El futbolista, que pidió mantener su identidad en reserva por razones de seguridad, contó detalles de la agresión sufrida por integrantes del plantel después de la derrota 3-0 ante Colón. Reveló que recibió un golpe en la cabeza con la culata de un arma y que el episodio ya está bajo investigación judicial.
Uno de los jugadores de Patronato que fue atacado después de la derrota ante Colón decidió romper el silencio y contar parte del violento episodio ocurrido en las inmediaciones del estadio Presbítero Bartolomé Grella. El futbolista, cuya identidad no fue difundida por cuestiones de seguridad, relató que durante la agresión recibió un golpe en la cabeza con la culata de un arma. El hecho ocurrió luego de que el plantel regresara a Paraná tras perder 3-0 frente al conjunto santafesino, por la fecha 25 de la Primera Nacional.
“Me dieron con la culata de un arma en la cabeza”, contó el jugador en diálogo con Doble Amarilla, en una declaración que permitió conocer la gravedad del ataque sufrido por integrantes del plantel. La decisión de preservar su identidad responde al temor por posibles represalias y, según explicó, también busca favorecer el avance de la investigación judicial. Su testimonio incorporó un elemento especialmente grave a una causa que intenta determinar quiénes participaron de la agresión y cuál fue el grado de responsabilidad de cada uno.
El ataque se produjo después del partido que Patronato perdió 3-0 ante Colón en Santa Fe. Cuando el micro que trasladaba a los futbolistas regresó al estadio de Paraná, un grupo de personas ingresó prácticamente detrás del vehículo y se dirigió hacia los integrantes del plantel. El episodio generó una situación de extrema tensión dentro de las instalaciones del club y terminó con varios jugadores agredidos, en un contexto de enorme malestar por la situación deportiva que atraviesa el equipo.
El comisario inspector Juan Pablo Claucich, subjefe de la Departamental de Paraná, brindó detalles sobre la mecánica del episodio. Según explicó, los agresores llegaron en tres o cuatro vehículos y bajaron inmediatamente después del ingreso del colectivo que transportaba a los jugadores. Desde allí se dirigieron hacia integrantes del plantel para recriminarles el resultado obtenido frente a Colón. La Policía estimó que habrían participado alrededor de 10 o 12 personas, aunque aclaró que todavía no podía determinar formalmente que todos fueran integrantes de la barra.
La investigación quedó en manos del fiscal de turno Martín Abrandt, quien deberá reconstruir lo sucedido y establecer quiénes participaron de la agresión. Uno de los principales objetivos será determinar quién utilizó el arma mencionada por el futbolista y establecer las circunstancias exactas en las que se produjo el golpe. Por el momento, según la información difundida por las autoridades, no había personas detenidas ni identificadas formalmente, aunque la Policía ya trabaja con diferentes elementos para avanzar en la causa.
El caso generó además una fuerte preocupación dentro de Patronato, debido a que la violencia trascendió una discusión futbolística y terminó involucrando agresiones físicas y, de acuerdo con el testimonio del jugador, un arma de fuego. El club expresó su rechazo a este tipo de hechos, mientras la investigación intenta determinar si existió una organización previa del ataque y quiénes fueron los responsables materiales de las agresiones. La Justicia deberá ahora analizar las pruebas reunidas para avanzar en las identificaciones.
El episodio se produce además en un momento deportivo especialmente delicado para Patronato. La derrota ante Colón profundizó una racha negativa que mantiene al equipo entrerriano en una situación comprometida dentro de la Primera Nacional. La frustración por los resultados, sin embargo, no justifica de ninguna manera la violencia contra los futbolistas y el cuerpo técnico. El ataque volvió a instalar el debate sobre los límites que existen entre el reclamo de los hinchas y las conductas violentas que ponen en riesgo la integridad de los protagonistas.
Mientras la Justicia avanza para determinar responsabilidades, el testimonio del futbolista aporta una dimensión todavía más preocupante sobre lo sucedido. La denuncia de un golpe con la culata de un arma convierte el episodio en un hecho que excede ampliamente una protesta de hinchas por el rendimiento deportivo. Ahora, la investigación deberá establecer quiénes fueron los responsables, cómo pudieron ingresar al estadio inmediatamente después del micro y qué medidas deberán adoptarse para evitar que situaciones similares vuelvan a ocurrir. Patronato queda así ante un escenario complejo, con una crisis deportiva que ahora se encuentra atravesada también por un grave episodio de violencia.



