Subió el riesgo país y vuelven las señales de alerta en los mercados argentinos

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Los activos financieros argentinos atravesaron otra jornada negativa en medio de un clima de incertidumbre internacional y dudas persistentes sobre la economía local. Subieron el riesgo país, cayeron bonos y acciones, y los mercados volvieron a mostrar preocupación por la fragilidad financiera de la Argentina.

La jornada financiera volvió a dejar números negativos para la economía argentina. El índice S&P Merval registró una caída cercana al 1,5%, mientras que las acciones argentinas que cotizan en Wall Street operaron mayoritariamente en rojo. Al mismo tiempo, los bonos soberanos en dólares también retrocedieron y el riesgo país elaborado por JP Morgan volvió a subir, ubicándose en torno a los 547 puntos básicos, después de haber perforado transitoriamente el piso de los 500 puntos durante la semana pasada.

El escenario internacional jugó un papel clave en la presión sobre los mercados emergentes. La continuidad de la tensión geopolítica en Medio Oriente, especialmente alrededor del conflicto entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz, impactó de lleno en Wall Street y arrastró a los activos de riesgo en distintos países. Las acciones tecnológicas estadounidenses volvieron a caer y el aumento de las tasas de los bonos del Tesoro norteamericano generó un contexto menos favorable para economías frágiles como la argentina.

En este marco, los inversores volvieron a desprenderse de títulos argentinos. Los bonos Globales y Bonares sufrieron bajas promedio cercanas al 0,3%, mientras que los ADR de empresas nacionales en Nueva York mostraron fuertes retrocesos en sectores financieros y energéticos. Analistas financieros sostienen que la suba de la tasa libre de riesgo en Estados Unidos obliga al mercado internacional a exigir rendimientos más altos para invertir en deuda emergente, afectando especialmente a países con debilidad estructural y alta volatilidad política.

Aunque el Gobierno nacional continúa defendiendo el ajuste fiscal y el ordenamiento macroeconómico como pilares de estabilización, el mercado todavía mantiene dudas sobre la sustentabilidad del esquema financiero argentino. Entre las principales preocupaciones aparecen la acumulación de reservas, la evolución del tipo de cambio, la necesidad de refinanciamiento de deuda y la posibilidad de sostener la desaceleración inflacionaria sin afectar aún más el nivel de actividad económica.

La suba del riesgo país representa una señal sensible para el Gobierno porque refleja el nivel de desconfianza de los mercados sobre la capacidad futura de pago de la deuda argentina. Cuanto más alto es ese indicador, mayores son las dificultades para acceder a financiamiento internacional en condiciones razonables. Aunque el índice se mantiene lejos de los picos críticos registrados en años anteriores, los movimientos recientes encendieron nuevas alarmas dentro del sistema financiero.

En paralelo, distintos operadores económicos comenzaron a advertir sobre una creciente selectividad de los fondos de inversión internacionales respecto de la Argentina. Si bien algunos sectores vinculados a energía y petróleo todavía generan interés especulativo, especialmente por empresas como YPF, la volatilidad financiera y la incertidumbre política continúan condicionando el ingreso sostenido de capitales al país.

Otro de los factores que genera preocupación es el impacto de la recesión sobre la economía real. Mientras el Gobierno insiste en mostrar señales positivas sobre inflación y superávit fiscal, distintos indicadores privados continúan reflejando caída del consumo, aumento de la morosidad y dificultades crecientes para familias y pequeñas empresas. En ese contexto, los mercados observan con atención si la estabilidad financiera podrá sostenerse sin una recuperación concreta de la actividad económica.

La combinación entre tensión internacional, tasas altas en Estados Unidos y fragilidad interna volvió a golpear a los activos argentinos en una semana clave para el Gobierno de Javier Milei. Aunque desde el oficialismo destacan que el riesgo país se mantiene muy por debajo de los niveles heredados, los movimientos recientes muestran que la confianza del mercado todavía permanece atada a variables extremadamente sensibles y a un escenario global cada vez más complejo para las economías emergentes.

Fuente: Infonews

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