Axel Kicillof y Máximo Kirchner alcanzaron un acuerdo para bajar momentáneamente la tensión dentro del peronismo bonaerense. El entendimiento establece que el líder de La Cámpora presidirá el Congreso del Partido Justicialista provincial, mientras que el gobernador conservará la conducción partidaria. Sin embargo, las diferencias por el liderazgo político y las candidaturas de cara a 2027 continúan abiertas.
El peronismo de la provincia de Buenos Aires atraviesa un nuevo capítulo de su disputa interna. El gobernador Axel Kicillof y el diputado nacional Máximo Kirchner acordaron una tregua política que busca ordenar el funcionamiento del Partido Justicialista bonaerense y evitar una ruptura entre los principales sectores del espacio. El entendimiento se concretó durante una serie de reuniones realizadas en La Plata y quedó formalizado en el Consejo partidario, donde se ratificó que el referente de La Cámpora presidirá el Congreso provincial del PJ.
La decisión establece un esquema de distribución de responsabilidades dentro de la estructura partidaria. Kicillof continuará al frente de la presidencia del PJ bonaerense, mientras que Máximo Kirchner asumirá la conducción del Congreso partidario. Este órgano tiene atribuciones importantes dentro de la vida interna del justicialismo, entre ellas intervenir en la definición de alianzas electorales y designar a los representantes bonaerenses ante las instancias nacionales del partido. La distribución busca garantizar un equilibrio entre los sectores que actualmente disputan la conducción política del peronismo.
El acuerdo comenzó a tomar forma durante un encuentro reservado que ambos dirigentes mantuvieron el martes por la noche en la ciudad de La Plata. De las conversaciones también participaron referentes de los dos espacios, entre ellos la vicegobernadora Verónica Magario, el intendente Mariano Cascallares, Federico Otermín y el diputado provincial Facundo Tignanelli. La reunión permitió acercar posiciones después de varias semanas de cuestionamientos públicos y diferencias vinculadas con el liderazgo del movimiento justicialista y la estrategia electoral hacia los próximos comicios.
Uno de los puntos centrales del entendimiento fue la confirmación de que Máximo Kirchner presidirá el Congreso del PJ bonaerense, cuya reunión fue convocada para el sábado 21 de noviembre. El encuentro tendrá una modalidad híbrida, con una parte de los dirigentes presentes en la sede partidaria de La Plata y otros congresales participando de manera virtual. Entre sus principales objetivos estará la designación de los representantes provinciales ante el Congreso Nacional del Partido Justicialista, además de avanzar en cuestiones organizativas y administrativas de la estructura partidaria.
Durante la reunión del Consejo también se acordó avanzar con un documento político que reclama la libertad de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y la restitución de sus derechos políticos. Este pronunciamiento fue uno de los puntos que permitió acercar posiciones entre el sector que responde a Kicillof y el kirchnerismo. La situación judicial de la exmandataria continúa siendo un tema central dentro de la discusión interna del peronismo, especialmente por las diferencias sobre su posible participación en futuras candidaturas y el papel que debe ocupar en la conducción del movimiento.
A pesar de la foto de unidad, las diferencias entre ambos sectores siguen vigentes. Kicillof busca consolidar una construcción política propia a través del Movimiento Derecho al Futuro, con mayor autonomía respecto de la conducción histórica del kirchnerismo. Por su parte, La Cámpora sostiene la importancia del liderazgo de Cristina Kirchner y reclama que las principales decisiones estratégicas del espacio mantengan una coordinación con ese sector. La discusión no se limita a los cargos partidarios, sino que involucra el futuro liderazgo del peronismo y la definición de una eventual candidatura presidencial para 2027.
Otro de los temas que atraviesa la interna es la discusión sobre las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) como mecanismo para resolver las candidaturas. Kicillof manifestó en distintas oportunidades su defensa de las primarias como herramienta para ordenar las disputas internas y evitar que las postulaciones se definan exclusivamente mediante acuerdos entre las conducciones partidarias. Esta posición genera diferencias con sectores que prefieren mecanismos de negociación política para resolver las candidaturas. También persisten desacuerdos sobre la posibilidad de modificar las restricciones a las reelecciones de intendentes bonaerenses, un reclamo que tiene respaldo entre numerosos jefes comunales.
La tregua alcanzada representa un intento de ordenar al peronismo bonaerense en un momento en el que el espacio necesita definir su estrategia frente al Gobierno nacional y comenzar a discutir su proyección electoral. El acuerdo permite mantener los canales institucionales de diálogo y evitar, al menos por ahora, una confrontación abierta entre Kicillof y La Cámpora. Sin embargo, la disputa por el liderazgo, las candidaturas y el rumbo político del justicialismo continúa sin una resolución definitiva. El Congreso del 21 de noviembre será una nueva instancia para medir el alcance real de este entendimiento y observar si los distintos sectores logran sostener una convivencia política más allá de los acuerdos formales.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas



