El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, reclamó que el Papa León XIV aproveche su visita a la Argentina para visibilizar la situación de los jubilados, los trabajadores y los sectores más vulnerables. El dirigente sindical cuestionó al presidente Javier Milei por intentar utilizar políticamente la llegada del Pontífice y sostuvo que no puede existir paz sin justicia social ni trabajo.
En la antesala de la llegada del papa León XIV a la Argentina, el secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Rodolfo Aguiar, realizó un fuerte pronunciamiento sobre la situación económica y social del país. El dirigente sindical pidió que el máximo referente de la Iglesia católica pueda conocer de primera mano las dificultades que atraviesan millones de argentinos y que su visita sirva para visibilizar las consecuencias de las políticas económicas implementadas por el Gobierno nacional.
Aguiar sostuvo que el Pontífice no debería limitar su recorrido a las actividades protocolares y los encuentros institucionales, sino que tendría que escuchar a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad. En ese sentido, expresó su expectativa de que León XIV pueda convertirse en una voz para los jubilados, los trabajadores y las familias que enfrentan dificultades económicas. Según el dirigente, existen realidades sociales que necesitan mayor visibilidad y que no pueden quedar fuera de la agenda pública durante la visita papal.
«Esperamos que sea la voz de los argentinos que están sufriendo, de aquellos que han sido dañados por el programa económico actual», manifestó el titular de ATE. Además, cuestionó lo que considera un intento de mostrarle al Papa una imagen parcial de la realidad argentina. Para Aguiar, el encuentro debe permitir que se conozcan las dificultades cotidianas de los sectores populares, especialmente en materia de ingresos, alimentación, medicamentos y condiciones laborales.
En sus declaraciones, el sindicalista hizo especial referencia a la situación de los jubilados que tienen dificultades para acceder a sus medicamentos y a las familias que no logran garantizar una alimentación adecuada. «Tiene que evidenciar la realidad de jubilados que no pueden comprar sus remedios, de los pibes que se van a dormir sin comer», afirmó. También señaló que las consecuencias del ajuste económico deben formar parte de las conversaciones y los encuentros que el Papa mantenga durante su estadía en el país.
El dirigente también apuntó directamente contra el presidente Javier Milei por el mensaje que publicó en sus redes sociales antes de la llegada del Pontífice. El mandatario había expresado su deseo de que la visita fortaleciera la fe, renovara la esperanza y llevara un mensaje de paz a todos los argentinos. Frente a esas palabras, Aguiar cuestionó la utilización política del acontecimiento religioso y sostuvo que la paz no puede separarse de las condiciones materiales de vida de la población.
«No puede haber paz sin justicia social. No puede haber paz sin trabajo», expresó el secretario general de ATE. En esa línea, acusó al Gobierno de intentar utilizar la presencia del Papa como un respaldo institucional para su gestión. Según su interpretación, la llegada de León XIV no debería funcionar como un mecanismo para ocultar los conflictos económicos y sociales que atraviesa el país, sino como una oportunidad para ponerlos en discusión.
Aguiar también manifestó que la Iglesia tiene un papel importante en el acompañamiento de las personas afectadas por la crisis. Consideró que las comunidades religiosas, las organizaciones sociales y los espacios de asistencia conocen de cerca las necesidades de los sectores más vulnerables. Por ese motivo, planteó que el Papa debería poder escuchar esos testimonios y tomar contacto con las distintas realidades sociales, más allá de las reuniones oficiales previstas en su agenda.
La visita de León XIV se desarrollará entre el 8 y el 11 de noviembre de 2026 e incluirá actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján. El cronograma contempla encuentros institucionales, celebraciones religiosas y contactos con organizaciones y representantes de distintos sectores de la sociedad. Uno de los momentos destacados será su paso por Córdoba, donde se espera una importante convocatoria de fieles y peregrinos. La agenda también incluye espacios de encuentro con representantes del mundo del trabajo y organizaciones sociales.
Las declaraciones del titular de ATE se suman a una serie de cuestionamientos de dirigentes sindicales y referentes sociales sobre el impacto de las políticas económicas nacionales. En este contexto, la llegada del Papa adquiere una dimensión que excede lo estrictamente religioso y abre un espacio de debate sobre la pobreza, el empleo, los ingresos y el rol del Estado. Mientras el Gobierno prepara las actividades oficiales, distintos sectores esperan que la visita permita visibilizar las demandas sociales y generar instancias de diálogo sobre la situación argentina.
FUENTE: InfoGremiales



