El tenista argentino venció al australiano Alex de Miñaur por 7-6 (2) y 6-3 en el Masters 1000 de París. Con esta victoria consiguió por primera vez superar a un jugador del Top 10, después de 20 derrotas consecutivas ante rivales de esa categoría, y se clasificó a los octavos de final del torneo.
Tomás Martín Etcheverry protagonizó una de las grandes sorpresas del Masters 1000 de París al derrotar al australiano Alex de Miñaur, ubicado en el noveno puesto del ranking mundial. El argentino se impuso por 7-6 (2) y 6-3 en la segunda ronda del certamen y consiguió una victoria que representa un punto de inflexión en su trayectoria profesional. El platense, que ocupa el puesto 31 del escalafón ATP, logró así su primer triunfo frente a un tenista ubicado entre los diez mejores del mundo, luego de haber perdido sus 20 enfrentamientos anteriores ante jugadores de esa categoría.
El encuentro comenzó complicado para Etcheverry. De Miñaur aprovechó su velocidad y capacidad de devolución para tomar la iniciativa y ponerse 3-1 arriba en el primer set. El australiano presionó desde el fondo de la cancha y obligó al argentino a buscar alternativas para recuperar terreno. Sin embargo, el platense logró reaccionar, recuperó el quiebre y volvió a meterse en partido. La paridad se mantuvo hasta el tramo decisivo del parcial, cuando De Miñaur volvió a tener oportunidades para quebrar, pero Etcheverry resistió y llevó la definición al tie-break.
En el desempate apareció la mejor versión del argentino. Con mayor precisión en sus golpes y firmeza en los momentos importantes, tomó rápidamente el control y se impuso por 7-2 para quedarse con el primer set. Ese resultado le permitió ganar confianza y trasladar la presión al australiano. En el segundo parcial, Etcheverry sostuvo su nivel, aprovechó la potencia de su derecha y consiguió el quiebre que le permitió adelantarse 4-2. Desde allí administró la ventaja, se mostró sólido con el servicio y cerró el partido por 6-3, después de casi dos horas de juego.
La victoria adquiere una dimensión especial por la jerarquía del rival. De Miñaur lleva varias temporadas instalado entre los diez mejores del circuito y se caracteriza por su intensidad, velocidad y capacidad para recuperar pelotas que parecen perdidas. Además, llegaba a París después de alcanzar la final del ATP 500 de Viena, donde había perdido ante el español Carlos Alcaraz. El australiano también se encontraba en plena disputa por uno de los lugares disponibles para el ATP Finals de Turín, por lo que la derrota tuvo consecuencias en su carrera hacia el torneo que reúne a los mejores de la temporada.
Para Etcheverry, el triunfo también significó dejar atrás una racha complicada. El argentino había llegado al torneo francés después de atravesar una serie de eliminaciones tempranas y necesitaba recuperar confianza en el cierre del calendario. Su participación había comenzado con una victoria exigente ante el ruso Andrey Rublev, ex número cinco del mundo, a quien superó por 6-4, 6-7 (4) y 7-6 (3), en un encuentro que se extendió durante casi tres horas. Esos dos resultados le permitieron reencontrarse con su mejor tenis en uno de los escenarios más importantes del circuito.
El platense atraviesa una temporada que también tuvo momentos destacados. En febrero conquistó el primer título de su carrera en el circuito mayor al consagrarse campeón del ATP 500 de Río de Janeiro, después de vencer al chileno Alejandro Tabilo en una final muy disputada. También alcanzó instancias importantes en otros torneos y logró consolidarse entre los principales representantes argentinos del tenis internacional. Sin embargo, el tramo final del año había presentado dificultades, por lo que el resultado conseguido en París representa una oportunidad para cerrar la temporada con mejores sensaciones.
Después de superar a De Miñaur, Etcheverry avanzó a los octavos de final del último Masters 1000 de la temporada. Su siguiente rival fue el australiano Rinky Hijikata, quien había protagonizado otra de las sorpresas del torneo al eliminar al serbio Novak Djokovic, siete veces campeón en París. El encuentro se disputó el jueves 5 de noviembre y terminó con victoria de Hijikata por 2-6, 6-3 y 7-5. De esa manera, el argentino no pudo alcanzar los cuartos de final, aunque su actuación frente al número nueve del mundo ya había quedado como uno de los resultados más importantes de su carrera.
El paso de Etcheverry por París dejó, de todos modos, una señal positiva para el tenis argentino. No solamente consiguió avanzar en uno de los torneos más exigentes del calendario, sino que también rompió una barrera personal al vencer por primera vez a un integrante del Top 10. La derrota posterior ante Hijikata puso fin a su participación, pero no le quitó valor a una victoria que confirma su capacidad para competir frente a los mejores del circuito. En el cierre de la temporada, el platense sumó un resultado de jerarquía y volvió a instalar su nombre entre los protagonistas argentinos del tenis internacional.
Con ayuda de Cba24n



