía deberá atravesar el debate parlamentario y reunir los respaldos necesarios para convertirse en ley. Mientras tanto, las advertencias sobre las condiciones hidrometeorológicas y las crecidas en la cuenca del Paraná colocan una pregunta concreta en el centro de la agenda: si existen fondos destinados legalmente a atender emergencias provinciales, ¿cómo y cuándo deben ponerse a disposición de los territorios que necesitan prepararse?
Fuente: Noticias Argentinas



