La construcción vuelve a perder empleo: casi 4.000 puestos menos en un solo mes

Reconstruccion
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El empleo registrado en la construcción cayó 1,1% en julio y quedó en 352.511 trabajadores. El sector perdió alrededor de 4.000 puestos en apenas un mes y cortó una racha de 15 meses de crecimiento interanual. Además, la actividad cayó 4,6% mensual y 4,5% interanual.

La construcción volvió a mostrar señales de deterioro en el mercado laboral argentino. Durante julio se registraron 352.511 puestos de trabajo formales en el sector, un 1,1% menos que en junio, lo que representa la pérdida de aproximadamente 4.000 empleos registrados en apenas un mes. Los datos surgen del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC) y fueron difundidos por Primereando. La magnitud del retroceso adquiere especial relevancia porque se produjo después de varios meses en los que el empleo había mostrado una recuperación interanual.

El dato de julio significó además un cambio en la comparación interanual. Después de 15 meses consecutivos con variaciones positivas, el empleo registrado en la construcción quedó 1% por debajo del nivel de julio de 2025. Es cierto que, si se toma el acumulado de los primeros siete meses del año, todavía aparece una mejora del 0,7% frente al mismo período de 2025. Sin embargo, el resultado mensual muestra que el sector comenzó a perder parte del dinamismo que había conseguido durante el comienzo de 2026.

La distancia con los niveles históricos también resulta significativa. Los 352.511 puestos registrados en julio quedaron 11,5% por debajo del promedio histórico para ese mes, calculado sobre los registros desde 2011 y excluyendo los años excepcionales de 2020 y 2021. Ese promedio alcanza los 398.380 trabajadores. La diferencia permite dimensionar que, más allá de las variaciones de corto plazo, la construcción todavía se encuentra por debajo de los niveles de empleo que caracterizaron al sector durante buena parte de la serie.

El retroceso del empleo llegó acompañado por una caída de la actividad. En julio, la construcción registró una baja del 4,6% mensual en la serie desestacionalizada y del 4,5% en comparación con julio del año anterior. De esta manera, el deterioro no quedó limitado al mercado laboral: también se observó una contracción concreta en el nivel de actividad del sector. Menos movimiento en las obras y menos puestos registrados aparecen, así, como dos caras de una misma desaceleración.

La señal también aparece en el consumo de materiales. Durante julio retrocedió el uso de varios insumos vinculados a la actividad: el consumo de asfalto cayó 23,1%, el yeso 21,2%, los ladrillos huecos 12,9%, las cales 9,8%, el hormigón elaborado 9,5% y el cemento Portland 8,1%. El comportamiento de estos indicadores resulta relevante porque la construcción tiene una extensa cadena de proveedores y trabajadores que depende directamente del nivel de obras, inversiones y demanda de materiales.

El deterioro tampoco se concentró en una única región. Apenas cinco jurisdicciones registraron aumentos mensuales del empleo durante julio. En el denominado Resto del país, la caída llegó al 1,5%, mientras que en las Grandes Jurisdicciones fue del 0,9%. Por regiones, Cuyo registró el retroceso mensual más pronunciado, con una baja del 2,6%, mientras que el Área Metropolitana de Buenos Aires y el Noroeste Argentino tuvieron descensos del 0,7%. Tierra del Fuego encabezó las caídas provinciales, con un desplome mensual del 11,1%.

La evolución salarial presenta otra dimensión del escenario. El salario promedio de los trabajadores registrados de la construcción alcanzó en julio los $1.503.158, con una variación interanual del 38,4%. En las empresas de 500 trabajadores o más, el promedio llegó a $2.306.077. Pero el aumento nominal de las remuneraciones convive con una reducción de los puestos de trabajo y una caída de la actividad, por lo que el dato salarial no alcanza por sí solo para describir la situación del sector.

La construcción vuelve así a quedar en el centro de la discusión sobre empleo e inversión. La pérdida de casi 4.000 puestos registrados en un solo mes no implica que todo el crecimiento acumulado del año haya desaparecido, pero sí marca un cambio que merece atención: julio cortó una racha de 15 meses de crecimiento interanual y mostró simultáneamente una caída de la actividad y del consumo de varios insumos. Además, el empleo continúa 11,5% por debajo del promedio histórico para ese mes. El desafío para el sector pasa ahora por determinar si el retroceso de julio fue un nuevo punto de inflexión o si los meses siguientes consiguen revertirlo. El indicador temprano EMERC del IERIC anticipaba para agosto una suba mensual del 0,6%, lo que podría significar un alivio parcial, aunque todavía insuficiente para hablar de una recuperación consolidada.

Fuente: Primereando las noticias

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