El organismo difundirá este jueves el Estimador Mensual de Actividad Económica correspondiente a julio. Las consultoras privadas anticipan una nueva caída mensual de entre 0,5% y 0,9%, luego del repunte registrado en junio, y vuelven a poner en escena la dinámica de “serrucho” de la economía argentina.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundirá este jueves el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente a julio, un indicador que permitirá conocer si la recuperación registrada durante junio logró sostenerse o si la economía volvió a retroceder. El último dato oficial disponible corresponde a junio, cuando la actividad había crecido 0,8% mensual en la medición desestacionalizada y 2,7% respecto del mismo mes del año anterior. Sin embargo, la sucesión de subas y bajas registrada durante los meses previos llevó a distintas consultoras a describir el comportamiento de la economía como una dinámica de “serrucho”.
Las estimaciones privadas conocidas antes de la publicación oficial coinciden en anticipar una nueva contracción mensual. LCG proyectó una baja de 0,8% frente a junio, mientras que Equilibra calculó un retroceso de 0,5% y el Estudio Ferreres y Asociados estimó una caída de 0,9% en su propio índice de actividad. Estas cifras todavía no constituyen el dato oficial del INDEC, pero permiten anticipar el escenario que enfrentaría la actividad durante julio. En el caso de LCG, la estimación se elaboró a partir de 35 series de alta frecuencia que abarcan aproximadamente el 85% de la economía.
El comportamiento del primer semestre explica por qué volvió a instalarse el concepto de “serrucho”. La actividad mostró incrementos en enero, marzo y junio, con avances de 0,3%, 2,6% y 0,8%, respectivamente. En sentido contrario, febrero registró una caída de 2,5%, abril retrocedió 1,6% y mayo mostró una baja de 0,6%. De confirmarse las previsiones para julio, el séptimo mes del año volvería a quedar del lado negativo y profundizaría la alternancia entre períodos de expansión y contracción.
Uno de los principales focos de preocupación está puesto en la industria manufacturera. Los datos oficiales correspondientes a julio mostraron una caída mensual desestacionalizada del 5% y una contracción interanual del 4,9%, mientras que el acumulado de los primeros siete meses del año registró una baja de 2,6%. Se trata de un sector con fuerte impacto sobre las cadenas de proveedores, el empleo y la demanda de bienes, por lo que su desempeño constituye uno de los elementos que las consultoras tuvieron en cuenta al proyectar una nueva caída del EMAE.
La construcción también presentó números negativos durante julio. Según los datos difundidos previamente por el INDEC, la actividad del sector cayó 4,6% respecto de junio en la serie desestacionalizada y 4,5% frente a julio de 2025. Sin embargo, el acumulado entre enero y julio todavía permaneció en terreno positivo, con una mejora de 1,7% frente al mismo período del año anterior. El Gobierno viene impulsando medidas destinadas a ampliar el financiamiento para empresas constructoras y créditos hipotecarios, con el objetivo de estimular tanto la oferta como la demanda del sector.
El panorama no es uniforme entre las distintas ramas de la economía. Desde Ferreres señalaron que ocho de los once sectores relevados presentaban variaciones interanuales positivas en julio, con la intermediación financiera, minas y canteras y construcción entre las actividades de mayor crecimiento. En contraposición, comercio y parte del sector agropecuario mostraron retrocesos. Equilibra, por su parte, indicó que la actividad no primaria cayó 1% interanual en julio y 0,5% mensual desestacionalizada, mientras que los sectores primarios crecieron 11% interanual pero retrocedieron 0,8% en la comparación mensual.
Las diferencias entre las proyecciones privadas y las expectativas oficiales también forman parte del escenario. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyecta actualmente un crecimiento del Producto Bruto Interno de 2,1% para todo 2026, mientras que el equipo económico mantiene una previsión de expansión del 3% para este año y del 4% para 2027. A comienzos de 2026, algunas consultoras manejaban estimaciones de crecimiento superiores, pero esas previsiones fueron revisándose a medida que aparecieron nuevos datos de actividad.
El dato que publique el INDEC permitirá entonces establecer con información oficial qué ocurrió efectivamente durante julio y si las estimaciones privadas lograron anticipar el movimiento de la economía. Más allá de la comparación interanual, uno de los datos centrales será la variación mensual desestacionalizada, porque permitirá observar si la actividad consiguió sostener el crecimiento de junio o volvió a retroceder. Con una industria y una construcción que mostraron bajas durante el mes, el EMAE de julio aparece como una referencia clave para analizar el ritmo de la economía durante la segunda mitad de 2026.
Fuente: Noticias Argentinas



