La UOM inició la paritaria con las siderúrgicas en un clima de tensión y sin acuerdo salarial desde 2024

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La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) comenzó formalmente las negociaciones paritarias con la Cámara Argentina del Acero en un escenario atravesado por la intervención judicial del sindicato y más de dos años sin un acuerdo salarial definitivo para los trabajadores siderúrgicos. La primera audiencia concluyó sin avances concretos y las partes volverán a reunirse el próximo 6 de agosto.

La Secretaría de Trabajo convocó a representantes de la UOM y de la Cámara Argentina del Acero para dar inicio a la negociación correspondiente a la Rama 21, que comprende a los trabajadores de las principales empresas siderúrgicas del país, entre ellas Ternium, Acindar y Tenaris. La audiencia se realizó de manera virtual luego de dos encuentros informales entre empresarios y dirigentes gremiales que no lograron acercar posiciones respecto de la actualización salarial que reclaman miles de trabajadores del sector.

El principal punto de conflicto continúa siendo el fuerte atraso salarial acumulado desde 2024. La representación empresaria propuso que la retroactividad correspondiente al período comprendido entre julio de 2024 y julio de 2026 sea negociada empresa por empresa. Además, ofreció incrementos no remunerativos del 4% para agosto y otro 4% para noviembre de 2026, junto con una recomposición remunerativa del 81,7% sobre los salarios básicos de julio de 2024 que recién comenzaría a aplicarse en febrero de 2027. La propuesta fue considerada insuficiente por la delegación sindical.

Desde la UOM rechazaron el ofrecimiento al considerar que no recompone la pérdida del poder adquisitivo sufrida por los trabajadores durante los últimos años. Los representantes gremiales sostuvieron que la oferta empresarial no responde a la realidad económica que atraviesan las familias metalúrgicas ni contempla el impacto que tuvo la inflación sobre los salarios. Por esa razón, las negociaciones continuarán tanto en el ámbito privado como en una nueva audiencia oficial prevista para el 6 de agosto.

La negociación se desarrolla, además, en un contexto institucional complejo para el sindicato. La conducción nacional de la UOM permanece intervenida por decisión judicial desde mayo, cuando fue designado el abogado Alberto Biglieri como interventor con facultades para administrar la organización, supervisar su funcionamiento y convocar a nuevas elecciones dentro de un plazo de 180 días. Esta situación modificó el esquema habitual de representación gremial en la discusión salarial.

El conflicto institucional también tuvo consecuencias directas sobre el desarrollo de la paritaria. La falta de una conducción elegida por los afiliados y las dudas respecto de los interlocutores válidos retrasaron durante semanas el inicio formal de las negociaciones. Finalmente, la comisión que participa de las conversaciones fue conformada por delegados designados por la intervención judicial, quienes asumieron la responsabilidad de representar a los trabajadores en una de las discusiones salariales más complejas de los últimos años.

Mientras tanto, la situación económica del sector continúa generando preocupación. Desde mediados de 2024 las empresas siderúrgicas otorgaron distintos pagos no remunerativos y posteriormente comenzaron a liquidar aumentos como anticipos a cuenta de un futuro acuerdo paritario. Sin embargo, al no existir una homologación definitiva, los salarios básicos permanecen desactualizados respecto de la evolución de la inflación, generando un importante deterioro del ingreso de los trabajadores metalúrgicos.

La falta de definiciones mantiene en alerta a miles de operarios de la industria siderúrgica, quienes esperan que las próximas reuniones permitan destrabar un conflicto que lleva más de dos años sin solución definitiva. Tanto el sindicato como las cámaras empresarias reconocen la necesidad de alcanzar un entendimiento, aunque por el momento las diferencias económicas siguen siendo significativas y no permiten anticipar una resolución inmediata. La audiencia prevista para el 6 de agosto aparece ahora como una instancia clave para intentar acercar posiciones y avanzar hacia un acuerdo que otorgue previsibilidad a una de las actividades industriales más importantes del país.

Fuente: InfoGremiales

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