Un informe elaborado por C-P Consultora a partir de datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC muestra que el 11,5% de las personas ocupadas tuvo dos o más trabajos durante 2025, frente al 8,7% registrado en 2017. El fenómeno alcanza a casi 2,3 millones de personas y tiene una fuerte presencia entre jefes y jefas de hogar. El estudio vincula el crecimiento del pluriempleo con la necesidad de complementar ingresos y con las transformaciones de las nuevas modalidades laborales.
El mercado laboral argentino muestra una transformación que tiene un impacto directo sobre la organización económica de millones de hogares: cada vez más personas necesitan desarrollar dos o más actividades laborales para sostener sus ingresos. Un informe de C-P Consultora, elaborado sobre la base de datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, ubicó en el 11,5% la proporción de ocupados que tuvo más de un trabajo durante 2025. Esto representa casi 2,3 millones de personas y marca un incremento significativo respecto del 8,7% registrado en 2017.
El crecimiento del pluriempleo implica que una porción cada vez mayor de los trabajadores combina diferentes ocupaciones para completar sus ingresos. El informe identifica entre las causas tanto las transformaciones producidas por la economía de plataformas como la necesidad de sumar fuentes de recursos frente a la pérdida de poder adquisitivo. De esta manera, tener un solo empleo dejó de ser suficiente para una parte de los trabajadores, que incorporan una segunda actividad, changas, trabajos independientes o tareas complementarias para afrontar los gastos cotidianos.
Uno de los datos más significativos del estudio aparece al observar quiénes integran mayoritariamente este universo. El 63% de las personas con más de un empleo son jefes o jefas de hogar, es decir, personas que ocupan un lugar central en la generación de ingresos familiares. La cifra permite dimensionar el impacto que tiene la necesidad de multiplicar las ocupaciones sobre las familias, ya que en muchos casos no se trata solamente de buscar un ingreso adicional por decisión personal, sino de sumar recursos para sostener los gastos del hogar.
También existen diferencias importantes según el género. Las mujeres representan el 56% del total de personas pluriempleadas, de acuerdo con la investigación. El informe identifica además una fuerte presencia de actividades tradicionalmente asociadas a sectores como educación, salud y trabajo en casas particulares. Ese denominado pluriempleo “tradicional” concentra el 52% de los casos y presenta una participación femenina elevada, mientras que el resto corresponde a modalidades consideradas “emergentes”, relacionadas con nuevas tecnologías, plataformas y otras formas de organización laboral.
La multiplicación de empleos también tiene un costo en términos de tiempo de trabajo. Según el estudio, quienes tienen más de una ocupación trabajan, en promedio, 16% más horas que quienes poseen un solo empleo. Además, el 44% de los pluriempleados supera las 45 horas semanales. En el segmento denominado emergente, las jornadas alcanzan un promedio de 49 horas semanales, un dato que muestra cómo la necesidad de complementar ingresos puede traducirse en una mayor carga laboral.
El fenómeno tampoco está limitado exclusivamente a trabajadores con bajos niveles de formación. El informe señala que las personas con educación superior completa representan el 42% del universo de pluriempleados. Dentro de las ocupaciones adicionales aparecen actividades profesionales y técnicas, además de empleos vinculados con finanzas, información, comunicaciones, arte y entretenimiento. Esto muestra que la expansión del pluriempleo atraviesa distintos niveles de calificación y no queda restringida a un único segmento del mercado laboral.
Otro dato relevante es la composición laboral de quienes tienen más de un empleo. El 54% de los pluriempleados son asalariados, y dentro de ese universo los trabajadores del sector público representan el 24% del total de personas con más de una ocupación. El estudio también diferencia el crecimiento registrado entre 2017 y 2025: los empleos adicionales de menor calificación explicaron el 53% del aumento del pluriempleo, mientras que las actividades de mayor calificación aportaron otro 22%.
El crecimiento del pluriempleo se suma así a otros indicadores que permiten observar las características actuales del mercado laboral argentino. El INDEC informó que la tasa de desocupación alcanzó el 7,9% en el segundo trimestre de 2026, mientras que el índice de salarios registró en julio una suba interanual del 36,2%. Estos indicadores corresponden a períodos y mediciones diferentes de las utilizadas por el informe de C-P Consultora, por lo que no deben confundirse, pero permiten contextualizar el escenario laboral en el que se desarrolla el aumento de las personas que recurren a más de una ocupación.
Fuente: InfoGremiales



