El riesgo país llegó a 555 puntos básicos, su nivel más alto en cinco meses, mientras los bonos soberanos en dólares registraron nuevas bajas. Analistas señalan una combinación de tasas internacionales más altas, dudas sobre la acumulación de reservas y preocupación por los vencimientos y el financiamiento de 2027.
El riesgo país argentino volvió a superar los 550 puntos básicos y alcanzó los 555 puntos, luego de una nueva jornada negativa para los bonos soberanos en dólares. El indicador elaborado por JP Morgan subió 4,1% y llegó a su nivel más alto desde mayo, mientras los títulos de deuda argentinos registraron bajas de hasta 1,6%. El movimiento refleja una mayor exigencia de los inversores hacia los activos argentinos en un contexto financiero internacional más complejo.
La caída de los bonos no se produjo de manera aislada. Los Bonares registraron retrocesos de hasta 1,5%, mientras que los Globales llegaron a perder alrededor de 1,4%. De acuerdo con los análisis publicados por Ámbito y otros medios financieros, la deuda argentina viene mostrando un comportamiento peor al de otros mercados emergentes, lo que pone el foco en factores específicos de la economía local además de las condiciones internacionales.
Uno de los factores externos que impactó sobre los mercados fue la suba de las tasas de interés en Estados Unidos. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años se mantiene cerca del 5%, elevando el retorno que los inversores pueden obtener en activos considerados de menor riesgo. En ese escenario, los títulos de países emergentes necesitan ofrecer rendimientos más elevados para resultar atractivos, especialmente aquellos con una percepción de riesgo crediticio mayor.
Sin embargo, los analistas consultados coinciden en que el contexto internacional no alcanza por sí solo para explicar la magnitud del retroceso argentino. Leo Anzalone, de Cepec, señaló que las tasas estadounidenses elevadas afectan a los mercados emergentes, pero también identificó un componente local relacionado con la incertidumbre política y los vencimientos de deuda previstos para 2027. Los títulos argentinos, de acuerdo con este análisis, quedaron más expuestos a cualquier aumento de las dudas sobre la capacidad futura de financiamiento.
Otro de los puntos observados por el mercado es la evolución de las reservas del Banco Central. El economista Martín Polo señaló que la actividad económica mostró señales de debilidad, mientras que la acumulación de reservas viene siendo menor a la esperada. Durante septiembre, el BCRA realizó compras de divisas por montos reducidos pese al volumen de operaciones del mercado cambiario, mientras las reservas registraron varias jornadas consecutivas de bajas.
La capacidad para afrontar los vencimientos de 2027 aparece así como una de las principales variables que siguen los inversores. Christian Buteler planteó que el mercado busca señales sobre cómo la Argentina reunirá los dólares necesarios para afrontar sus compromisos del próximo año. El analista también señaló que el Gobierno no estaría buscando financiamiento en los mercados internacionales mientras las tasas se mantengan en niveles elevados, una estrategia que apunta a evitar endeudarse a un costo considerado alto.
Desde el Gobierno, el ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que la Argentina no tiene previsto apurarse para regresar al mercado internacional de deuda en las actuales condiciones. El escenario financiero implica que una eventual colocación de bonos debería hacerse a tasas elevadas mientras el riesgo país permanezca por encima de los 500 puntos. El propio proyecto de Presupuesto 2027 contempla este escenario de dificultades para acceder a financiamiento externo a costos más bajos.
La evolución del riesgo país durante las próximas semanas estará vinculada a varios factores: el comportamiento de las tasas internacionales, la acumulación de reservas, la evolución del mercado cambiario, los resultados de la economía real y las expectativas sobre el financiamiento de los vencimientos de 2027. Por ahora, los bonos soberanos argentinos operan con rendimientos superiores al 10% en algunos tramos y el riesgo país permanece en niveles que reflejan una mayor percepción de riesgo por parte de los mercados. La discusión pasa por determinar si se trata de una corrección de precios o de una señal de mayor cautela sobre las perspectivas financieras del país.
Fuente: Ámbito



