El mercado laboral brasileño cerró 2025 con 103 millones de personas ocupadas, el mayor registro desde que comenzó la serie estadística en 2012. El nivel de ocupación llegó al 59,1%, mientras que la tasa anual de desocupación cayó al 5,6%, también el menor valor de la serie. El informe del IBGE muestra además un récord de trabajadores privados con empleo formal y cambios importantes en la participación femenina y en las modalidades de trabajo.
Brasil cerró 2025 con un máximo histórico de personas ocupadas. De acuerdo con los datos difundidos por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), 103 millones de personas tenían algún tipo de ocupación durante el año, lo que representa un crecimiento del 1,7% respecto de 2024 y la cifra más elevada desde el inicio de la serie en 2012. En términos absolutos, el país incorporó alrededor de 1,7 millones de personas a la población ocupada durante el último año medido.
El crecimiento de la ocupación estuvo acompañado por una caída del desempleo. La tasa anual de desocupación se ubicó en 5,6% en 2025, frente al 6,6% registrado en 2024. Según el IBGE, se trata del porcentaje más bajo de toda la serie histórica. La población desocupada fue estimada en 6,2 millones de personas, alrededor de un millón menos que el año anterior, cuando alcanzaba los 7,2 millones.
Otro indicador que alcanzó su máximo histórico fue el nivel de ocupación, que llegó al 59,1% de la población en edad de trabajar, medio punto porcentual por encima del 58,6% registrado en 2024. El dato también permite dimensionar la evolución del mercado laboral brasileño durante el período: en 2012, cuando comenzó la serie, había 89,3 millones de personas ocupadas y el nivel de ocupación era del 58,1%. En 13 años, el número de ocupados aumentó un 15,4%.
El empleo formal también mostró un máximo en términos absolutos. Durante 2025, 38,9 millones de personas trabajaban en el sector privado con contrato registrado, un incremento del 2,8% frente a 2024 y la cifra más alta desde el inicio de la medición. Sin embargo, la proporción que representan dentro del total de ocupados fue del 37,8%, todavía por debajo del 40,2% registrado en 2014. Es decir, el récord de trabajadores registrados convivió con una estructura laboral en la que otras modalidades de ocupación mantienen un peso significativo.
El informe también refleja una transformación en la participación de las mujeres en el mercado laboral. En 2025 había 44,8 millones de mujeres ocupadas, equivalentes al 43,5% del total. Desde 2012, este grupo creció un 20,5%, con la incorporación de aproximadamente 7,6 millones de trabajadoras. Entre los hombres, el número de ocupados alcanzó los 58,2 millones, con un crecimiento del 11,7% desde el inicio de la serie.
También se modificó la estructura sectorial del empleo. Entre 2012 y 2025, las actividades vinculadas con la administración pública, defensa, educación, salud y servicios sociales incorporaron alrededor de 4,9 millones de trabajadores, mientras que las áreas de información, comunicación, finanzas, actividades inmobiliarias, profesionales y administrativas sumaron unos 3,8 millones. En sentido contrario, la agropecuaria perdió aproximadamente 2,3 millones de ocupados durante el mismo período, al pasar de 10,1 millones a unos 7,9 millones.
El trabajo por cuenta propia también ganó participación. Según el IBGE, esta modalidad representaba el 22,4% de los ocupados en 2012 y llegó al 25,4% en 2025, mientras que el número absoluto alcanzó los 26,1 millones de personas. Al mismo tiempo, la proporción de trabajadores informales sobre el total de ocupados se redujo del 39% en 2024 al 38,1% en 2025. El organismo también registró un crecimiento de la formalización entre trabajadores por cuenta propia y empleadores mediante el registro de empresa, conocido como CNPJ.
El panorama se completa con una mejora en los ingresos laborales. El IBGE estimó para 2025 un ingreso real habitual promedio de 3.560 reales, un 5,7% superior al de 2024, mientras que la masa de ingresos reales habituales alcanzó los 361.700 millones de reales, también el máximo de la serie. En conjunto, los datos muestran un mercado laboral brasileño con un récord de ocupación, menor desempleo, un máximo histórico de trabajadores privados registrados y transformaciones importantes en la composición de quienes trabajan y en las modalidades de empleo.
Fuente: Noticias Argentinas



