El SUTNA cuestionó la orden de desalojo de la planta de neumáticos ubicada en San Fernando y anunció que presentará recursos judiciales para intentar frenar la medida. El conflicto comenzó en febrero, tras el cierre de la fábrica y la desvinculación de cientos de trabajadores.
Los trabajadores de FATE rechazaron la orden de desalojo dispuesta por la Justicia sobre la planta ubicada en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando, y ratificaron su decisión de continuar con el reclamo por los puestos de trabajo. El conflicto, que se inició en febrero tras el anuncio del cierre de la fábrica, atraviesa ahora una nueva instancia judicial luego de que la Sala II de la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro ordenara la restitución del inmueble a la empresa.
Desde el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) cuestionaron la resolución y adelantaron que recurrirán la medida. Su secretario general, Alejandro Crespo, calificó el desalojo como una decisión que afecta a trabajadores que, según la posición gremial, permanecen en la planta para defender sus fuentes laborales. El sindicato sostiene además que la intervención de la Justicia penal en el conflicto no corresponde frente a una disputa que considera esencialmente laboral.
La resolución judicial fue adoptada después de que la Cámara considerara agotadas las instancias de conciliación obligatoria tanto en el ámbito nacional como en la provincia de Buenos Aires. Según informó Noticias Argentinas, el tribunal ordenó la restitución del predio a la compañía, aunque aclaró que la decisión sobre el inmueble no implica una definición sobre el fondo de la controversia laboral entre la empresa y los trabajadores.
El conflicto se remonta al 18 de febrero, cuando FATE comunicó el cierre de la planta y avanzó con la desvinculación de su personal. Distintas fuentes periodísticas ubicaron inicialmente en 920 la cantidad de trabajadores afectados por el proceso. Desde entonces, el SUTNA sostiene el reclamo por la continuidad de la actividad y la reincorporación de los trabajadores que quedaron fuera de la empresa.
El gremio sostiene que la situación constituye un “lockout patronal”, término con el que describe el cierre de la planta por decisión empresarial. Desde esa perspectiva, los trabajadores afirman que la permanencia en las instalaciones responde a la necesidad de preservar los puestos laborales y evitar el cierre definitivo de la fábrica. Esta interpretación corresponde al sindicato y forma parte de sus argumentos dentro del conflicto.
La postura empresarial y la resolución judicial configuran otro eje de la disputa. La Cámara hizo lugar al planteo presentado por los propietarios de FATE y dispuso la restitución del inmueble, mientras que el sindicato cuestiona los fundamentos utilizados para ordenar el desalojo y prepara nuevas presentaciones judiciales. De esta manera, el conflicto laboral continúa abierto pese al nuevo pronunciamiento sobre la ocupación de la planta.
Durante los últimos días, el SUTNA convocó a trabajadores, familiares y organizaciones sindicales y sociales a concentrarse en las inmediaciones de la fábrica. También realizó un abrazo simbólico al establecimiento y una conferencia de prensa para expresar su rechazo a la resolución judicial. Este lunes, la situación continuaba bajo estado de alerta ante la posibilidad de que se concrete la medida de desalojo.
El caso FATE se convirtió así en un conflicto que combina una disputa por la continuidad de una planta industrial, los despidos derivados del cierre y una controversia judicial sobre la permanencia de los trabajadores en el predio. Mientras la Justicia ordenó restituir las instalaciones a la empresa, el SUTNA anunció que utilizará las vías de apelación disponibles y mantiene el reclamo por la continuidad de los puestos de trabajo.
Con ayuda de La Nueva Mañana



