Deudas digitales: Ganino advierte sobre los mitos que circulan en redes y pueden complicar a los consumidores

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El abogado especialista en derechos del consumidor explicó en “El Rincón del Consumidor”, columna de Derechos a la Carta, qué ocurre con las deudas de tarjetas de crédito, billeteras virtuales y préstamos digitales.

En un contexto de creciente endeudamiento de los hogares, las redes sociales se convirtieron también en un espacio donde circulan consejos sobre cómo afrontar deudas. Algunos de esos mensajes prometen soluciones simples: dejar de pagar, desinstalar una aplicación o esperar a que transcurra determinado tiempo para que la deuda desaparezca. Sin embargo, detrás de esas recomendaciones pueden existir consecuencias legales y económicas que los consumidores desconocen.

Sobre este tema habló Adrián Ganino, abogado especialista en derecho del consumidor, en “El Rincón del Consumidor”, la columna que forma parte del programa Derechos a la Carta. El especialista puso el foco en la necesidad de diferenciar entre la información confiable y los llamados “mitos” que circulan en redes sociales, especialmente cuando son recibidos por personas que atraviesan situaciones de necesidad económica.

Uno de los principales puntos abordados fue la idea de que desinstalar una aplicación financiera permite dejar atrás una deuda. Ganino explicó que los préstamos y contratos celebrados mediante plataformas digitales no desaparecen cuando el usuario elimina la aplicación de su teléfono. Para acceder a estos servicios, las personas aportan datos personales, DNI, información bancaria y, en muchos casos, realizan procesos de validación de identidad mediante reconocimiento facial u otros mecanismos de seguridad. Todo ello forma parte de una relación contractual que mantiene sus efectos.

El abogado también se refirió a las deudas generadas mediante tarjetas de crédito y explicó que cuentan con un régimen legal específico. En este punto, señaló la importancia de conocer los plazos de prescripción establecidos por la legislación y, sobre todo, de no interpretar la falta de una intimación inmediata como una señal de que la deuda dejó de existir.

Una de las situaciones que puede generar mayor confusión es que una empresa no reclame inmediatamente una deuda. Según explicó Ganino, el consumidor puede permanecer durante un período sin recibir una intimación y posteriormente encontrarse con un reclamo cuando se aproxima el vencimiento del plazo correspondiente. Incluso puede recibir una acción judicial cuando creía que el problema estaba resuelto.

Por eso, el especialista cuestionó los consejos que circulan en redes bajo fórmulas como “no pagues y esperá a que prescriba”. La recomendación puede resultar especialmente riesgosa cuando quien la recibe desconoce las características de su contrato, los plazos aplicables o las acciones que puede realizar el acreedor durante ese período.

El problema se vuelve todavía más complejo en el caso de los préstamos otorgados por billeteras virtuales y plataformas financieras. Ganino explicó que estos contratos también generan obligaciones y que existen normas que regulan las relaciones entre consumidores y proveedores de crédito. Por lo tanto, eliminar una aplicación del teléfono no implica eliminar el vínculo contractual ni las obligaciones asumidas.

En este escenario, el especialista remarcó la importancia de que los consumidores no tomen decisiones basándose exclusivamente en publicaciones de influencers, videos o comentarios encontrados en redes sociales. Una recomendación general puede no contemplar las particularidades de cada situación y llevar a una persona endeudada a tomar una decisión que posteriormente tenga consecuencias económicas o judiciales.

La columna “El Rincón del Consumidor”, que conduce Adrián Ganino dentro de Derechos a la Carta, busca precisamente aportar herramientas para comprender estas situaciones desde la perspectiva de los derechos de quienes utilizan servicios financieros y adquieren productos o servicios.

El debate adquiere especial relevancia en un contexto donde el endeudamiento dejó de estar asociado únicamente al consumo de bienes o servicios no esenciales y, para muchas familias, se convirtió en una herramienta para afrontar gastos cotidianos. Frente a esta realidad, conocer las reglas que regulan las deudas y los mecanismos disponibles para reclamar resulta fundamental.

La principal advertencia de Ganino es clara: una deuda no desaparece simplemente porque se deje de utilizar una aplicación, se deje de recibir una comunicación o transcurra determinado tiempo. Cada caso tiene sus propias características y requiere analizar el contrato, la legislación aplicable y las acciones realizadas por las partes.

Desde El Rincón del Consumidor, la propuesta es justamente romper con las soluciones mágicas y acercar información que permita a los usuarios tomar decisiones con mayor conocimiento.

Porque frente al endeudamiento, informarse también es ejercer un derecho.

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