PISA 2025: el alarmante retroceso educativo deja a 8 de cada 10 estudiantes argentinos debajo del nivel básico en Matemática

Educacion
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Los resultados de PISA 2025 encendieron nuevamente las alarmas sobre el sistema educativo argentino. El 76% de los estudiantes de 15 años no alcanzó el nivel mínimo en Matemática y también hubo retrocesos en Lectura y Ciencias. Argentina quedó octava entre los 13 países latinoamericanos evaluados y registró sus peores resultados de la serie en varias áreas.

Los resultados de las pruebas PISA 2025 volvieron a poner bajo la lupa el desempeño educativo argentino y dejaron un dato particularmente preocupante: el 76% de los estudiantes de 15 años no alcanzó el nivel mínimo de desempeño en Matemática. En otras palabras, aproximadamente ocho de cada diez alumnos quedaron por debajo del nivel 2, que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) considera el umbral básico de desempeño. Argentina obtuvo 367 puntos, 11 menos que en 2022, y quedó en el puesto 75 entre los 91 sistemas educativos participantes. El resultado representa además el peor puntaje argentino en Matemática dentro de la serie histórica comparable.

La caída no es un fenómeno nuevo. De acuerdo con los datos difundidos a partir de la evaluación internacional, el desempeño argentino en Matemática viene deteriorándose de manera sostenida desde 2006 y la edición 2025 volvió a profundizar esa tendencia. En la distribución por niveles aparece con mayor claridad la dimensión del problema: el 49% de los estudiantes se ubicó por debajo del nivel 1a y otro 27% alcanzó apenas el nivel 1. Solo el 24% llegó al nivel 2 o superior y prácticamente no hubo estudiantes ubicados en los niveles de desempeño más altos. En comparación, el promedio de los países de la OCDE muestra al 35% de sus estudiantes por debajo del nivel mínimo y un 8% alcanzando los niveles 5 o superiores.

La situación tampoco se limita a las Matemáticas. Argentina obtuvo 389 puntos en Lectura, 12 menos que en 2022, y 393 puntos en Ciencias, con una caída de 13 puntos respecto de la evaluación anterior. En Lectura, el 59% de los estudiantes quedó por debajo del nivel mínimo, mientras que en Ciencias la proporción también ronda seis de cada diez alumnos. De esta manera, la edición 2025 mostró un retroceso simultáneo en las tres áreas evaluadas, en un escenario internacional donde también se observa una caída generalizada de los aprendizajes.

El retroceso también se refleja en la posición de Argentina dentro de la región. Entre los 13 países latinoamericanos que participaron de PISA 2025, el país quedó octavo tanto en la comparación general de desempeño como en Matemática y Lectura, según los datos difundidos. La evaluación fue realizada sobre más de 760.000 estudiantes de 91 países y economías, mientras que en Argentina participaron alrededor de 11.200 alumnos de 413 escuelas. PISA no evalúa simplemente la repetición de contenidos escolares: busca medir la capacidad de los jóvenes de utilizar conocimientos y habilidades para resolver problemas y enfrentar situaciones nuevas tanto dentro como fuera del ámbito educativo.

Los resultados reabrieron además la discusión sobre las causas del deterioro educativo y sobre cuánto corresponde atribuirlo a las políticas de los últimos años. El Ministerio de Capital Humano salió a responder al informe y sostuvo que los resultados reflejan trayectorias escolares acumuladas durante los últimos 12 años, por lo que los estudiantes evaluados comenzaron su recorrido educativo en 2013. La cartera que conduce Sandra Pettovello responsabilizó a las gestiones anteriores por el deterioro y afirmó que el escenario argentino debe analizarse dentro de una tendencia mundial de caída de los aprendizajes, aunque consideró que ese fenómeno global no explica por sí solo la magnitud del retroceso local.

El Gobierno también defendió las políticas educativas que comenzó a implementar y puso el foco en el Plan Nacional de Alfabetización y el Plan Nacional de Matemática. Según Capital Humano, ambas iniciativas buscan reforzar capacidades consideradas fundamentales y evitar que los alumnos queden rezagados. La discusión, sin embargo, excede a una gestión particular: los resultados muestran una tendencia negativa que se extiende durante varias ediciones de PISA y que obliga a pensar en políticas educativas sostenidas en el tiempo. El desafío consiste en determinar qué estrategias pueden modificar una trayectoria que hasta ahora no logró revertirse de manera consistente.

En ese contexto, especialistas y organizaciones vinculadas a la educación plantean que Matemática debería adquirir una prioridad similar a la que en los últimos años comenzó a recibir la alfabetización. El problema no se reduce a aprobar o desaprobar una materia: las competencias matemáticas están relacionadas con la capacidad de interpretar información, resolver problemas y desenvolverse frente a situaciones cotidianas y laborales. La evaluación también muestra que Argentina prácticamente no tiene estudiantes ubicados en los niveles más altos, lo que plantea un doble desafío: reducir la cantidad de jóvenes que no alcanzan los aprendizajes básicos y, al mismo tiempo, generar condiciones para que una mayor proporción pueda desarrollar desempeños avanzados.

Los datos de PISA 2025 dejan así una señal difícil de ignorar para todo el sistema educativo argentino. Ocho de cada diez estudiantes no alcanzan el nivel mínimo en Matemática y cerca de seis de cada diez tampoco lo hacen en Lectura y Ciencias. El debate sobre responsabilidades políticas, recursos, formación docente, condiciones de enseñanza y estrategias pedagógicas seguramente continuará, pero el diagnóstico central ya está sobre la mesa: Argentina necesita revertir una tendencia de deterioro que lleva años y que volvió a profundizarse en 2025. La educación queda nuevamente frente a una pregunta incómoda: qué se está haciendo y qué falta hacer para que los aprendizajes básicos dejen de ser una deuda para la mayoría de los estudiantes.

Fuente: Ámbito Financiero

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