Récord de endeudamiento: la morosidad de las familias ya supera niveles de la pandemia

tarjetas de credito
Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

La crisis económica y la pérdida del poder adquisitivo siguen golpeando con fuerza a los hogares argentinos. Según datos del sistema financiero, la morosidad en el pago de créditos y préstamos familiares alcanzó el 11,2%, el nivel más alto en más de dos décadas y por encima incluso de los registros observados durante la pandemia.

Los indicadores financieros encendieron una nueva señal de alarma sobre la situación económica de millones de familias argentinas. De acuerdo con datos relevados a partir de informes del Banco Central, la morosidad de los hogares en el pago de préstamos, tarjetas y créditos personales llegó al 11,2% en febrero de 2026. El número representa el peor registro desde al menos 2004 y consolida una tendencia negativa que ya acumula 16 meses consecutivos de aumento.

El deterioro financiero de las familias se produce en un contexto de fuerte caída del poder adquisitivo, aumento del costo de vida y salarios que todavía no logran recuperar terreno frente a la inflación acumulada de los últimos años. Aunque el Gobierno nacional insiste en destacar la desaceleración inflacionaria y el superávit fiscal, distintos sectores sociales continúan recurriendo al endeudamiento para afrontar gastos cotidianos vinculados a alimentos, alquileres, medicamentos y servicios públicos.

Los préstamos personales aparecen como el segmento más afectado. Según los informes financieros, la irregularidad en ese tipo de créditos alcanzó el 13,8%, mientras que en tarjetas de crédito la mora trepó al 11,6%. También crecieron los incumplimientos en préstamos prendarios e hipotecarios, reflejando el deterioro generalizado de la capacidad de pago de los hogares argentinos.

El fenómeno no afecta únicamente a bancos tradicionales. Las fintech, billeteras virtuales y entidades financieras no bancarias muestran niveles todavía más elevados de morosidad. Algunos relevamientos privados sostienen que en ciertos casos la cartera irregular ya supera el 25% o incluso el 30%, especialmente en microcréditos y financiamiento de consumo masivo. Empresas vinculadas a créditos rápidos y cuotas para electrodomésticos aparecen entre las más golpeadas por el incremento del incumplimiento.

Especialistas en economía señalan que uno de los principales problemas es la combinación entre tasas de interés elevadas y salarios estancados. A diferencia de otros períodos de alta inflación en Argentina, las deudas actuales no se “licúan” rápidamente porque las tasas reales continúan por encima del aumento de precios. Esto provoca que muchas familias ingresen en una espiral de refinanciaciones, pagos mínimos y acumulación de intereses que termina agravando aún más la situación financiera doméstica.

El informe también refleja un fuerte deterioro social más amplio. El Índice de Vulnerabilidad Familiar del Congreso ubicó a los hogares argentinos dentro de una categoría de “fragilidad familiar”, caracterizada por ausencia de capacidad de ahorro y alta exposición ante cualquier contingencia económica. La caída del empleo formal privado, el cierre de pequeñas empresas y el retroceso del consumo aparecen como algunos de los factores que explican el crecimiento sostenido de la morosidad.

Desde el Ministerio de Economía relativizaron parcialmente el problema y sostuvieron que se trata de un fenómeno transitorio vinculado al fuerte reacomodamiento económico. El ministro Luis Caputo aseguró recientemente que la situación debería estabilizarse con una baja de la inflación y una reducción progresiva de las tasas de interés. Sin embargo, distintos analistas advierten que la mejora macroeconómica todavía no logra trasladarse a amplios sectores de la población que continúan dependiendo del crédito para sostener gastos básicos.

La suba de la morosidad se convirtió además en una preocupación para todo el sistema financiero argentino. Aunque los bancos mantienen niveles elevados de previsiones y cobertura frente al riesgo crediticio, el crecimiento constante de los incumplimientos empieza a generar dudas sobre la sostenibilidad del esquema de financiamiento al consumo. Mientras el Gobierno apuesta a consolidar la estabilidad macroeconómica, millones de familias enfrentan una realidad marcada por deudas acumuladas, ingresos insuficientes y creciente dificultad para llegar a fin de mes.

Fuente: Infonews

Scroll al inicio