En una entrevista con El Informativo Cordobés, de Multimedio Mordisquito TV, el exsenador nacional por Córdoba Carlos Caserio repasó su vínculo político y personal con José Manuel de la Sota. Recordó sus primeros encuentros, los años de gestión compartida y destacó la capacidad del exgobernador para escuchar, construir acuerdos y transformar sus ideas en políticas concretas. También habló sobre el presente del peronismo, la gestión de Martín Llaryora, Javier Milei y su respaldo a Axel Kicillof.
Carlos Caserio pasó por los estudios de Multimedio Mordisquito TV para participar de un homenaje a José Manuel de la Sota y reconstruir, desde su experiencia personal, algunos de los momentos más importantes de la trayectoria política del exgobernador cordobés. Durante la entrevista con El Informativo Cordobés, recordó que su primer contacto con De la Sota se produjo en 1983, luego del regreso de la democracia, cuando el dirigente recorría el departamento Punilla. Caserio vivía entonces en Valle Hermoso y todavía no ocupaba cargos de relevancia dentro del peronismo.
Aquel primer encuentro quedó grabado en la memoria del exsenador. Según relató, De la Sota lo reconoció inmediatamente como militante y mantuvo con él una conversación en un bar del interior cordobés. Caserio destacó especialmente la cercanía del dirigente y su decisión de sostener públicamente su identidad peronista en una provincia donde, según recordó, el peronismo atravesaba una etapa particularmente difícil. “No escondía su peronismo en un momento donde ser peronista en Córdoba no era lo que más pagaba”, señaló durante la entrevista.
La relación política se profundizó con el paso de los años. Caserio recordó su llegada a la Legislatura provincial y posteriormente su incorporación al proyecto que encabezaba De la Sota. A partir de la elección de 1998, comenzó una etapa de intensa participación en la gestión provincial: fue ministro de Obras Públicas, diputado nacional y posteriormente ministro de Gobierno, además de desempeñarse como senador nacional. Para Caserio, aquel proceso representó mucho más que una sucesión de cargos: significó la construcción de un proyecto político que permitió al peronismo volver a gobernar Córdoba después de décadas.
Uno de los aspectos que más destacó del exgobernador fue su capacidad para recorrer la provincia y escuchar directamente a los ciudadanos. Caserio contó que durante su etapa como ministro acompañó a De la Sota en numerosos viajes por Córdoba y que el dirigente aprovechaba cada encuentro para conversar con vecinos, comerciantes, trabajadores y militantes. “Él escuchaba”, resumió, al remarcar que esa característica le permitía incorporar experiencias y detectar necesidades concretas. En su mirada, la política de cercanía fue una de las claves de la construcción del delasotismo.
Caserio también reivindicó algunas de las políticas implementadas durante las gestiones de De la Sota. Entre ellas mencionó la reducción de impuestos anunciada al comienzo de su primera gobernación y la búsqueda de equilibrio fiscal en las cuentas provinciales. También destacó la capacidad del exmandatario para incorporar ideas que había conocido durante sus viajes al exterior y adaptarlas a la realidad cordobesa. Para el exsenador, De la Sota combinaba una fuerte vocación política con una mirada orientada a la gestión y a la búsqueda de resultados concretos.
Durante la entrevista, Caserio trasladó el recuerdo de De la Sota al escenario político actual. Consideró que el peronismo cordobés atravesó transformaciones y que la construcción política provincial se fue adaptando a las características del electorado. En ese marco, habló sobre la gestión del gobernador Martín Llaryora y sostuvo que enfrenta un escenario complejo debido a la relación con el Gobierno nacional. Sus apreciaciones sobre las políticas nacionales y provinciales forman parte de su propia lectura política y fueron expresadas durante la entrevista.
El exsenador también se refirió al futuro del peronismo nacional y planteó la necesidad de reducir las disputas internas para construir un espacio común. En ese contexto, confirmó que trabaja políticamente en respaldo de Axel Kicillof y sostuvo que, a su entender, el peronismo debe generar una propuesta capaz de ofrecer una alternativa a las políticas del Gobierno de Javier Milei. Caserio insistió en que no alcanza con cuestionar las medidas oficiales y que la oposición debe presentar propuestas concretas vinculadas con el trabajo, los salarios, la salud, la educación y las condiciones de vida.
Otro de los momentos destacados de la entrevista estuvo relacionado con los homenajes realizados a De la Sota. Caserio valoró especialmente el encuentro impulsado por Candelaria de la Sota en Buenos Aires y señaló que le hubiera gustado contar allí con la presencia de Kicillof. Según explicó, el gobernador bonaerense finalmente estuvo representado por su ministro de Gobierno, Carlos Bianco. Caserio destacó además el carácter político y audiovisual del homenaje, especialmente por la recuperación de imágenes y registros inéditos del exgobernador, entre ellos fragmentos vinculados con el programa Puentes y reflexiones que, según su interpretación, mostraban la preocupación de De la Sota por los cambios tecnológicos y el futuro del trabajo.
Hacia el final de la entrevista, Caserio recordó una de las características que, según su visión, mejor sintetizan el legado político de De la Sota: la capacidad de construir puentes y discutir ideas durante horas. Evocó reuniones en las que dirigentes y militantes pasaban largas jornadas intercambiando posiciones políticas y analizando el futuro de Córdoba. Para el exsenador, esa cultura del debate profundo debería recuperar protagonismo dentro del peronismo actual. “Ese debate profundo tiene que ser hoy el modo que el peronismo pueda salir a flote”, sostuvo en el cierre de su conversación con El Informativo Cordobés.



