El Hospital Pirovano realizó una cirugía cerebral con un neuronavegador que funciona como un GPS

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El equipo médico utilizó tecnología de alta precisión para extirpar un tumor cerebral en una intervención compleja. El dispositivo, adquirido por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por más de 550 mil dólares, permite localizar lesiones y estructuras anatómicas en tiempo real y podrá utilizarse en otros hospitales públicos.

El Hospital General de Agudos Dr. Ignacio Pirovano, ubicado en el barrio porteño de Coghlan, llevó adelante una cirugía de alta complejidad para extirpar un tumor cerebral con la asistencia de un neuronavegador, una tecnología que permite orientar a los profesionales durante las intervenciones quirúrgicas. La operación se realizó el 24 de septiembre a un paciente con cáncer de pulmón y metástasis en el cerebelo. La incorporación de este dispositivo representa un avance para la atención de patologías complejas dentro del sistema público de salud de la Ciudad de Buenos Aires.

El jefe de Neurocirugía del establecimiento, Ricardo Menéndez, explicó el funcionamiento del equipo con una comparación sencilla: es similar a un GPS, porque permite conocer con precisión la ubicación de los instrumentos quirúrgicos durante el procedimiento. La intervención estuvo a cargo de Menéndez junto con Lucas Ritacco, especialista en nuevas tecnologías aplicadas a la medicina. Mediante una cámara y una pantalla, el sistema muestra en tiempo real la posición del instrumental y facilita la orientación del equipo médico en una zona del cuerpo donde cada movimiento requiere especial cuidado.

El funcionamiento del neuronavegador se basa en el procesamiento de imágenes obtenidas mediante resonancias magnéticas y tomografías. Con esa información, la computadora reconstruye la anatomía del paciente en tres dimensiones y permite observar la ubicación del tumor en relación con estructuras fundamentales, como huesos, arterias, venas y nervios. Antes de comenzar la operación, los profesionales registran puntos anatómicos del cráneo y del rostro para calibrar el sistema. Durante la intervención, esa información sirve como referencia para localizar el área que debe tratarse.

La herramienta resulta especialmente relevante en neurocirugía, donde el espacio de trabajo es reducido y las estructuras cerebrales son delicadas. Según los especialistas, disponer de una representación tridimensional y de referencias precisas permite planificar mejor los procedimientos y orientar las maniobras quirúrgicas. La tecnología no reemplaza la experiencia ni el criterio del cirujano, sino que funciona como un recurso complementario para mejorar la precisión y contribuir a una intervención más segura.

Entre los beneficios potenciales también se encuentran la reducción de los tiempos quirúrgicos y una recuperación posoperatoria menos compleja. De acuerdo con los profesionales del hospital, una mejor planificación puede facilitar la recuperación de los pacientes y disminuir las secuelas asociadas a determinadas intervenciones. Además, una rehabilitación más rápida puede permitir que las camas de terapia intensiva e intermedia queden disponibles antes para otras personas que necesitan atención. Los resultados concretos, sin embargo, dependen de cada paciente, de la patología tratada y de las características de la operación.

La aplicación de esta tecnología no se limita a las intervenciones cerebrales. El neuronavegador también puede utilizarse en procedimientos de otorrinolaringología, cirugía maxilofacial y operaciones de cabeza y cuello. Su incorporación ofrece, además, una herramienta de apoyo para la formación de residentes y el trabajo de equipos médicos que buscan integrar nuevas tecnologías a sus prácticas. Lucas Ritacco destacó la utilidad del sistema tanto para los profesionales experimentados como para quienes se encuentran en proceso de formación.

La adquisición del equipo demandó una inversión superior a los 550 mil dólares por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Según informó el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, el dispositivo es trasladable y podría utilizarse también en otros establecimientos públicos, entre ellos los hospitales Álvarez, Argerich, Curie, Durand, Fernández, Ramos Mejía y Santojanni. La posibilidad de compartir el equipamiento entre distintos centros busca ampliar su aprovechamiento y facilitar el acceso a tecnología de alta complejidad dentro de la red sanitaria porteña.

La incorporación del neuronavegador se enmarca en un plan de obras y mejoras del sistema público de salud de la Ciudad, que incluye intervenciones en guardias, unidades de terapia intensiva y consultorios externos. En el Hospital Pirovano también avanzan trabajos para construir nuevos quirófanos y ampliar el área de atención ambulatoria. El desafío será sostener estas inversiones y garantizar que la innovación tecnológica se traduzca en mejoras concretas para los pacientes, con equipos capacitados, infraestructura adecuada y una distribución eficiente de los recursos sanitarios.

Fuente: Filo News

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