El senador brasileño difundió un extenso comunicado en el que cuestionó al Supremo Tribunal Federal, acusó a la principal cadena televisiva del país de negarle el derecho a réplica y defendió su traslado a Estados Unidos. “No salí de Brasil, salí por Brasil”, sostuvo, mientras anticipó nuevas entrevistas para presentar su versión de los acontecimientos.
El senador y excandidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro reapareció públicamente desde Estados Unidos con un duro mensaje contra el sistema judicial de su país y la cadena de televisión Rede Globo. A través de un comunicado titulado “Nota a Brasil”, publicado en sus redes sociales, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro volvió a denunciar una supuesta persecución política y justificó su salida del territorio brasileño, luego de perder el balotaje frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Uno de los principales blancos de sus críticas fue Rede Globo, a la que acusó de preparar un informe sobre su situación sin ofrecerle la posibilidad de responder. Según relató, durante la semana recibió consultas de distintos medios, incluida una invitación para una entrevista exclusiva de la principal cadena televisiva brasileña. Aseguró que aceptó participar con una condición: que la conversación fuera emitida íntegramente, sin cortes y sin temas prohibidos. De acuerdo con su versión, la emisora decidió no avanzar con la entrevista.
Bolsonaro también cuestionó el tratamiento periodístico que, según anticipó, tendría el programa Fantástico. Sostuvo que el ciclo emitiría un informe extenso sobre su persona sin incluir su testimonio. “Si el mayor grupo de comunicación de Brasil está con miedo, no tiene la menor condición moral de juzgarme o intentar destruir mi reputación”, escribió. El dirigente anunció que en los próximos días concederá entrevistas a medios nacionales e internacionales para exponer su posición sin las condiciones editoriales que, según él, limitarían sus declaraciones.
En relación con su salida de Brasil, el senador rechazó que se trate de una fuga para evitar la acción de la Justicia. “No salí de Brasil, salí por Brasil”, afirmó, al presentar su traslado a Estados Unidos como una decisión política frente a lo que considera un proceso judicial arbitrario. También aseguró que las medidas cautelares en su contra fueron dispuestas apenas minutos después de conocerse el resultado electoral y cuestionó la actuación del juez Alexandre de Moraes, integrante del Supremo Tribunal Federal.
La salida del país se produjo en medio de una investigación judicial y de medidas destinadas a impedir que abandonara el territorio brasileño. Según informaciones difundidas por medios de ese país, la Policía Federal había solicitado restricciones migratorias y la entrega de documentos de viaje. La investigación también busca esclarecer las circunstancias en las que Bolsonaro cruzó la frontera y llegó a Estados Unidos. El senador sostiene que esas decisiones forman parte de una persecución política, una acusación que no constituye por sí misma una comprobación de irregularidades por parte de los tribunales.
El recorrido hacia Estados Unidos incluyó un paso por la Argentina. Según información publicada por medios brasileños y confirmada por registros migratorios difundidos en la prensa, Bolsonaro salió por la frontera de Misiones, a través del paso internacional que conecta Foz do Iguaçu con Puerto Iguazú, y posteriormente abordó un avión privado. El viaje continuó con una escala en Ecuador antes de llegar a Florida. La forma en que se concretó el desplazamiento quedó bajo observación de las autoridades brasileñas, que investigan si se incumplieron las restricciones dispuestas por la Justicia.
En su comunicado, Flávio también hizo referencia a la situación de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, condenado a más de 27 años de prisión por su participación en el intento de golpe de Estado posterior a las elecciones de 2022 y bajo prisión domiciliaria al momento de los hechos relatados. El senador cuestionó esa condena y afirmó que su familia es víctima de una persecución. También mencionó a su hermano Eduardo Bolsonaro, quien permanece en Estados Unidos y enfrenta su propia situación judicial en Brasil. Sus declaraciones forman parte de la defensa política que el sector bolsonarista sostiene frente a las investigaciones y condenas judiciales.
La reaparición de Flávio desde territorio estadounidense profundiza la disputa política abierta tras la victoria electoral de Lula. El senador busca mantener su actividad opositora desde el exterior y anticipó que utilizará entrevistas y apariciones públicas para instalar su versión sobre los acontecimientos. Mientras tanto, las autoridades brasileñas continúan investigando las circunstancias de su salida y las medidas judiciales que motivaron su traslado. El conflicto combina la confrontación entre el bolsonarismo y el Poder Judicial, la discusión sobre el papel de los medios de comunicación y las repercusiones internacionales de un episodio que también involucró el territorio argentino.



