Milei no baja a sus candidatos provinciales y tensiona los acuerdos con los gobernadores

milei
Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

La Libertad Avanza busca disputar el poder en distritos gobernados por mandatarios que, al mismo tiempo, necesita como aliados en el Congreso. La estrategia impulsada por Javier Milei y Karina Milei genera desconfianza entre los gobernadores y complica las negociaciones por el Presupuesto 2027 y la suspensión de las PASO. Córdoba también aparece entre las provincias donde el oficialismo nacional pretende fortalecer su armado electoral.

El presidente Javier Milei enfrenta una tensión política de cara a las elecciones de 2027: mientras necesita el respaldo de los gobernadores para avanzar con su agenda legislativa, La Libertad Avanza (LLA) mantiene su decisión de presentar candidatos propios en buena parte del país. La estrategia busca consolidar la presencia territorial del oficialismo y disputar administraciones provinciales, incluso allí donde existen acuerdos con mandatarios que acompañaron al Gobierno nacional en votaciones clave. Según publicó Ámbito el 26 de octubre de 2026, esa doble apuesta alimenta la desconfianza entre los aliados y amenaza con complicar las negociaciones políticas de los próximos meses.

El problema no se limita a la competencia electoral. La Casa Rosada necesita reunir apoyos para el Presupuesto 2027 y para avanzar con la suspensión de las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), una reforma que el oficialismo considera relevante para organizar el escenario presidencial de 2027. En ese contexto, los gobernadores buscan preservar sus propios proyectos políticos y evitar que los libertarios les disputen el poder en sus provincias. La negociación combina intereses legislativos, acuerdos fiscales, reclamos por obras y subsidios, y discusiones sobre cómo se organizarán las alianzas electorales.

Uno de los principales focos de tensión se encuentra en Neuquén, donde la senadora nacional Nadia Márquez aparece como una de las figuras promovidas por el espacio libertario para competir por la gobernación frente a Rolando Figueroa, un mandatario que mantiene canales de diálogo con el Gobierno nacional. La situación genera desconfianza porque la provincia también arrastra diferencias con la Nación por el esquema de subsidios energéticos. A esto se sumaron actividades partidarias de LLA con críticas a la gestión provincial, señales que muestran que la alianza parlamentaria no garantiza una convivencia política sin conflictos en el territorio.

La disputa también se proyecta sobre Mendoza, donde el exministro de Defensa Luis Petri busca posicionarse para la gobernación, pese a que Alfredo Cornejo pretende ordenar la sucesión dentro del radicalismo. En Tucumán, Lisandro Catalán aparece como una figura del armado libertario en un distrito conducido por Osvaldo Jaldo, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires Pilar Ramírez ocupa un lugar central en la estructura de LLA frente al gobierno de Jorge Macri. En Jujuy, dirigentes como Ezequiel Atauche y Manuel Quintar disputan espacios dentro del oficialismo nacional con la mirada puesta en la gobernación de Carlos Sadir. Los casos muestran que el crecimiento partidario de LLA puede entrar en conflicto con los intereses de quienes colaboran con el Gobierno en el Congreso.

La Pampa es otro escenario de confrontación. Durante una actividad vinculada con la Expo Argentina Oil & Gas Patagonia, Milei presentó a Adrián Ravier como un posible candidato libertario a gobernador y cuestionó al mandatario peronista Sergio Ziliotto por la posición de su provincia frente al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El movimiento se produjo mientras sectores de la UCR, el PRO y LLA mantenían conversaciones para explorar un armado opositor provincial. En Salta, la senadora Emilia Orozco sostiene sus aspiraciones, mientras que en Río Negro el libertario Enzo Fullone anticipó que su espacio buscará competir con candidatos propios. En Misiones, el armado de Adrián Núñez también apunta a disputar el poder provincial.

Detrás de estas decisiones existe una diferencia dentro del oficialismo sobre cómo construir la estrategia electoral. Karina Milei y Eduardo “Lule” Menem impulsan el fortalecimiento de las estructuras propias de La Libertad Avanza, una línea que también defiende Martín Menem. En cambio, Santiago Caputo aparece asociado a una postura más favorable a los acuerdos de no interferencia con gobernadores aliados, con el objetivo de preservar la gobernabilidad y construir una base competitiva para 2027. La discusión expone una tensión entre la expansión territorial del partido y el pragmatismo que exige una administración sin mayoría legislativa propia.

Los antecedentes electorales de 2025 refuerzan el argumento de quienes defienden las alianzas. Según los datos citados por Ámbito, La Libertad Avanza obtuvo el 40,7% de los votos a nivel nacional en las legislativas, con acuerdos electorales en varios distritos. En Mendoza, el frente entre el oficialismo provincial y LLA rondó el 54%; en la Ciudad de Buenos Aires, la alianza entre libertarios y PRO superó el 47%; y en Entre Ríos, la lista compartida impulsada por Rogelio Frigerio y LLA alcanzó el 52,93%. Esos resultados son utilizados como referencia para sostener que los entendimientos con los gobiernos locales pueden mejorar el desempeño electoral, aunque no garantizan que los intereses de cada fuerza coincidan en la disputa por las gobernaciones.

La discusión tendrá consecuencias sobre el vínculo entre la Casa Rosada y las provincias durante el año previo a las elecciones. Los gobernadores necesitan garantías para sostener acuerdos legislativos sin resignar sus proyectos de continuidad, mientras que Milei busca consolidar un partido con presencia nacional y evitar que sus alianzas dependan exclusivamente de dirigentes locales. En ese equilibrio también se encuentra Córdoba, donde el oficialismo nacional pretende competir con mayor intensidad. La disputa no se limita a quién encabezará cada lista: pone en juego la capacidad del Gobierno para negociar reformas en el Congreso, mantener respaldos provinciales y, al mismo tiempo, construir una fuerza electoral propia para 2027.

Fuente: Ámbito Financiero

Scroll al inicio