Supermercados Toledo enfrenta embargos y deudas millonarias con 1.400 empleos en riesgo

Mercados
Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

La histórica cadena marplatense registra más de 1.330 cheques rechazados por unos $13.700 millones y enfrenta nuevas ejecuciones judiciales de sus proveedores. El sindicato también denunció irregularidades en los aportes destinados a la cobertura médica de los trabajadores. La empresa negocia una posible venta o el alquiler de su fondo de comercio.

La crisis financiera y judicial de Supermercados Toledo se profundizó en los últimos días y encendió las alarmas sobre la continuidad de una de las cadenas más tradicionales de Mar del Plata. Según los datos difundidos por la Agencia Noticias Argentinas, la compañía acumula 1.330 cheques rechazados por un valor superior a los $13.700 millones. El escenario compromete el funcionamiento de la empresa y genera incertidumbre sobre el futuro laboral de aproximadamente 1.400 trabajadores.

De acuerdo con los registros citados por NA, 1.111 documentos permanecen impagos por una suma cercana a los $12.097 millones. La cadena habría logrado cancelar solamente una parte de los cheques rechazados, mientras continúa enfrentando reclamos de acreedores y proveedores. Esta situación refleja las dificultades de liquidez de la firma y su creciente dependencia de operaciones extraordinarias para afrontar las obligaciones cotidianas.

A los problemas financieros se sumaron nuevas demandas ejecutivas impulsadas por Compañía Bernal S.A. y Meridiano Norte S.A., dos proveedores que reclaman una deuda conjunta de $148,7 millones de capital. Las presentaciones judiciales derivaron en embargos sobre cuentas bancarias de la compañía. Según informó Ámbito, uno de los reclamos corresponde a cheques entregados por mercadería y rechazados por falta de fondos, mientras que el otro se originó en documentos que tampoco pudieron ser cobrados.

Otro frente de conflicto involucra al frigorífico FRIAR, acreedor de la cadena, que solicitó frenar nuevas ventas de activos y evalúa avanzar con un pedido formal de quiebra. La empresa sostiene que la situación de Toledo se agravó por la imposibilidad de cobrar las obligaciones pendientes. El planteo suma presión sobre el proceso judicial y pone en discusión la estrategia de desprenderse de bienes para conseguir recursos.

En medio de la falta de liquidez, Toledo concretó la venta de dos propiedades con autorización judicial: un inmueble ubicado en la calle Estrada 5537, por 1,5 millones de dólares, y un predio de avenida Libertad 5750, por 3,85 millones de dólares. Según las rendiciones de cuentas presentadas en el expediente, los fondos obtenidos fueron convertidos a moneda nacional y destinados a cubrir descubiertos bancarios y pagar salarios. Sin embargo, esas operaciones no alcanzaron para revertir el deterioro financiero.

La preocupación también alcanza directamente a los trabajadores. El Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata (SECZA) denunció en el concurso preventivo que la empresa no estaría ingresando las retenciones correspondientes a obras sociales y prepagas, una situación que podría afectar la cobertura médica del personal. A este reclamo se suman los antecedentes de demoras y pagos fraccionados de salarios que ya habían provocado conflictos gremiales durante los últimos meses.

En ese contexto, la Justicia convocó a una audiencia para el próximo 21 de diciembre y dispuso que el presidente del directorio de Supermercados Toledo comparezca personalmente. La instancia buscará abordar la situación de la compañía y los planteos presentados en el expediente. Mientras tanto, continúan las negociaciones con dos grandes empresas para avanzar en una eventual venta del negocio o en el alquiler de su fondo de comercio, aunque hasta el momento no se informó un acuerdo definitivo.

La crisis de Toledo vuelve a poner en primer plano la vulnerabilidad de los puestos de trabajo cuando una empresa de gran trayectoria atraviesa un proceso de endeudamiento y pérdida de liquidez. Por ahora, no se anunció un cierre general ni una desvinculación masiva de personal, pero la continuidad de la actividad y de los aproximadamente 1.400 empleos permanece bajo incertidumbre. El desenlace dependerá tanto de las decisiones judiciales como de la posibilidad de alcanzar una salida comercial que permita sostener el funcionamiento de la cadena.

Fuente: Noticias Argentinas

Scroll al inicio