Alimentos bajo presión: la inflación de septiembre podría volver al 2% y complica la desaceleración de los precios

Economia
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Los aumentos registrados en alimentos y bebidas durante septiembre encendieron una señal de alerta entre las consultoras privadas. Tras el 1,7% de inflación de agosto, distintos relevamientos anticipan que el IPC podría acercarse nuevamente al 2% mensual, impulsado especialmente por verduras, frutas, carnes y bebidas.

Los alimentos vuelven a poner presión sobre la inflación

La desaceleración de la inflación que se había observado durante los últimos meses enfrenta una nueva prueba en septiembre. Los relevamientos realizados por consultoras privadas muestran una aceleración de los precios de alimentos y bebidas, un comportamiento que podría llevar el Índice de Precios al Consumidor (IPC) nuevamente hacia el 2% mensual. El escenario aparece después de que agosto cerrara con una inflación del 1,7%, el registro más bajo de 2026 hasta ese momento.

El dato de agosto había sido recibido como una señal de continuidad del proceso de desaceleración. El INDEC informó que el IPC aumentó 1,7% durante ese mes, mientras que la inflación acumulada en los primeros ocho meses de 2026 alcanzó el 21,3% y la variación interanual se ubicó en 33,5%. Sin embargo, los relevamientos correspondientes a septiembre muestran que algunos componentes de la canasta comenzaron a registrar incrementos más importantes y podrían modificar el resultado del mes.

Uno de los principales focos de presión está en los alimentos. Según un relevamiento de Analytica citado por distintos medios, durante la tercera semana de septiembre los precios de alimentos y bebidas aumentaron 0,7%, mientras que el promedio de las últimas cuatro semanas alcanzó una variación del 2,7%. Dentro de ese conjunto, las verduras acumularon un incremento del 12,6% en cuatro semanas y las frutas registraron una suba del 4,3%.

Otra medición, realizada por LCG, también detectó una aceleración. La consultora registró una suba del 0,6% en alimentos y bebidas durante la tercera semana de septiembre y calculó un incremento del 1,8% en el promedio de las últimas cuatro semanas. Las carnes aumentaron 1,1% durante esa semana, mientras que las verduras avanzaron 2,3% y las bebidas 0,8%. Según ese relevamiento, las bebidas explicaron una parte importante de la inflación promedio registrada en el rubro.

Los datos de septiembre contrastan con el comportamiento observado en agosto. Durante ese mes, los alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron 1,7%, en línea con el nivel general de inflación. El resultado había representado una desaceleración respecto de julio, cuando los alimentos habían registrado una variación cercana al 2%, aunque continuaban siendo uno de los componentes de mayor impacto dentro de la canasta que mide el INDEC.

La evolución de los alimentos resulta especialmente relevante porque se trata de uno de los rubros que tiene un impacto directo sobre el presupuesto de los hogares. Además, los aumentos no se distribuyen de manera uniforme: productos frescos como frutas y verduras pueden presentar variaciones importantes en períodos cortos. En los relevamientos privados de septiembre también aparecen incrementos en carnes, panificados y bebidas, lo que suma presión sobre una parte significativa del gasto cotidiano de las familias.

El escenario también plantea una diferencia entre las expectativas privadas y las proyecciones expresadas desde el Gobierno. El secretario de Finanzas, Federico Furiase, sostuvo recientemente una perspectiva más optimista sobre la trayectoria de los precios y señaló que la inflación podría continuar descendiendo en los próximos meses. Su planteo estuvo vinculado con la continuidad del orden fiscal y monetario como elementos centrales para avanzar hacia tasas de inflación más bajas.

Mientras tanto, las consultoras privadas observan un panorama más cauteloso para septiembre. Analytica proyectó que el nivel general podría ubicarse alrededor del 2%, mientras que las estimaciones recogidas por el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central habían anticipado una inflación de 1,8% para el mes. La diferencia entre las proyecciones dependerá, entre otros factores, del comportamiento de los precios durante los últimos días de septiembre.

El resultado definitivo se conocerá cuando el INDEC publique el IPC de septiembre, pero los relevamientos preliminares ya muestran que la evolución de los alimentos será uno de los factores centrales para determinar si continúa la desaceleración registrada en agosto o si el índice vuelve a acercarse al 2% mensual. Por ahora, el dato disponible muestra una presión creciente en distintos productos de consumo cotidiano y mantiene abierta la discusión sobre la velocidad con la que continuará bajando la inflación.

Fuente: Noticias Argentinas


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