El Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro fijó para el martes 22 de diciembre, a las 12, la lectura del veredicto en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. La decisión llegará después de más de seis meses de debate y análisis de pruebas. En la última audiencia, los jueces absolvieron al médico clínico Pedro Di Spagna y dejaron pendiente la resolución sobre los otros seis acusados, para quienes la Fiscalía solicitó penas de hasta 12 años de prisión.
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona entró en su etapa decisiva tras la finalización de las audiencias y la confirmación de la fecha en que se conocerá el veredicto. El presidente del Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro, Alberto Gaig, anunció que la resolución será leída el 22 de diciembre de 2026, a las 12. Los jueces consideraron necesario contar con un plazo suficiente para examinar la prueba reunida durante un proceso extenso, atravesado por declaraciones, pericias médicas, discusiones entre las partes y testimonios sobre las condiciones en las que el exfutbolista recibió atención durante sus últimos días.
Al comunicar la fecha, Gaig se mostró visiblemente emocionado y reconoció la complejidad del debate. El magistrado agradeció el trabajo de las fiscalías, las querellas, las defensas y los funcionarios que participaron de las audiencias, y señaló que ahora corresponde al tribunal asumir la responsabilidad de decidir. La declaración marcó el cierre de una etapa judicial que tuvo una repercusión pública extraordinaria por la dimensión de la figura de Maradona y por las preguntas que todavía rodean su muerte. Los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón deberán analizar el conjunto de las pruebas antes de determinar las responsabilidades penales que correspondan.
En la última audiencia, el tribunal absolvió al médico clínico Pedro Di Spagna, luego de que la Fiscalía desistiera de la acusación y las querellas tampoco mantuvieran cargos en su contra. Según la información publicada por Cba24n, el profesional había concurrido una sola vez al domicilio donde Maradona se recuperaba, en calidad de interconsultor. Su absolución lo excluye de la resolución que se conocerá en diciembre, mientras que los magistrados continuarán deliberando sobre la situación de los otros seis imputados que permanecen en el proceso.
Los acusados que continúan sometidos a juicio son el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini, y los enfermeros Mariano Perroni y Ricardo Almirón. La acusación busca establecer si existieron conductas negligentes o incumplimientos de los deberes profesionales durante la atención domiciliaria del exfutbolista. Las responsabilidades individuales deberán determinarse a partir de las pruebas y de los argumentos expuestos por la Fiscalía y las defensas; hasta que exista una decisión judicial, las acusaciones no equivalen a una condena.
En cuanto a las penas solicitadas, la Fiscalía pidió hasta 12 años de prisión para Luque, Cosachov y Forlini, mientras que para Díaz, Perroni y Almirón reclamó condenas de hasta cinco años. También solicitó inhabilitaciones profesionales. Los pedidos expresan la posición del Ministerio Público Fiscal sobre la responsabilidad que atribuye a cada acusado, pero no anticipan cuál será la decisión de los jueces. El tribunal deberá evaluar si las conductas investigadas configuran delitos, cuál fue el grado de participación de cada imputado y qué sanciones corresponderían en caso de una condena.
La muerte de Maradona ocurrió el 25 de noviembre de 2020, mientras se encontraba en una vivienda del partido bonaerense de Tigre, donde cumplía una recuperación tras una intervención neuroquirúrgica. La investigación posterior puso el foco en la organización de la atención domiciliaria, el seguimiento de su estado de salud y las decisiones tomadas por el equipo profesional que lo asistía. Durante el juicio se analizaron testimonios y documentación médica para reconstruir las circunstancias que precedieron al fallecimiento. La Fiscalía sostuvo que la atención fue deficiente y que el desenlace podía haberse evitado; las defensas, por su parte, cuestionaron las acusaciones y plantearon sus propios argumentos sobre las responsabilidades de sus representados.
La audiencia final también estuvo marcada por las intervenciones de las hijas de Maradona. Dalma y Jana reclamaron que se conozca la verdad y que su padre obtenga justicia, mientras que otros familiares acompañaron el cierre del debate. Los acusados que hicieron uso de la última palabra expresaron sus posiciones ante los jueces: Luque reiteró que se considera inocente, mientras que otros imputados manifestaron su pesar por la muerte del exfutbolista y por las consecuencias personales que les generó el proceso. Las declaraciones de los familiares reflejaron el impacto emocional de un juicio que, además de establecer eventuales responsabilidades penales, representa para ellos una búsqueda de respuestas sobre la muerte de su padre.
Con la fecha del veredicto establecida, el proceso entra ahora en la etapa de deliberación. Los jueces deberán estudiar el volumen de pruebas y resolver la situación de los seis imputados que continúan en la causa. El fallo del 22 de diciembre determinará si existen responsabilidades penales y cuáles serían sus consecuencias jurídicas. Hasta entonces, la muerte de Maradona seguirá siendo objeto de una discusión judicial que combina cuestiones médicas, deberes profesionales y el derecho de su familia a obtener una respuesta fundada. La resolución será un momento clave para la causa, aunque cualquier eventual condena o absolución deberá analizarse a partir de los fundamentos que exponga el tribunal.
Fuente: Cba24n



