El jefe de Gobierno porteño anunció una reducción de la tasa de los créditos hipotecarios del Banco Ciudad destinados a la compra de primera vivienda. La nueva tasa será del 6,5% y, según el Gobierno porteño, permitirá ofrecer una de las cuotas más bajas del mercado, en niveles similares o incluso inferiores a un alquiler.
El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, anunció una reducción de la tasa de interés de los créditos hipotecarios destinados a la compra de primera vivienda. La medida alcanza a las líneas del Banco Ciudad y lleva la tasa al 6,5%, con el objetivo declarado de facilitar el acceso a la vivienda propia para sectores de la clase media.
Según explicó Macri, la reducción busca mejorar las condiciones de financiamiento en un mercado donde el acceso al crédito hipotecario continúa siendo una de las principales dificultades para quienes intentan comprar una vivienda. El mandatario porteño aseguró que, con las nuevas condiciones, las cuotas podrán ubicarse en niveles similares o incluso inferiores al costo de un alquiler.
La iniciativa se suma a una línea de créditos hipotecarios que la Ciudad había presentado durante 2026 para facilitar la adquisición de la primera vivienda. El programa contempla una tasa de interés subsidiada y está dirigido principalmente a sectores de ingresos medios que buscan acceder a una propiedad mediante financiamiento bancario.
El Banco Ciudad ocupa un lugar central en la implementación de la medida, ya que será la entidad encargada de otorgar los préstamos bajo las nuevas condiciones. La reducción de la tasa apunta a disminuir el costo financiero de las operaciones y, de esa manera, mejorar la relación entre el ingreso familiar y la cuota mensual que deben afrontar los futuros propietarios.
La cuestión no es menor en un contexto en el que los valores de las propiedades y los ingresos familiares hacen difícil reunir el capital necesario para comprar una vivienda al contado. En ese escenario, el crédito hipotecario vuelve a aparecer como una herramienta clave para ampliar el acceso a la vivienda, aunque su alcance real dependerá de los requisitos de ingreso, el monto financiable y las condiciones particulares de cada préstamo.
La medida también tiene una lectura política. El acceso a la vivienda propia constituye una de las principales demandas de amplios sectores de la clase media y, en un escenario de dificultades para acceder al financiamiento, cualquier reducción significativa de las tasas puede convertirse en una herramienta de diferenciación para una gestión de gobierno. Macri presentó el anuncio precisamente como una forma de generar “más oportunidades” para quienes buscan comprar su primera vivienda.
Sin embargo, una tasa más baja no significa automáticamente que cualquier familia pueda acceder a un crédito. La posibilidad concreta de obtenerlo depende de la capacidad de pago, los ingresos demostrables, el valor de la propiedad y las condiciones establecidas por la entidad bancaria. Por eso, el impacto de la medida deberá medirse no solamente por el porcentaje anunciado, sino también por cuántas familias efectivamente logren convertirse en propietarias.
El anuncio llega además en un momento en el que el crédito vuelve a ocupar un lugar importante dentro de la discusión económica argentina. Después de años en los que las altas tasas y la inestabilidad económica limitaron fuertemente el acceso a los préstamos de largo plazo, la aparición de nuevas líneas hipotecarias intenta recuperar una herramienta que resulta fundamental para financiar la compra de viviendas.
La apuesta de la Ciudad es que una tasa del 6,5% permita acercar la cuota hipotecaria al valor de un alquiler y, de esa manera, transformar parte del gasto mensual de los hogares en una inversión destinada a la vivienda propia. El desafío será determinar si las nuevas condiciones alcanzan para que esa promesa se traduzca en acceso efectivo al crédito para una cantidad significativa de familias porteñas.
Fuente: Filo.News



