Yoyoca Manevele, la mujer que llegó desde Mozambique para volver a caminar y encontró en Argentina una nueva forma de vivir

YOYOCA MANIVELE
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Después de sufrir graves quemaduras durante su infancia, Yoyoca llegó a Córdoba en 2014 para recibir sus primeras prótesis. En una entrevista con Mordisquito TV, compartió su historia de superación y contó cómo el encuentro con otra cultura también transformó su manera de relacionarse con los demás.

La historia de Yoyoca Manevele está atravesada por la adversidad, la solidaridad y la posibilidad de comenzar una nueva vida. Nacida en Mozambique, llegó a la Argentina con un sueño que durante mucho tiempo había parecido imposible: volver a caminar. En una entrevista realizada en el programa Estamos Mal Pero Vamos Bien, de Mordisquito TV, recordó los momentos que marcaron su infancia, el viaje que la trajo hasta Córdoba y las transformaciones personales que experimentó desde entonces.

Cuando tenía apenas un año y medio, Yoyoca sufrió un accidente que le provocó graves quemaduras en ambas piernas y también en una de sus manos. A partir de entonces, tuvo que aprender a desplazarse de rodillas y desarrollar su vida en esas condiciones. Durante su infancia y adolescencia, caminar era algo que parecía estar fuera de sus posibilidades, hasta que apareció una oportunidad que cambiaría su historia.

En Mozambique entró en contacto con un grupo de sacerdotes argentinos que impulsaban un sistema de padrinazgo para acompañar a personas que necesitaban asistencia. A través de ese vínculo recibió ayuda para cuestiones fundamentales como la alimentación y la salud. Con el tiempo, ese acompañamiento dio lugar a una fundación que permitió acercarle una propuesta que parecía impensada: viajar a la Argentina para recibir atención médica y acceder a prótesis que le permitieran volver a caminar.

Yoyoca recordó que, cuando le transmitieron esa posibilidad a su familia, no tenía demasiadas referencias sobre nuestro país. Argentina era un lugar prácticamente desconocido para ella. Sin embargo, aceptó el desafío y llegó por primera vez en 2014. Fue entonces cuando comenzó una nueva etapa, marcada por los tratamientos y la colocación de sus primeras prótesis.

El momento en que pudo ponerse de pie quedó grabado en su memoria. Después de haber pasado gran parte de su vida desplazándose de rodillas, descubrió que podía caminar y mirar el mundo desde otra perspectiva. Durante la entrevista explicó que aquella experiencia significó mucho más que recuperar una capacidad física: implicó modificar la manera en que percibía su entorno y las posibilidades que tenía por delante.

Pero su llegada a la Argentina no solamente representó un cambio en su movilidad. También significó un profundo encuentro cultural. Yoyoca contó que lleva alrededor de nueve años viviendo en el país y que una de las primeras cosas que le llamó la atención fue la manera en que los argentinos expresan el afecto. Los abrazos, los besos y las demostraciones espontáneas de cariño fueron una verdadera sorpresa para alguien que había crecido en un contexto donde esas costumbres no eran habituales.

Según relató, en Mozambique era una persona muy callada, que no solía mirar directamente a los demás, iniciar conversaciones ni sonreír con frecuencia. Incluso situaciones que para los argentinos son cotidianas, como abrazar a un familiar o saludar con un beso, le resultaban extrañas. Recordó con humor que, al principio, necesitaba pedir espacio frente a tantas muestras de afecto: en Argentina, los abrazos aparecían por todas partes.

Con el paso del tiempo, esa experiencia también fue transformando su personalidad. Yoyoca explicó que comenzó a sonreír más, a mirar a las personas, conversar y relacionarse de una manera diferente. La adaptación cultural fue un proceso que le permitió incorporar nuevas formas de comunicación y descubrir otras maneras de expresar sus emociones. Lo que al principio le resultaba extraño terminó convirtiéndose en parte de su vida cotidiana.

Su testimonio permite conocer una historia que va más allá de la superación individual. También habla de la importancia de las redes de solidaridad, del acompañamiento comunitario y de las oportunidades que pueden abrirse cuando distintas personas e instituciones se comprometen con la vida de alguien que necesita ayuda. El viaje desde Mozambique hasta Córdoba no fue solamente un traslado geográfico: fue el comienzo de una experiencia que modificó su autonomía, sus vínculos y su manera de habitar el mundo.

Durante la charla en Estamos Mal Pero Vamos Bien, Yoyoca compartió recuerdos de su infancia, el impacto de sus primeras prótesis y las diferencias culturales que encontró al llegar a nuestro país. Con una mirada cercana y espontánea, puso en palabras cómo una experiencia profundamente difícil puede dar lugar a nuevos caminos cuando existe acompañamiento y solidaridad.

La entrevista completa forma parte de los contenidos de Mordisquito TV, que a través de sus programas busca acercar historias de vida, experiencias personales y protagonistas que tienen mucho para compartir con la comunidad.

Fuente: Entrevista a Yoyoca Manevele en Estamos Mal Pero Vamos Bien, Mordisquito TV.

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