La empresa, con casi cinco décadas de trayectoria y una importante presencia en la Patagonia, formalizó su concurso preventivo de acreedores. La firma atribuyó el escenario a la retracción del consumo y al incremento de los costos operativos, mientras aseguró que continuará funcionando con normalidad.
Una histórica empresa patagónica, ante una fuerte crisis financiera
La distribuidora de alimentos Friosur S.R.L., una empresa nacida en Trelew y con casi cinco décadas de trayectoria en la Patagonia, formalizó la apertura de su concurso preventivo de acreedores. La medida quedó oficializada mediante la publicación del edicto correspondiente en el Boletín Oficial de la Provincia del Chubut y se produce en medio de un pasivo estimado en alrededor de $1.300 millones. La compañía, propiedad de la familia Pérez Luces, es reconocida especialmente por su actividad como distribuidora de productos alimenticios y por la comercialización de productos de La Serenísima en distintas localidades patagónicas.
El proceso judicial se tramita ante el Juzgado de Ejecución N.º 2 de Trelew, a cargo de la jueza María Andrea García Abad. Como síndico concursal fue designado el contador Mario Antonio Glades. Entre las medidas dispuestas dentro del procedimiento se encuentra la anotación del concurso en el Registro Público de Juicios Universales, la inhibición general de bienes de la empresa y la prohibición de realizar actos a título gratuito. También se estableció la radicación ante ese juzgado de los procesos judiciales de contenido patrimonial iniciados contra la firma.
La situación de Friosur adquiere especial relevancia por la trayectoria que la empresa construyó durante décadas dentro de la actividad comercial de la región. La compañía nació en Trelew y desarrolló una estructura de distribución y logística que le permitió alcanzar distintos puntos de la Patagonia. Según información difundida por medios regionales, la empresa cuenta con siete sucursales y abastece a miles de comercios, por lo que su situación financiera trasciende a la propia compañía e involucra a trabajadores, proveedores, clientes y establecimientos comerciales que dependen de su actividad cotidiana.
El origen de la crisis financiera aparece vinculado, según la información publicada sobre el caso, con un escenario caracterizado por la retracción del consumo interno y el aumento de los costos operativos. Estos factores generaron presión sobre la estructura financiera de la distribuidora y desembocaron en la decisión de recurrir al mecanismo concursal. El concurso preventivo constituye una instancia judicial destinada a que una empresa que atraviesa dificultades pueda negociar con sus acreedores dentro de un procedimiento formal, evitando que la situación derive directamente en una declaración de quiebra.
La compañía, sin embargo, buscó llevar tranquilidad a quienes mantienen vínculos comerciales o laborales con Friosur. A través de un comunicado institucional dirigido a clientes, proveedores, colaboradores y a la comunidad, la firma aseguró que continuará desarrollando normalmente sus operaciones. También manifestó que mantendrá su estructura operativa, el abastecimiento habitual y el cumplimiento de las obligaciones vinculadas con la continuidad de la actividad comercial. La empresa destacó además el recorrido construido durante casi 50 años y su relación con miles de comercios y familias de la región.
La red de distribución de Friosur constituye uno de los elementos centrales para dimensionar el impacto potencial del proceso. Información publicada por medios patagónicos señala que la compañía posee presencia en distintas localidades de Chubut, Santa Cruz y Río Negro, con operaciones en ciudades como Trelew, Comodoro Rivadavia, Puerto Madryn, Esquel, Caleta Olivia, Río Gallegos y San Antonio Oeste. Desde esa estructura, la empresa desarrolla tareas de distribución de productos alimenticios hacia una extensa red comercial de la región.
En paralelo al proceso judicial, el caso vuelve a poner bajo la lupa las dificultades que atraviesan empresas vinculadas al consumo masivo y la distribución. La combinación de menor demanda y mayores costos puede generar tensiones sobre los márgenes de las compañías, especialmente en actividades que requieren una importante estructura logística. En el caso de Friosur, la empresa sostuvo públicamente que su intención es continuar operando y preservar el funcionamiento de la estructura que desarrolló durante décadas, mientras avanza el proceso establecido por la Justicia.
El concurso preventivo abre ahora una nueva etapa para la histórica distribuidora de Trelew. Mientras la Justicia lleva adelante el procedimiento y los acreedores deberán participar de las instancias correspondientes, la empresa sostiene que mantendrá sus operaciones y busca transmitir previsibilidad a trabajadores, proveedores y clientes. El desenlace del proceso dependerá de la evolución de la situación financiera y de los acuerdos que puedan alcanzarse dentro del marco concursal, en un contexto económico que la propia compañía vinculó con la caída del consumo y el incremento de sus costos.
Fuente: InfoGremiales



