Los ingresos de los trabajadores registrados todavía se encuentran por debajo del nivel que tenían en noviembre de 2023, según un análisis del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). Aunque en julio los salarios privados y públicos registraron mejoras reales frente a la inflación del mes, la recuperación no alcanzó para compensar la pérdida acumulada. La situación es especialmente marcada entre los trabajadores de la administración pública nacional.
Los salarios de los trabajadores registrados acumularon una pérdida del 7,9% en términos reales desde noviembre de 2023, cuando comenzó el Gobierno de Javier Milei, de acuerdo con un análisis elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) a partir de los datos oficiales. El informe muestra que, pese a algunas mejoras registradas durante los últimos meses, el poder adquisitivo de los ingresos formales todavía no logró recuperar el terreno perdido desde el inicio de la actual gestión.
El dato aparece luego de que el Índice de Salarios del INDEC registrara una mejora durante julio. En ese mes, los salarios privados registrados avanzaron un 2,3% y los del sector público aumentaron un 3%, mientras que la inflación fue del 2,1%. De esta manera, el conjunto de los ingresos registrados tuvo una recuperación marginal frente a los precios, aunque insuficiente para revertir el deterioro acumulado durante los meses anteriores.
En el caso de los trabajadores privados registrados, CEPA calculó que los salarios se encuentran 3,4% por debajo del nivel de noviembre de 2023. Es decir, aunque este sector consiguió superar levemente a la inflación durante julio, la mejora puntual no alcanzó para recomponer completamente la capacidad de compra que tenían los trabajadores al comienzo de la gestión de Milei.
La situación resulta todavía más pronunciada entre los trabajadores del Estado. Según el análisis difundido por CEPA, los salarios públicos acumulan una pérdida real del 15,8% desde el inicio del Gobierno. Dentro de ese universo, la administración pública nacional aparece como el segmento con mayor deterioro salarial, con una caída del 35,9% respecto de diciembre de 2023, según los datos citados por el centro de estudios.
Los trabajadores estatales de las provincias también registraron una pérdida significativa. El informe señala que sus salarios acumulan una baja del 8,8% en términos reales desde el comienzo de la gestión nacional. Las diferencias entre los distintos sectores muestran que el impacto de la evolución de los precios sobre los ingresos no fue uniforme y que el deterioro resulta particularmente importante entre determinados segmentos del empleo público
El CEPA también plantea una discusión sobre la metodología utilizada para medir la pérdida del poder adquisitivo. Según el organismo, si en lugar de utilizar la medición oficial se empleara como referencia la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18, la pérdida salarial acumulada sería considerablemente mayor y alcanzaría el 18,3%. Se trata de una estimación alternativa planteada por el centro de estudios y no del resultado publicado por el INDEC.
Los números aparecen además en un contexto de recuperación salarial todavía limitada durante 2026. Según datos del INDEC citados en distintos informes, los salarios registrados crecieron durante los primeros siete meses del año, pero los precios avanzaron a un ritmo superior, por lo que el poder adquisitivo volvió a registrar un retroceso en ese período. En la comparación interanual también se observa una brecha entre la evolución de los ingresos y la inflación.
De esta manera, el informe vuelve a colocar en el centro de la discusión económica la evolución de los salarios reales y el poder de compra de los trabajadores. El dato general de una pérdida del 7,9% desde noviembre de 2023 convive con comportamientos diferentes según el sector y con una recuperación mensual que, por ahora, no consiguió borrar el deterioro acumulado. Mientras el Gobierno sostiene que los ingresos comenzaron a recuperarse, los datos oficiales y las distintas lecturas sobre ellos alimentan el debate sobre cuánto terreno lograron recuperar efectivamente los salarios frente a la inflación.
Fuente: La Nueva Mañana



