La Unión Industrial Argentina se reunió con funcionarios nacionales y planteó medidas de alivio para las pymes frente a la caída de la producción, el aumento de los costos y las dificultades de financiamiento. La entidad reclamó cambios impositivos, facilidades para afrontar las facturas de energía y una reducción del costo del crédito.
La Unión Industrial Argentina (UIA) llevó al Gobierno nacional una serie de reclamos vinculados con la presión impositiva, el costo de la energía y las dificultades para acceder al financiamiento, en un contexto marcado por el retroceso de la actividad manufacturera. La conducción de la entidad se reunió con el secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, y la secretaria de Industria y Economía del Conocimiento, Daniela Ramos, para analizar la situación de las empresas y avanzar en una agenda de trabajo.
El encuentro se produjo después de que la UIA expresara públicamente su preocupación por la falta de recuperación de la actividad industrial, la caída del empleo y el aumento de los costos que afectan la competitividad. Los últimos datos del INDEC muestran que la producción industrial cayó 4,9% interanual en julio y que 12 de los 16 sectores relevados registraron retrocesos respecto del mismo mes del año anterior. Además, 15 sectores tuvieron una variación negativa en la comparación mensual.
Uno de los principales planteos de la central fabril estuvo relacionado con la situación financiera de las pequeñas y medianas empresas. La UIA propuso suspender durante 180 días los embargos fiscales, permitir el traspaso entre distintos planes de pago y reducir las tasas de financiación aplicadas por ARCA. También reclamó diferir determinados vencimientos impositivos, entre ellos el IVA para actividades estacionales, y acelerar la devolución de saldos a favor de impuestos nacionales.
La entidad también pidió modificaciones sobre las cargas sociales y las contribuciones patronales para determinados sectores productivos. El objetivo planteado por los industriales es aliviar las obligaciones financieras de las empresas durante un período en el que las ventas internas y los niveles de producción muestran dificultades para recuperar dinamismo. Según un relevamiento del Centro de Estudios de la UIA realizado entre más de 600 empresas, casi la mitad de las compañías tuvo dificultades para cumplir completamente con al menos uno de sus compromisos habituales.
El costo de la energía fue otro de los puntos centrales de la agenda. Según los cálculos presentados por la UIA, los Grandes Usuarios de la Distribuidora (GUDI) recibieron incrementos de entre 90% y 100% en el componente básico de sus facturas, con algunos casos en los que el monto llegó a duplicarse respecto del mes anterior. Frente a este escenario, los industriales plantearon la posibilidad de financiar las facturas mediante cuotas y prorratear los vencimientos para reducir el impacto inmediato sobre el capital de trabajo.
El financiamiento productivo constituye otro de los reclamos. La UIA solicitó reducir la carga tributaria que pesa sobre los préstamos y eliminar los impuestos aplicados a operaciones destinadas a refinanciar pasivos. De acuerdo con los cálculos de la entidad, los tributos sobre la intermediación financiera pueden incrementar en promedio más de 18% el costo de un crédito productivo. Para la organización empresaria, este sobrecosto dificulta el acceso al financiamiento en un escenario de menor actividad y mayores necesidades de liquidez.
La situación de las empresas industriales también está atravesada por la evolución del mercado interno y la competencia con productos importados. Un relevamiento de la UIA indicó que el 49,7% de las empresas consultadas registró una caída de sus ventas locales y que el 42,9% informó una disminución de su producción respecto del promedio mensual del trimestre anterior. Entre las micro y pequeñas empresas, el deterioro fue mayor: el 54,8% informó una reducción de sus ventas y el 47,8% una baja de la producción.
Tras la reunión, el Gobierno y la UIA acordaron continuar trabajando sobre una agenda vinculada con la competitividad industrial. Desde el Ejecutivo señalaron que algunas de las propuestas empresarias pueden ser analizadas, aunque también advirtieron sobre las restricciones fiscales que enfrenta el Estado. Entre las iniciativas que comenzaron a discutirse aparece además la realización de rondas de negocios vinculadas con el RIGI, con participación de empresas de minería, industria e infraestructura y proveedores locales.
El reclamo de la UIA se da, así, en un momento en el que la industria busca atravesar un escenario de menor producción, dificultades de financiamiento y presión sobre los costos. La entidad sostiene que resulta necesario generar condiciones que permitan a las empresas sostener la actividad y el empleo mientras se implementan cambios estructurales en la economía. El Gobierno, por su parte, deberá definir qué propuestas está dispuesto a incorporar y cuáles pueden compatibilizarse con sus objetivos fiscales y económicos.
Fuente: Política Argentina



