Lula arrasó en Buenos Aires: obtuvo el 70% de los votos de los brasileños que sufragaron en la capital

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Luiz Inácio Lula da Silva logró una amplia ventaja sobre Flávio Bolsonaro entre los ciudadanos brasileños que votaron en Buenos Aires durante el balotaje presidencial. La jornada estuvo marcada por largas filas frente a la embajada de Brasil, banderas, cánticos y una fuerte polarización política. El resultado porteño se inscribe en una elección que definió la continuidad de Lula en la Presidencia y volvió a poner en primer plano la disputa entre el Partido de los Trabajadores y el bolsonarismo.

La segunda vuelta presidencial de Brasil también tuvo una expresión política contundente en Buenos Aires. Los ciudadanos brasileños residentes en la Argentina que acudieron a votar en la sede diplomática de Cerrito al 1300, en el límite de los barrios porteños de Retiro y Recoleta, respaldaron mayoritariamente a Luiz Inácio Lula da Silva, quien obtuvo alrededor del 70% de los votos frente al 29% de Flávio Bolsonaro, senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Según la crónica publicada por Página/12, la jornada reunió desde temprano a cientos de personas que hicieron fila para participar del balotaje, en una convocatoria atravesada por los símbolos partidarios y el entusiasmo de los simpatizantes del Partido de los Trabajadores (PT).

Las primeras filas comenzaron a formarse antes de las ocho de la mañana, cuando estaba previsto el inicio de la votación. Pese al frío, el viento y el cielo gris, los electores se acercaron con banderas brasileñas, camisetas de la selección de fútbol, gorras y distintivos políticos. En los alrededores de la embajada se desplegó un operativo de seguridad con vallas para organizar la circulación y la espera. La presencia de simpatizantes de Lula fue especialmente visible, con prendas rojas, pines y adhesivos del PT, mientras que los votantes identificados con el bolsonarismo exhibieron principalmente los colores de Brasil y camisetas de la selección. La votación transcurrió sin incidentes de gravedad, en un clima de intensa disputa política.

De acuerdo con los datos oficiales citados en la cobertura, en la Argentina había 13.138 ciudadanos brasileños habilitados para votar. De ese total, 11.873 correspondían a la ciudad de Buenos Aires, que concentraba cerca del 90% del padrón registrado en el país. La cifra permite dimensionar la importancia de la sede porteña para observar el comportamiento electoral de la comunidad brasileña residente en Argentina, aunque el resultado de ese distrito no debe confundirse con el total nacional del voto en el exterior. La amplia diferencia a favor de Lula en Buenos Aires reflejó una inclinación marcada entre quienes participaron de la jornada, en una elección que también tuvo resultados ajustados en otros puntos del país.

El respaldo al mandatario se expresó tanto en las urnas como en las calles. Después de votar, muchos simpatizantes permanecieron frente a la embajada, en la plaza Pierre de Coubertin, para esperar a familiares y amigos que todavía estaban en la fila. Entre conversaciones y muestras de apoyo, se escucharon cánticos como “Olê, olê, olê, Lula, Lula”, acompañados por el gesto de formar una letra “L” con los dedos. Para algunos votantes, la elección representaba una defensa de las políticas sociales impulsadas durante los gobiernos del PT; para otros, el apoyo a Lula estaba vinculado con el rechazo a la experiencia de Jair Bolsonaro y con el temor a un eventual retroceso en materia de derechos. La movilización mostró que la disputa brasileña también atraviesa a sus comunidades en el exterior.

Entre las personas entrevistadas por Página/12, Tamara, una ciudadana brasileña que acudió a votar junto a su hija, destacó la emoción de participar desde el extranjero y señaló que percibía una mayor movilización en la segunda vuelta. También expresó preocupación por el rumbo político argentino y sostuvo que no quería que Brasil atravesara una situación similar. Fernanda, otra votante, justificó su respaldo a Lula a partir de sus cuestionamientos a la familia Bolsonaro y de las controversias vinculadas con la pandemia de COVID-19 y el escándalo financiero del Banco Master. Sus testimonios reflejaron que, para una parte de los electores, el voto no se limitó a una evaluación económica del Gobierno, sino que también estuvo relacionado con la memoria reciente, la salud pública y la orientación democrática del país.

La jornada también permitió escuchar a quienes optaron por Flávio Bolsonaro. Lucas y Ana explicaron que buscaban un cambio respecto del rumbo político asociado a Lula y señalaron que, desde su perspectiva, los últimos años estuvieron marcados por una continuidad que deseaban modificar. Otro votante defendió la gestión de Jair Bolsonaro y argumentó que cuatro años de Gobierno no habían sido suficientes para desarrollar sus objetivos, especialmente por las dificultades que impuso la pandemia. Estas posiciones mostraron que, incluso en un distrito donde Lula obtuvo una ventaja amplia, persiste una comunidad brasileña con miradas políticas diferentes. La polarización no eliminó las discrepancias, sino que las volvió visibles a través de los símbolos, las conversaciones y las expresiones públicas de cada sector.

El resultado de Buenos Aires se conoció en el marco de un balotaje nacional en el que Lula consiguió un nuevo mandato tras imponerse sobre Flávio Bolsonaro. La elección volvió a enfrentar dos proyectos políticos con diferencias profundas sobre el papel del Estado, las políticas sociales, la orientación económica y el lugar de Brasil en América Latina. Para los simpatizantes del PT, la continuidad de Lula representa la posibilidad de sostener programas públicos y políticas de inclusión; para sus adversarios, el respaldo a Bolsonaro expresa la demanda de modificar el rumbo político del país. La votación en el exterior no define por sí sola el resultado nacional, pero permite observar cómo esas disputas se reproducen entre quienes mantienen vínculos con Brasil aun cuando residen en otros países.

Más allá de las preferencias electorales, la concurrencia a la embajada porteña mostró la importancia que conserva la participación política para una parte de la comunidad brasileña radicada en Argentina. Las filas, las banderas y los cánticos convirtieron el entorno de la sede diplomática en un espacio de expresión pública de una disputa que excede las fronteras nacionales. El 70% obtenido por Lula en Buenos Aires constituye un dato significativo del comportamiento electoral de ese distrito, aunque debe leerse en su dimensión específica y junto con los resultados de las demás sedes habilitadas. La jornada dejó en evidencia que la polarización brasileña también se proyecta sobre el exterior y que el vínculo con el país de origen continúa siendo un factor de identidad política para miles de ciudadanos.

Fuente: Página 12

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