El Gobierno nacional confirmó su presencia en el acto central por el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco, que se realizará en la Basílica de Luján, en una jornada que combinará fe, política y gestos institucionales en un contexto de relación compleja con la Iglesia.
A un año del fallecimiento del papa Francisco, la Argentina volverá a poner en el centro de la escena su figura con una serie de homenajes en todo el país. El acto principal tendrá lugar en Luján, donde la Iglesia Católica encabezará una misa que reunirá a dirigentes políticos, sindicales y sociales.
En ese marco, el Gobierno nacional decidió participar de la ceremonia. La representación oficial estará encabezada por la vicepresidenta Victoria Villarruel y el secretario de Culto, Agustín Caulo, quienes asistirán en nombre del Poder Ejecutivo.
La presencia oficial tiene una lectura que excede lo protocolar. Se da en un contexto donde la relación entre el gobierno de Javier Milei y sectores de la Iglesia atravesó momentos de tensión, especialmente por declaraciones previas del mandatario y diferencias ideológicas.
El acto central se realizará en la Basílica de Luján, uno de los principales símbolos religiosos del país, y será encabezado por autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina. La misa llevará como lema “memoria agradecida” y “compromiso misionero”, en línea con el legado del pontífice.
La jornada no será exclusivamente religiosa. Se espera la participación de gobernadores, dirigentes políticos y referentes sindicales, lo que convierte al homenaje en un evento de fuerte contenido institucional y político.
Entre los asistentes confirmados figuran el gobernador bonaerense Axel Kicillof y representantes de distintos espacios, lo que configura una postal poco habitual en el actual clima de polarización política.
El presidente Milei no estará presente debido a su viaje internacional, pero la decisión de enviar una comitiva de alto nivel busca evitar señales de distanciamiento respecto a la figura de Francisco, cuya influencia sigue siendo transversal en la sociedad argentina.
La conmemoración forma parte de una serie de actividades que se desarrollarán en todo el país, con misas, actos y encuentros que apuntan a mantener vivo el legado espiritual y social del primer Papa argentino.
A un año de su muerte, Francisco continúa siendo una figura que interpela tanto a la política como a la sociedad. Y la participación del Gobierno en el homenaje en Luján confirma que su legado sigue siendo un punto de referencia ineludible en la Argentina actual.
Fuente: 50ambito



