La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo dejó sin efecto la oficialización de la Lista Celeste-Verde, que buscaba competir contra Armando Cavalieri en las elecciones del Sindicato de Empleados de Comercio de Capital. Una pericia detectó irregularidades en 1.238 firmas y la oposición quedó por debajo del mínimo de avales exigido.
La Justicia laboral dejó fuera de las elecciones del Sindicato de Empleados de Comercio de la Capital Federal a la única lista opositora que buscaba enfrentar a Armando Cavalieri y, de esta manera, el histórico dirigente sindical quedó prácticamente sin competencia para renovar su mandato. La decisión fue adoptada por la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, que revocó la oficialización de la Lista Celeste-Verde, encabezada por Sabrina Paredes. El fallo se conoció pocas horas antes de los comicios y modificó de manera decisiva el escenario electoral del gremio mercantil.
El eje de la disputa estuvo puesto en los avales necesarios para poder participar de la elección. El estatuto del Sindicato de Comercio establece que cada lista debe contar con el respaldo equivalente al 3% de los afiliados activos que se encuentren en condiciones de votar. Para estos comicios, ese porcentaje representaba un mínimo de 1.504 avales. La agrupación Celeste-Verde había presentado inicialmente 1.649 firmas, pero una pericia caligráfica detectó irregularidades en 1.238 de ellas, lo que terminó dejando a la lista por debajo del piso requerido.
La controversia se produjo porque la Junta Electoral del sindicato había decidido igualmente oficializar a la lista opositora, pese a reconocer que existían dificultades con los avales presentados. Según la información difundida sobre el fallo, ese organismo había utilizado una “interpretación amplia” del requisito estatutario para permitir que la agrupación pudiera competir. La Lista Azul, encabezada por Cavalieri, recurrió entonces a la Justicia para reclamar que se aplicara estrictamente la normativa interna del sindicato y que todas las agrupaciones fueran sometidas a las mismas condiciones.
Los camaristas rechazaron el criterio utilizado por la Junta Electoral y consideraron que el requisito del 3% era claro. De acuerdo con la resolución, el órgano electoral del sindicato no tenía facultades para exceptuar a una lista del cumplimiento del piso mínimo establecido en el estatuto. El tribunal también rechazó distintos cuestionamientos formulados por la oposición respecto de las pericias realizadas sobre las firmas y señaló que las facultades para efectuar ese control estaban contempladas en una reforma estatutaria que continúa vigente.
Con la exclusión de la Celeste-Verde, la Lista Azul quedó como la única nómina habilitada para participar de los comicios. Cavalieri, que conduce el Sindicato de Empleados de Comercio de Capital desde 1985, quedó así en condiciones de iniciar un nuevo período al frente de una organización que representa a decenas de miles de trabajadores mercantiles. La elección tiene además una importancia estratégica para el dirigente, ya que su continuidad en el sindicato porteño está directamente relacionada con su permanencia al frente de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios, una de las estructuras sindicales más importantes del país.
El nuevo mandato será el undécimo consecutivo para Cavalieri, quien lleva más de cuatro décadas al frente del gremio. El histórico dirigente volverá a estar acompañado por Carlos Pérez como secretario adjunto. Pérez también ocupa la presidencia de OSECAC, la obra social de los empleados de comercio. La continuidad de ambos consolida el control de la conducción tradicional sobre el sindicato porteño, mientras el sector opositor quedó obligado a continuar su disputa por otras vías después de no poder acceder a las urnas.
La principal referente de la lista excluida es Sabrina Paredes, actual secretaria de la Mujer del sindicato, quien había roto su relación política con la conducción de Cavalieri y Pérez. Paredes cuestionó públicamente la decisión judicial y anticipó que apelaría el fallo. Además, denunció la existencia de un supuesto “forum shopping” y puso bajo cuestionamiento la actuación de los magistrados que intervinieron en la resolución. De esta manera, la disputa electoral podría continuar en el ámbito judicial aun después de los comicios.
La interna sindical tiene lugar además en un contexto complejo para el sector mercantil. El Sindicato de Comercio atraviesa una etapa marcada por la caída del consumo, el cierre de establecimientos, despidos y suspensiones, mientras la conducción gremial mantiene negociaciones con las cámaras empresarias para actualizar los salarios de los trabajadores. Cavalieri, pese a su extensa trayectoria y a su pertenencia a la dirigencia sindical tradicional, también se convirtió en un crítico de distintas políticas impulsadas por Javier Milei, especialmente en materia laboral.
La elección también se produce en medio de una discusión más amplia sobre la democracia interna de los sindicatos y las condiciones para que las listas opositoras puedan competir. Para la conducción de Cavalieri, el fallo simplemente garantiza el cumplimiento de las reglas establecidas por el estatuto y evita que una agrupación participe sin alcanzar el número de avales requerido. Para la oposición, en cambio, la resolución representa un obstáculo que impidió que los afiliados pudieran elegir entre más de una alternativa. La disputa por el control del gremio, por lo tanto, no termina con la elección y promete continuar en los tribunales y dentro de la propia estructura sindical.
Con la lista Celeste-Verde fuera de carrera, Cavalieri quedó como único candidato y todo indica que concretará su undécima reelección al frente del Sindicato de Comercio porteño. El resultado consolidará a uno de los dirigentes sindicales con mayor permanencia en la Argentina y garantizará la continuidad de la conducción que encabeza desde 1985. Sin embargo, la exclusión de la oposición deja abierta una discusión política y sindical sobre los mecanismos de competencia interna, mientras la justicia laboral deberá resolver eventualmente los recursos que presente el sector encabezado por Paredes.
Fuente: La Política Online, con información complementaria de Infobae y La Nación.



