Los dos espacios políticos cuestionaron las declaraciones del Presidente contra periodistas que investigaron el caso de la criptomoneda $LIBRA y advirtieron sobre sus consecuencias para la libertad de expresión y la convivencia democrática. Los pronunciamientos se conocieron después de que Javier Milei hablara de “quemar en la hoguera” a comunicadores y legisladores vinculados con la investigación, tras conocerse su sobreseimiento en la causa.
La Unión Cívica Radical (UCR) y el Frente Renovador expresaron su rechazo a las declaraciones del presidente Javier Milei contra periodistas y dirigentes políticos vinculados con la investigación del caso $LIBRA. Ambos espacios difundieron comunicados el domingo 25 de octubre en los que cuestionaron el tono de las expresiones presidenciales y advirtieron sobre sus posibles consecuencias institucionales. Las organizaciones reclamaron respeto por la libertad de expresión y señalaron que las descalificaciones provenientes de la máxima autoridad del país deben analizarse en función de la responsabilidad pública que implica ejercer la Presidencia de la Nación.
La controversia comenzó después de que Milei, durante una actividad vinculada con la Fundación Faro, afirmara que determinadas personas “se tienen que quemar en la hoguera”, en referencia a periodistas y legisladores a quienes responsabilizó por las críticas y las informaciones difundidas sobre la causa $LIBRA. Al día siguiente, el mandatario volvió a cuestionar a comunicadores durante una entrevista radial y a través de sus redes sociales. Sus declaraciones se produjeron luego de conocerse su sobreseimiento en el expediente judicial relacionado con la criptomoneda que había promocionado públicamente. La reacción de distintos sectores políticos y periodísticos se centró en el alcance de sus expresiones y en el clima de confrontación con la prensa.
El Comité Nacional de la Unión Cívica Radical consideró que las declaraciones presidenciales revisten una “enorme gravedad institucional” y reclamó que el mandatario cese de inmediato con los agravios contra periodistas. En su comunicado, el partido sostuvo que los ataques a la libertad de expresión pueden derivar en situaciones de violencia política y advirtió sobre el riesgo de que ese tipo de discursos se vuelva habitual en la discusión pública. La UCR también convocó a organizaciones políticas, sociales, empresariales, sindicales, estudiantiles y religiosas a sumarse al reclamo, con el argumento de que la defensa de las libertades democráticas requiere el compromiso de distintos sectores de la sociedad.
En su pronunciamiento, el radicalismo también hizo referencia a antecedentes de confrontación entre gobiernos argentinos y medios de comunicación. Mencionó las tensiones registradas durante el menemismo y el kirchnerismo para sostener que la defensa de la libertad de prensa debe mantenerse con independencia de quién ejerza el poder. La organización cerró su comunicado con una frase atribuida a Mariano Moreno: “Quiero más una libertad peligrosa que una servidumbre tranquila”. Con esa referencia, el partido buscó reafirmar su posición en favor del debate público y del derecho a cuestionar a los funcionarios sin sufrir represalias por las opiniones expresadas o las investigaciones realizadas.
Por su parte, el Frente Renovador, espacio político vinculado al dirigente Sergio Massa y presidido por Diego Giuliano, calificó las expresiones del Presidente como de una “gravedad institucional inadmisible”. En su documento, sostuvo que las palabras de Milei no podían considerarse únicamente un exceso verbal y remarcó la responsabilidad que implica que ese tipo de expresiones provengan del jefe del Estado. El espacio también cuestionó el uso de referencias históricas asociadas con la persecución y la intolerancia, al considerar que ese lenguaje contribuye a profundizar la confrontación política en lugar de favorecer una convivencia democrática basada en el respeto por las diferencias.
El Frente Renovador manifestó además su solidaridad con los periodistas Natalia Volosin, Hugo Alconada Mon, Paulino Rodrigues, Carlos Pagni y Luis Novaresio, mencionados públicamente por el mandatario. La organización respaldó el trabajo de quienes reciben descalificaciones por investigar asuntos de interés público y sostuvo que las garantías constitucionales protegen el derecho a informar, opinar y cuestionar las decisiones de los funcionarios. En ese marco, recordó que la recuperación democrática argentina implicó dejar atrás prácticas de persecución política y llamó a preservar las condiciones necesarias para que el periodismo pueda desarrollar su tarea sin intimidaciones.
El caso $LIBRA se convirtió en uno de los episodios de mayor repercusión política y judicial vinculados con el Presidente. La investigación se originó tras la promoción que Milei realizó de la criptomoneda en sus redes sociales y las posteriores denuncias sobre posibles perjuicios económicos sufridos por inversores. La causa generó cuestionamientos políticos, pedidos de explicaciones y la conformación de una comisión investigadora en el Congreso. El sobreseimiento del mandatario, mencionado como antecedente inmediato de sus declaraciones, no eliminó la controversia pública en torno al episodio ni las discusiones sobre las responsabilidades políticas relacionadas con la promoción del activo digital.
Los pronunciamientos de la UCR y el Frente Renovador se sumaron a las críticas de otras organizaciones periodísticas y dirigentes políticos que cuestionaron el tono de las declaraciones presidenciales. La discusión volvió a poner en el centro de la agenda la relación entre el Poder Ejecutivo y la prensa, así como los límites del discurso político en una sociedad democrática. Mientras el Gobierno sostiene sus cuestionamientos a comunicadores que considera responsables de difundir información falsa, sus críticos reclaman que las diferencias se tramiten mediante argumentos, rectificaciones y mecanismos legales, sin expresiones que puedan interpretarse como amenazas o formas de intimidación contra quienes ejercen el periodismo.
Fuente: Filo News



