La Justicia Federal confirmó la identidad de nueve víctimas del terrorismo de Estado cuyos restos fueron hallados en el sector conocido como Loma del Torito, en la Guarnición Militar de La Calera. Las identificaciones fueron posibles gracias al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense y al análisis de ADN. Con este nuevo avance, ya son 38 las personas identificadas a partir de los restos recuperados en el predio durante las excavaciones iniciadas en 2025.
La Justicia Federal de Córdoba anunció este viernes 23 de octubre la identificación de nueve personas desaparecidas durante la última dictadura cívico-militar, cuyos restos fueron encontrados en las inmediaciones del excentro clandestino de detención, tortura y exterminio La Perla. El anuncio fue realizado por el juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja, a cargo del Juzgado Federal N.º 3, en el marco de la investigación judicial que busca reconstruir el destino de las víctimas del terrorismo de Estado. La restitución de sus identidades representa un avance en una búsqueda que lleva casi cinco décadas y que continúa siendo fundamental para las familias y los organismos de derechos humanos.
Las nueve personas identificadas son Alejandro Ernesto Jesús Jerez Bodereau, Néstor Albino Acosta Ludueña, Pascual Delfín Ludueña, Claudio Norberto Nardini, Cecilia Alicia Pessina de Ávila, Mónica Protti de Guillén, Mercedes del Valle Ramírez, María Luisa Salto Segovia y Juan Carlos Soulier. Sus nombres forman parte de una historia colectiva atravesada por secuestros, desapariciones forzadas y el ocultamiento de los cuerpos durante la última dictadura. Cada identificación permite recuperar información sobre las víctimas y sus trayectorias personales, familiares, laborales, estudiantiles y políticas, además de aportar elementos para reconstruir los crímenes cometidos en Córdoba.
El trabajo que permitió identificar los restos se desarrolló en la zona denominada Loma del Torito, dentro de la Guarnición Militar de La Calera, cerca del predio donde funcionó La Perla. Las excavaciones comenzaron en 2025 y permitieron recuperar restos óseos humanos que luego fueron sometidos a estudios antropológicos y genéticos. El proceso contó con la intervención del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), en colaboración con el Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de Córdoba, y con la supervisión de la Justicia Federal. El cotejo del material recuperado con muestras genéticas aportadas por familiares resultó decisivo para establecer las identidades.
Entre las personas identificadas se encuentra Alejandro Ernesto Jesús Jerez Bodereau, secuestrado en Córdoba el 5 de mayo de 1976, cuando tenía 22 años. Estudiaba Psicología en la Universidad Nacional de Córdoba y trabajaba en la planta de IKA-Renault, en barrio Santa Isabel. Militaba en el Partido Revolucionario de los Trabajadores y fue secuestrado junto con su compañera, Susana Noemí Huarte, quien estaba embarazada. La identificación de sus restos, confirmada previamente en agosto de 2026, también mantiene vigente la búsqueda de la identidad del hijo o hija que debía nacer durante el cautiverio de su madre.
Otra de las víctimas identificadas es María Luisa Salto, nacida en Cipolletti, provincia de Río Negro, el 8 de diciembre de 1955. Estudiaba Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba y militaba en la Juventud Universitaria Peronista. Fue secuestrada en la vía pública en la ciudad de Córdoba el 28 de julio de 1976 y permaneció cautiva en La Perla. Tenía 20 años. Su historia, al igual que la de las demás personas identificadas, forma parte de una trama de persecución política y represión ilegal que afectó a estudiantes, trabajadores, profesionales y militantes de diferentes espacios durante el terrorismo de Estado.
Durante la presentación, Vaca Narvaja destacó la importancia del trabajo sostenido en el predio y la atención que despertó la investigación, que también recibió la visita de medios internacionales. El avance se suma a las identificaciones anunciadas en marzo y mayo de este año y a la confirmación de la identidad de Jerez Bodereau en agosto. Según los reportes publicados, con este nuevo grupo asciende a 38 el número de personas identificadas a partir de los restos recuperados en Loma del Torito durante los trabajos iniciados en 2025. Las cifras reflejan el alcance de una investigación que continúa abierta y que todavía tiene por delante la tarea de establecer la identidad de otras víctimas.
La Perla fue uno de los principales centros clandestinos de detención, tortura y exterminio que funcionaron durante la última dictadura en Argentina. Operó entre 1976 y 1978 bajo la órbita del Tercer Cuerpo de Ejército y se estima que entre 2.200 y 2.500 personas estuvieron secuestradas allí. Muchas continúan desaparecidas. La recuperación e identificación de restos en el predio permite aportar pruebas materiales sobre el funcionamiento del aparato represivo y las prácticas destinadas a ocultar los crímenes. También contribuye a las investigaciones judiciales por delitos de lesa humanidad, que buscan determinar responsabilidades y reconstruir los hechos a partir de testimonios, documentos y evidencia forense.
La identificación de estas nueve personas constituye un avance para las familias que durante décadas buscaron respuestas sobre el destino de sus seres queridos. Recuperar sus nombres no repara la violencia sufrida ni reemplaza la justicia, pero permite restituir historias que la dictadura intentó borrar y avanzar en el derecho a conocer la verdad. Mientras continúan las tareas de investigación y análisis, el trabajo de los equipos forenses y de los familiares mantiene abierta la posibilidad de nuevas identificaciones. En Córdoba, la búsqueda en La Perla sigue siendo parte central de las políticas de memoria, verdad y justicia, y de la reconstrucción colectiva de lo ocurrido durante el terrorismo de Estado.
Fuente: Cba24n



