El gobernador bonaerense visitó Misiones, se reunió con productores yerbateros y cuestionó el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei. Kicillof sostuvo que las dificultades de las economías regionales forman parte de un problema nacional y llamó a construir una alternativa política amplia de cara a 2027.
Axel Kicillof llevó su recorrida federal a Misiones y eligió el encuentro con productores yerbateros para volver a plantear una de sus principales críticas al Gobierno nacional: que las provincias no pueden enfrentar individualmente una crisis que, según su diagnóstico, tiene causas nacionales. “Ninguna provincia se va a salvar sola porque el problema es nacional”, sostuvo el gobernador bonaerense durante su visita al territorio misionero.
El mandatario bonaerense mantuvo reuniones con productores del sector yerbatero, una actividad que viene atravesando dificultades vinculadas al escenario económico y a las condiciones de comercialización. En ese contexto, Kicillof buscó poner el foco en quienes producen y trabajan en las economías regionales y cuestionó que el costo de la crisis recaiga sobre los eslabones más débiles de las cadenas productivas.
Durante su intervención, el gobernador fue particularmente duro con Javier Milei. “No es culpa del pequeño productor ni del trabajador misionero, es culpa de Milei”, afirmó, responsabilizando al Gobierno nacional por la situación que atraviesan distintos sectores de la economía provincial. Se trata de una definición política de Kicillof y no de una conclusión económica independiente, pero expresa con claridad el eje que pretende instalar en su recorrida por distintas provincias.
La visita también tuvo una dimensión política. Kicillof planteó la necesidad de construir una alternativa nacional hacia 2027 y señaló que el peronismo deberá recuperar capacidad de representación frente a un modelo que, según su mirada, está profundizando las dificultades de trabajadores, productores y pequeñas empresas. “Vinimos a escuchar, a sentir lo que pasa y a entender de primera mano cuáles son los problemas”, expresó, vinculando la recorrida territorial con la construcción de futuras propuestas de gobierno.
El gobernador bonaerense viene desarrollando una agenda federal que incluye reuniones con dirigentes y sectores productivos de distintas provincias. En Misiones, además de su encuentro con los yerbateros, encabezó una actividad política junto al presidente del Partido Justicialista misionero, Christian Ariel Humada. El recorrido se inscribe así en un intento por ampliar el debate político más allá de la provincia de Buenos Aires y establecer vínculos con dirigentes y sectores afectados por las políticas nacionales.
La situación de los yerbateros representa, en ese sentido, un caso concreto para la discusión sobre el federalismo económico. Misiones tiene una estructura productiva fuertemente vinculada a las economías regionales y el complejo yerbatero ocupa un lugar central en el empleo y en la actividad de numerosas localidades. Por eso, la crisis del sector no solamente impacta sobre los productores primarios: también puede repercutir sobre trabajadores, cooperativas, secaderos, molinos, transportistas y comercios vinculados a la cadena.
El planteo de Kicillof apunta además a una discusión de fondo sobre el vínculo entre Nación y provincias. Para el mandatario, el federalismo no puede reducirse a que cada distrito busque resolver por su cuenta sus problemas fiscales o productivos, sino que requiere políticas nacionales que contemplen las distintas realidades territoriales. Esa mirada aparece en contraposición con un esquema en el que el Gobierno nacional busca reducir su intervención y coloca una mayor responsabilidad sobre las administraciones provinciales.
La recorrida por Misiones vuelve a mostrar, además, que la disputa política rumbo a 2027 ya comenzó a desplegarse mucho antes de la próxima elección presidencial. Kicillof intenta instalarse como uno de los dirigentes capaces de articular una oposición de alcance nacional y utiliza los conflictos productivos y sociales de las provincias como parte de ese diagnóstico. Su mensaje en Misiones fue directo: si el problema es nacional, la respuesta también deberá ser nacional, y la construcción de esa alternativa requerirá unir a provincias, trabajadores y sectores productivos que hoy cuestionan el rumbo económico del Gobierno de Milei.
Fuente: Motor Económico



