Licencia de conducir en Argentina: hasta qué edad se puede renovar y cuánto dura el registro

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En la mayor parte del país no existe una edad máxima general para renovar el carnet de conducir. La vigencia depende de la edad, la categoría de la licencia y la aprobación de los controles de aptitud psicofísica. Con los cambios implementados por el Decreto 196/2025, también se modificó la modalidad de emisión y renovación del registro.

En Argentina, cumplir 70, 80 años o más no implica automáticamente perder el derecho a conducir. La normativa nacional no establece una edad máxima general para renovar la licencia particular: el requisito central es acreditar que la persona conserva las condiciones físicas y mentales necesarias para manejar de manera segura. Por eso, el trámite no depende exclusivamente de los años cumplidos, sino también de los controles exigidos por las autoridades de aplicación. Sin embargo, los períodos de vigencia se acortan a medida que aumenta la edad, lo que obliga a realizar las verificaciones con mayor frecuencia.

Según la información difundida por Minuto Uno, las licencias de las categorías A, B y G tienen una vigencia de cinco años para los menores de 21 años y para las personas de entre 21 y 65 años. En el caso de quienes superan los 65 años, el plazo se reduce: para las categorías particulares A, B y G, la revalidación de la aptitud psicofísica se realiza cada tres años, mientras que a partir de los 70 años el control debe efectuarse anualmente. Estas reglas generales pueden tener particularidades según la categoría habilitada y la jurisdicción que emite la licencia.

La evaluación psicofísica es uno de los requisitos centrales para renovar el registro. El procedimiento busca verificar que el conductor conserve las capacidades necesarias para circular, de acuerdo con los criterios establecidos por la autoridad competente. El certificado debe ser emitido por profesionales o centros habilitados y registrados ante la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), conforme al régimen vigente. No alcanza, por lo tanto, con presentar el carnet anterior o abonar el trámite: la renovación depende del cumplimiento de las condiciones requeridas para conducir.

Otro punto importante es que no todas las licencias tienen los mismos plazos. Las categorías profesionales destinadas al transporte de cargas o pasajeros están sujetas a requisitos y períodos específicos, que pueden ser más exigentes que los correspondientes a los vehículos particulares. La normativa contempla, por ejemplo, diferencias en la vigencia de las licencias profesionales según la edad y la clase habilitada. Por eso, quienes utilizan el registro como herramienta de trabajo deben revisar las condiciones particulares de su categoría antes de iniciar la renovación.

Los cambios establecidos por el Decreto 196/2025 también modificaron la gestión del documento. La licencia nacional digital pasó a ocupar un lugar central en el sistema, y el trámite de renovación puede iniciarse de manera remota a través de la plataforma oficial Mi Argentina. Allí se validan los datos personales, se selecciona el trámite, se abonan los conceptos correspondientes y se eligen los prestadores habilitados para realizar los exámenes o cursos que sean necesarios. Una vez completados los pasos obligatorios, la licencia digital se emite en la plataforma.

La versión física también puede obtenerse y tiene la misma validez legal que la digital mientras esta última permanezca vigente. El cambio apunta a simplificar gestiones y reducir trámites presenciales, aunque no elimina las evaluaciones de salud ni los requisitos adicionales que correspondan a cada conductor. Además, quienes tengan antecedentes por infracciones graves pueden necesitar aprobar nuevamente exámenes teóricos y prácticos para revalidar la licencia. En consecuencia, la digitalización facilita el procedimiento administrativo, pero no reemplaza las condiciones de seguridad vial que deben cumplirse.

Para quienes obtienen el registro por primera vez, también existen obligaciones específicas. Durante los primeros seis meses, los conductores principiantes deben exhibir el cartel que identifica esa condición. En ese período, la normativa establece restricciones para circular por zonas céntricas, autopistas y semiautopistas. Además, las infracciones graves cometidas durante los primeros dos años pueden derivar en la suspensión de la licencia y en la obligación de rendir nuevamente los exámenes correspondientes. Estas disposiciones buscan reforzar las precauciones durante la etapa inicial de conducción.

En definitiva, no hay una edad máxima general que impida renovar la licencia de conducir en todo el país, pero sí controles y plazos diferenciados según la edad y la categoría. Antes de iniciar el trámite, conviene consultar los requisitos actualizados de la jurisdicción correspondiente y verificar la vigencia del registro en Mi Argentina. La evaluación de aptitud psicofísica, el cumplimiento de las normas y la documentación exigida son determinantes para mantener la habilitación. La edad, por sí sola, no define si una persona puede seguir conduciendo: lo decisivo es cumplir con las condiciones previstas para hacerlo de manera segura.

Fuente: Minuto Uno

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