La fabricante de termotanques redujo su plantilla en un 10% mientras su controlante, Garovaglio y Zorraquín, avanza con una reestructuración financiera. La empresa refinanció un préstamo subordinado por casi US$9,5 millones y las indemnizaciones por las desvinculaciones representaron una parte significativa de sus resultados.
La fabricante de termotanques Rheem concretó una reducción del 10% de su personal en el marco de un proceso de reorganización que combina desvinculaciones laborales y reestructuración de obligaciones financieras. La información fue comunicada por Garovaglio y Zorraquín, grupo que controla la compañía, ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), y se conoció mientras la firma avanza con un nuevo esquema para afrontar sus compromisos financieros.
Según la documentación difundida por la compañía, la reducción alcanzó al 10% de la dotación. La última cantidad de empleados informada asciende a 273 trabajadores, por lo que el porcentaje representa aproximadamente 27 puestos de trabajo, aunque esta cifra es una estimación debido a que la comunicación oficial consignó el porcentaje de las desvinculaciones pero no detalló su número absoluto.
El ajuste tuvo además un impacto considerable sobre las cuentas de la empresa. De acuerdo con la información publicada a partir de los estados financieros consolidados cerrados el 30 de junio de 2026, las indemnizaciones abonadas durante los últimos seis meses equivalieron al 41% del resultado financiero del período. Esos estados registraron una ganancia neta de $2.439 millones, por lo que el costo de las desvinculaciones habría rondado los $1.000 millones.
En paralelo con la reducción de personal, Rheem avanzó en la reestructuración de una parte de sus compromisos en dólares. El 30 de junio la compañía acordó refinanciar un préstamo subordinado por US$9.482.556, cuyo vencimiento fue extendido hasta el 31 de diciembre de 2028. El acuerdo mantiene además el devengamiento de intereses sobre ese pasivo.
El reordenamiento financiero se desarrolló en distintas etapas. La compañía recibió asistencia financiera de Federico Zorraquín, posteriormente canceló la totalidad del préstamo senior y finalmente acordó la refinanciación del pasivo subordinado. La negociación había comenzado a principios de 2026, cuando la empresa comunicó que mantenía conversaciones destinadas a reestructurar sus obligaciones financieras.
La situación financiera de Rheem también tiene antecedentes recientes. Durante febrero de este año se habían informado negociaciones para reestructurar préstamos por aproximadamente US$12,3 millones, cuyos vencimientos habían operado a fines de 2025. Esos compromisos involucraban obligaciones con Rheem Manufacturing Company, Federico Zorraquín y Sol y Oro S.A., según la información difundida sobre las presentaciones realizadas ante la CNV.
El proceso de reorganización alcanzó además a otros activos del grupo. Finpak, sociedad controlada en un 98,05% por Garovaglio y Zorraquín, concretó una operación inmobiliaria mediante la cual transfirió su planta ubicada en el Área Industrial El Pantanillo, en Catamarca, y recibió a cambio un terreno de 28.403,63 metros cuadrados ubicado en el departamento Capital de Córdoba. Según la información societaria citada por los medios, los inmuebles tenían una valuación similar y la operación fue presentada como una permuta de activos.
El caso de Rheem combina así tres movimientos que impactan sobre la estructura del grupo: reducción de personal, refinanciación de deuda y reorganización de activos. Mientras la empresa busca extender los plazos de sus compromisos financieros, la reducción de la plantilla representa una modificación concreta en su estructura laboral. El alcance futuro del proceso dependerá de la evolución de las obligaciones refinanciadas, de la actividad de la compañía y de las decisiones que adopte el grupo controlante en los próximos meses.
Fuente: Infogremiales



