Arranca en Córdoba el jury contra los fiscales que investigaron el crimen de Nora Dalmasso, acusados de mal desempeño y negligencia. El proceso reabre una de las causas más emblemáticas y controvertidas del país, aún sin responsables a casi dos décadas del asesinato.
El inicio del jury contra los fiscales que investigaron el crimen de Nora Dalmasso marca un punto de inflexión en una de las causas judiciales más resonantes de la Argentina. A casi 20 años del asesinato ocurrido en Río Cuarto, el foco deja de estar únicamente en el crimen y se traslada hacia el accionar de quienes debían esclarecerlo.
Los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro enfrentarán un proceso por presunto mal desempeño y negligencia grave durante la instrucción de la causa.
El debate oral y público se desarrollará ante el Jurado de Enjuiciamiento de Córdoba, que deberá determinar si los funcionarios continúan en sus cargos o si corresponde su destitución. El proceso incluye la declaración de más de 30 testigos y la presentación de pruebas vinculadas a distintas etapas de la investigación.
El crimen de Nora Dalmasso ocurrió en noviembre de 2006, cuando fue encontrada asesinada en su casa. Desde entonces, la causa atravesó múltiples líneas investigativas, sospechosos y teorías, sin lograr una condena firme.
A lo largo de los años, la investigación fue cuestionada por irregularidades, demoras y decisiones judiciales controvertidas. La absolución del viudo, Marcelo Macarrón, y la falta de un culpable consolidaron la percepción de impunidad en torno al caso.
En ese contexto, el jury aparece como una instancia excepcional: no juzga el crimen, sino el modo en que fue investigado. Es decir, pone en cuestión el funcionamiento del propio sistema judicial y su capacidad para dar respuestas en casos de alto impacto social.
Para la familia de la víctima, este proceso representa una oportunidad de revisión. No implica necesariamente justicia sobre el hecho, pero sí un posible reconocimiento de fallas estructurales en la investigación que marcaron el rumbo del expediente.
El juicio también tiene un valor institucional. Se trata de un caso inédito en Córdoba por la magnitud y la cantidad de fiscales involucrados, lo que refleja la gravedad de las acusaciones y el nivel de cuestionamiento sobre la actuación judicial.
Más allá del resultado, el jury reabre una discusión profunda: qué ocurre cuando la Justicia falla. No solo en términos de errores, sino en las consecuencias que esos errores tienen sobre la verdad, la reparación y la confianza social.
A casi dos décadas del crimen, el caso Dalmasso sigue sin resolverse. Pero ahora, por primera vez, el centro de la escena no es el autor del hecho, sino quienes tenían la responsabilidad de encontrarlo.
Fuente: La nueva mañana



