Fentanilo contaminado: liberaron a las exfuncionarias de ANMAT e INAME y crece la presión sobre los controles del Estado

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Nélida Agustina Bisio, ex titular de la ANMAT, y Gabriela Mantecón Fumado, ex directora del INAME, recuperaron la libertad en el marco de la causa que investiga las muertes vinculadas con lotes de fentanilo contaminado. El juez federal Ernesto Kreplak dispuso una caución de 75 millones de pesos para cada una, además de la retención de sus pasaportes y la prohibición de salir del país. La investigación continúa abierta y busca determinar las responsabilidades detrás de la producción, los controles y la circulación del medicamento.

La decisión fue adoptada por el Juzgado Federal N° 3 de La Plata luego de que ambas exfuncionarias fueran detenidas esta semana. Bisio había sido aprehendida en Olivos, mientras que Mantecón Fumado se presentó voluntariamente ante las autoridades junto con su abogado. La excarcelación modifica sus condiciones de detención, pero no implica el cierre de la investigación ni una desvinculación de las imputadas respecto del expediente.

Durante las indagatorias, las dos exfuncionarias adoptaron estrategias diferentes. Bisio decidió abstenerse de responder preguntas, realizó una breve exposición y anticipó que presentaría un escrito. Mantecón Fumado, por su parte, se remitió a una presentación realizada anteriormente y respondió durante un extenso interrogatorio. Sus declaraciones forman parte de los elementos que deberán ser valorados por la Justicia mientras avanza la investigación.

El expediente apunta también a la actuación de los laboratorios involucrados en la fabricación del fentanilo. La investigación del Ministerio Público Fiscal pone bajo la lupa a HLB Pharma Group S.A. y Laboratorios Ramallo S.A., pertenecientes al grupo familiar de los hermanos García, y analiza antecedentes administrativos relacionados con incumplimientos de normas de fabricación. Según consta en el expediente citado por Filo.news, la Fiscalía investiga si existieron condiciones que permitieron que esas irregularidades se mantuvieran.

Uno de los puntos más sensibles del caso es precisamente el rol que tuvieron los organismos encargados de controlar la producción y comercialización de medicamentos. En un pedido de allanamiento, la Fiscalía sostuvo que las irregularidades de los laboratorios habrían sido posibles por un supuesto “manto de cobertura estatal”. Se trata de una hipótesis de la investigación que deberá ser probada judicialmente y que coloca bajo análisis la actuación de quienes tenían responsabilidades de fiscalización y control.

La causa adquiere así una dimensión que excede la responsabilidad individual de las personas imputadas. La ANMAT es el organismo nacional encargado de regular y fiscalizar medicamentos, mientras que el INAME tiene funciones específicas dentro del sistema de control de productos médicos. Por eso, la investigación también abre un debate sobre la capacidad de los mecanismos estatales para detectar irregularidades, impedir la circulación de productos riesgosos y actuar con rapidez frente a posibles alertas sanitarias.

Bisio estuvo al frente de la ANMAT hasta comienzos de 2026, cuando presentó su renuncia. Mantecón Fumado, en tanto, ejerció la dirección del INAME hasta el 21 de agosto de 2025, cuando fue desplazada preventivamente de sus funciones. Ambas continuarán ahora vinculadas a la causa en libertad, bajo las condiciones fijadas por el juez Kreplak.

La excarcelación vuelve a poner el foco sobre una investigación que combina una grave problemática sanitaria con interrogantes judiciales y políticos. El objetivo central del expediente será reconstruir qué ocurrió durante la producción, autorización, distribución y control de los lotes involucrados y establecer, con pruebas, qué responsabilidades corresponden a cada uno de los actores investigados.

Mientras tanto, la decisión judicial marca una nueva etapa en la causa: las exfuncionarias recuperaron su libertad, pero deberán permanecer a disposición de la Justicia y no podrán abandonar el país. El expediente continúa abierto y la sociedad espera que la investigación permita determinar no solo quiénes fueron responsables de la contaminación, sino también si existieron fallas de control que permitieron que un medicamento contaminado llegara a pacientes.

Con ayuda de Filo News

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