Dante Di Carlo, presidente de la Juventud de La Libertad Avanza de la Ciudad de Buenos Aires, repudió públicamente la agresión contra mujeres trans en los Bosques de Palermo. El dirigente calificó a los responsables como «cagones y cobardes» y pidió que se tomen medidas. Mientras tanto, la Justicia investiga el episodio como un posible ataque motivado por odio a la identidad de género y todavía no hay detenidos ni sospechosos identificados.
El ataque contra un grupo de mujeres trans en los Bosques de Palermo generó repercusiones en el escenario político argentino y provocó el pronunciamiento de un referente de La Libertad Avanza. Se trata de Dante Di Carlo, presidente de la Juventud Libertaria de la Ciudad de Buenos Aires, quien salió públicamente a repudiar la agresión protagonizada por un grupo de jóvenes. El episodio, que fue filmado y difundido en redes sociales por los propios atacantes, despertó una fuerte reacción de organizaciones sociales, referentes políticos y representantes de la comunidad LGBT+.
A través de una publicación en la red social X, Di Carlo expresó su rechazo a lo sucedido y utilizó términos contundentes para referirse a los responsables. «Cagones y cobardes. Ya mismo acciones sobre estos inadaptados idiotas. ¿En qué cabeza cabe semejante distorsión de la realidad y se toma como algo divertido el ir a atacar gente indiscriminadamente?», escribió el dirigente. Su pronunciamiento tuvo repercusión debido a que, hasta ese momento, había sido uno de los pocos referentes de peso del espacio libertario porteño en manifestarse públicamente sobre el hecho.
Di Carlo mantiene cercanía política con Pilar Ramírez, presidenta del bloque de La Libertad Avanza en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, y con Karina Milei, secretaria general de la Presidencia. Su declaración se produjo en medio de cuestionamientos hacia distintos sectores del oficialismo por la necesidad de establecer una posición clara frente a los hechos de violencia y discriminación contra las personas trans. El mensaje del dirigente buscó diferenciar el accionar de los agresores de las posiciones políticas de su espacio.
La agresión ocurrió durante la madrugada del lunes 2 de noviembre en las inmediaciones de la avenida de los Ombúes y Andrés Bello, cerca de la avenida Figueroa Alcorta y el Lago de Regatas. Según la reconstrucción inicial, un grupo de jóvenes que circulaba en bicicletas persiguió, insultó y golpeó a trabajadoras sexuales trans. Durante el ataque también habrían utilizado palos, piedras y otros elementos contundentes. Las imágenes del episodio comenzaron a circular en plataformas digitales y generaron indignación por la violencia ejercida contra las víctimas.
La investigación quedó en manos de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N.º 13 de la Ciudad de Buenos Aires, especializada en discriminación y a cargo de la fiscal Andrea Scanga. La funcionaria judicial solicitó al Centro de Monitoreo Urbano de la Policía de la Ciudad las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona para reconstruir lo sucedido e identificar a quienes participaron de la agresión. La causa fue caratulada provisoriamente como lesiones agravadas por haber sido cometidas por odio a la identidad de género.
Hasta el momento de la publicación de la información, no se habían registrado detenciones ni se había identificado formalmente a los responsables. La fiscalía también solicitó la colaboración de posibles testigos y convocó a las víctimas para que se acerquen a radicar las denuncias correspondientes. El avance de la investigación dependerá de la recopilación de pruebas, los registros audiovisuales y los testimonios que permitan establecer cómo se desarrolló el ataque y quiénes participaron.
El episodio también generó pronunciamientos de dirigentes de distintos espacios políticos, que reclamaron una condena pública de la violencia contra la comunidad trans. Entre ellos estuvieron el exjefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, la diputada del Frente de Izquierda Myriam Bregman y el legislador socialista Esteban Paulón. Algunos de estos referentes vincularon el clima de discriminación con los discursos públicos contra la diversidad sexual, mientras que desde el oficialismo surgieron distintas posiciones sobre el tema. El debate volvió a instalar la discusión sobre la responsabilidad política y social frente a las expresiones de odio y sus posibles consecuencias.
La agresión ocurrió pocos días antes de la Marcha del Orgullo, prevista para el sábado 7 de noviembre, y volvió a poner en agenda la situación de vulnerabilidad que atraviesan muchas personas trans, especialmente quienes ejercen el trabajo sexual. El caso reabrió el reclamo por políticas de prevención de la violencia, protección de derechos y acceso efectivo a la Justicia. Mientras avanzan las actuaciones judiciales, las organizaciones de la diversidad exigen que el hecho no quede impune y que se identifique a todos los responsables.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas



