La vicejefa de Gobierno porteño sostuvo que el cierre de jugueterías se explica principalmente por la caída de los nacimientos y no por la situación económica. La Cámara Argentina de la Industria del Juguete, en cambio, viene señalando una combinación de caída del consumo, pérdida de poder adquisitivo, importaciones, ventas online y aumento de costos.
La explicación de la vicejefa de Gobierno porteño, Clara Muzzio, sobre el cierre de jugueterías generó repercusiones luego de que atribuyera parte del fenómeno a la caída de la natalidad. La funcionaria sostuvo que los comercios del rubro están afectados por la reducción de la cantidad de niños y relativizó la incidencia de la situación económica sobre las ventas. Sus declaraciones fueron difundidas en medio de un escenario en el que más de 200 jugueterías cerraron durante el último año, según datos citados por Página/12.
Muzzio tomó como punto de partida un fenómeno demográfico concreto: la reducción de los nacimientos en Argentina. A partir de ese dato, sostuvo que existe una relación entre la menor cantidad de niños y la reducción de la demanda de juguetes. La funcionaria también hizo referencia a otros cambios en los hábitos de consumo, aunque su explicación puso el acento en la cuestión demográfica como uno de los principales factores detrás de la caída de las ventas.
El problema es que la situación del sector juguetero también presenta otros indicadores económicos. La Cámara Argentina de la Industria del Juguete informó que las ventas del rubro cayeron alrededor de un 10% durante el primer semestre de 2026. La entidad viene vinculando las dificultades de los comercios con la retracción del consumo, la pérdida de poder adquisitivo, los costos de funcionamiento y el crecimiento de la competencia de productos importados y plataformas internacionales.
El cierre de comercios también tiene casos concretos. Uno de ellos fue el de Tío Mario, una tradicional cadena de jugueterías que dejó de operar después de casi 30 años. La Cámara Argentina de la Industria del Juguete señaló que su cierre se produjo dentro de un escenario general de retracción de las ventas y competencia creciente de productos importados. En los últimos dos años, según la entidad, más de 300 firmas del sector cerraron sus locales físicos o se trasladaron hacia modalidades de venta exclusivamente digital.
Otro de los factores señalados por los empresarios del sector es el avance de las importaciones. Durante 2025 ingresaron al país juguetes por unos 114,5 millones de dólares, mientras que en el primer semestre de 2026 las importaciones alcanzaron los 37,8 millones de dólares y 7,2 millones de kilos. La Cámara también cuestiona el impacto de las compras mediante sistemas de envío internacional y la competencia que representan para los comercios formales que afrontan alquileres, salarios, servicios e impuestos.
La industria nacional también atraviesa dificultades. De acuerdo con los datos difundidos por la Cámara, las fábricas del sector trabajan actualmente alrededor del 30% de su capacidad instalada. Entre los problemas enumerados por los empresarios aparecen la caída del poder adquisitivo, los costos de alquiler y servicios, la presión tributaria, el contrabando, las ventas por Internet y la competencia de productos importados. La propia entidad reconoce, al mismo tiempo, que la disminución de los nacimientos y el mayor uso de pantallas forman parte de los factores que afectan al mercado.
La discusión, por lo tanto, no se reduce a una única causa. La caída de la natalidad puede modificar estructuralmente el tamaño del mercado infantil, pero los datos del sector muestran que existen también factores coyunturales relacionados con el consumo y la estructura comercial. La Cámara Argentina de la Industria del Juguete enumeró entre las dificultades actuales tanto la menor demanda como la competencia internacional, los cambios en los canales de compra y los costos que enfrentan los establecimientos físicos.
Las declaraciones de Muzzio se produjeron además en un contexto político en el que el impacto de las políticas económicas del gobierno de Javier Milei es objeto de discusión. Página/12 interpretó sus dichos como un intento de desligar al Gobierno nacional de la situación del comercio, mientras que los datos empresariales muestran un escenario en el que confluyen factores demográficos, económicos y comerciales. La discusión sobre las causas de los cierres queda así atravesada por dos dimensiones diferentes: una transformación de largo plazo en la estructura demográfica y los cambios recientes en el consumo y en el mercado juguetero.
Fuente: Página 12



