La periodista y dirigente del Partido Justicialista de Salta analizó en Federalísimo, por Mordisquito TV, las desigualdades entre el centro y el interior del país, la falta de oportunidades laborales en las provincias y el escenario político del peronismo de cara a 2027. También reivindicó la necesidad de construir estrategias políticas propias desde cada territorio.
La periodista y autoridad partidaria del Partido Justicialista de Salta participó de una entrevista en Federalísimo, el programa de Mordisquito TV, donde compartió su mirada sobre la realidad política, económica y social de las provincias argentinas. Desde su pertenencia al peronismo salteño, Hernández planteó la necesidad de recuperar una perspectiva verdaderamente federal que contemple las particularidades de cada territorio y permita discutir un modelo de desarrollo con oportunidades para toda la población. Al comienzo de la charla, también expresó su agradecimiento al equipo de Mordisquito por convocarla y destacó el vínculo que mantiene con el multimedio desde 2019, al que definió como un espacio al que le tiene un profundo cariño y respeto.
Al referirse al federalismo, Hernández sostuvo que Argentina tiene condiciones naturales, productivas y culturales para convertirse en una potencia, pero que históricamente las provincias quedaron relegadas frente a la concentración económica y política de Buenos Aires. En ese sentido, cuestionó un esquema que, según explicó, mantiene a los territorios del interior en el lugar de proveedores de materias primas, mientras las principales decisiones económicas y las oportunidades de desarrollo se concentran en los grandes centros urbanos. Para la dirigente, el país necesita avanzar hacia un modelo que permita industrializar sus recursos, generar valor agregado y fortalecer las economías regionales, en lugar de limitarse a la extracción de riquezas.
En el caso de Salta, identificó a la minería y al turismo como dos actividades centrales para el desarrollo económico provincial. Destacó el potencial turístico de la provincia, su atractivo para visitantes nacionales e internacionales y las acciones de promoción que se realizan, incluso mediante delegaciones en el exterior. Sin embargo, advirtió que esas actividades todavía no alcanzan para resolver las dificultades estructurales vinculadas al empleo. La dirigente remarcó que el desafío consiste en ampliar las posibilidades productivas y laborales para que el crecimiento de los sectores económicos se traduzca en mejores condiciones de vida para quienes habitan la provincia.
Uno de los puntos más sensibles de su análisis estuvo relacionado con el desarraigo que provoca la concentración del empleo en Buenos Aires y otras regiones del país. Hernández explicó que muchas familias salteñas deben separarse porque sus integrantes se ven obligados a migrar en busca de mejores salarios y oportunidades laborales. Mencionó especialmente el caso de trabajadores que se trasladan hacia el sur argentino, donde los ingresos de determinadas actividades petroleras pueden superar ampliamente los salarios que se pagan en Salta. “Las familias se rompen”, sintetizó al describir las consecuencias sociales de una realidad que, a su entender, podría evitarse si las provincias contaran con una estructura productiva capaz de ofrecer empleos de calidad.
La entrevistada también cuestionó la relación de dependencia financiera y política que, según su interpretación, condiciona a los gobiernos provinciales frente al poder central. Señaló que la distribución de los recursos y las discusiones en torno a la coparticipación pueden convertirse en herramientas de presión sobre los gobernadores, independientemente de sus pertenencias partidarias. En ese contexto, sostuvo que las consecuencias de los conflictos entre Nación y las provincias no recaen exclusivamente sobre quienes gobiernan, sino principalmente sobre la población. “No va a sufrir el gobernador, sufre la gente que vive en la provincia”, afirmó, al plantear que las decisiones políticas deben contemplar las necesidades concretas de cada territorio.
Al analizar la gestión de Gustavo Sáenz en Salta, Hernández buscó diferenciar los acuerdos institucionales y las negociaciones con el Gobierno nacional de una eventual alianza electoral con La Libertad Avanza. Según remarcó, el saenzismo no integró listas electorales junto a ese espacio ni presentó candidatos en una alianza formal. También cuestionó las estrategias de sectores opositores provinciales que, de acuerdo con su lectura, buscaron confluir con distintos espacios políticos para desplazar al actual gobernador. Para Hernández, la realidad salteña exige comprender las particularidades de sus disputas internas y evitar interpretaciones simplificadas que reduzcan toda decisión provincial a una alineación automática con la política nacional.
La dirigente también se refirió a los movimientos políticos del peronismo en el norte argentino y a las recientes actividades vinculadas con distintos sectores del espacio. Mencionó la visita de Axel Kicillof a Palpalá, en Jujuy, que convocó a una importante movilización y contó con la participación de dirigentes y militantes salteños, y contrastó esa convocatoria con el encuentro realizado en la sede de SMATA en Salta, con la presencia de Oscar Parrilli y referentes vinculados a la consigna “Cristina libre”. En su análisis, estas actividades expresan las distintas líneas que disputan la representación del peronismo en la provincia. También señaló que la presencia de Juan Manuel Urtubey en ese último espacio responde a su cercanía política con el sector que reivindica el liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner.
De cara a 2027, Hernández manifestó su preocupación por la falta de definiciones dentro del peronismo respecto de una candidatura presidencial y una estrategia común para enfrentar al oficialismo nacional. Consideró que el calendario electoral se acerca mientras el espacio todavía mantiene discusiones internas sobre su conducción y representación. Finalmente, reivindicó su identidad como peronista salteña y sostuvo que las provincias necesitan construir propuestas propias, con capacidad de diálogo, acuerdos y oposición cuando corresponda, sin quedar subordinadas a las decisiones de los sectores políticos porteños. Su planteo volvió sobre una de las ideas centrales de la entrevista: el federalismo no puede limitarse a una consigna, sino que debe expresarse en políticas concretas que generen trabajo, desarrollo y mejores condiciones de vida en cada rincón del país.
Fuente: Programa Federalísimo de Mordisquito TV



