La crisis de Ueno Bank golpea a la Conmebol: tiene más de 14 millones de dólares comprometidos

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La entidad que conduce el fútbol sudamericano tenía depositados unos 14,3 millones de dólares en el banco paraguayo intervenido por problemas de solvencia. Además, quedó suspendido el acuerdo de patrocinio con la Copa Sudamericana. Desde la Conmebol sostienen que la situación no pone en riesgo el funcionamiento institucional ni el pago de premios a los clubes.

La crisis financiera de Ueno Bank en Paraguay también llegó al fútbol sudamericano y tiene entre sus principales afectados a la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol). El organismo presidido por Alejandro Domínguez mantenía depositados aproximadamente 14,3 millones de dólares en la entidad bancaria, cuyos servicios fueron interrumpidos tras la intervención dispuesta por el Banco Central paraguayo. La situación dejó esos fondos comprometidos y abrió interrogantes sobre el impacto económico para la organización.

Según la información difundida sobre el caso, la Conmebol tenía invertidos 85.470 millones de guaraníes en certificados de depósito de ahorro de Ueno Bank. El monto equivale a unos 14,3 millones de dólares y representa alrededor del 2,5% de los ingresos de la confederación. Aunque se trata de una cifra millonaria, desde el organismo buscaron transmitir tranquilidad respecto de su capacidad financiera para afrontar los compromisos asumidos con las asociaciones, los clubes y las competencias continentales.

El impacto no se limita a los depósitos. Ueno Bank también mantenía un acuerdo comercial como patrocinador de la Copa Sudamericana, vínculo que quedó suspendido a raíz de la crisis de la entidad financiera. El contrato tenía vigencia hasta el cierre de la temporada 2026 y su continuidad quedó seriamente comprometida ante la posibilidad de que el banco deje de operar. De esta manera, la Conmebol enfrenta tanto la incertidumbre sobre la recuperación de los fondos como la pérdida de un auspiciante de una de sus principales competiciones.

La entidad sudamericana aseguró que la situación no afectará el desarrollo de sus torneos ni el cumplimiento de las obligaciones económicas con los equipos participantes. Uno de los puntos que generó mayor atención fue la proximidad de las finales de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, cuyos premios representan sumas importantes para los clubes. La Conmebol sostiene que el dinero comprometido en Ueno Bank constituye una porción limitada de sus recursos y que cuenta con respaldo financiero suficiente para mantener sus operaciones.

La crisis bancaria también repercutió directamente en el fútbol paraguayo. Distintos futbolistas de la selección nacional y jugadores de clubes locales tenían ahorros depositados en Ueno Bank. El plantel de la Albirroja difundió un comunicado en el que reconoció que algunos de sus integrantes también fueron afectados y expresó su preocupación por las familias que quedaron sin acceso a sus recursos. Los jugadores reclamaron una respuesta de las autoridades y señalaron que cada uno evaluará individualmente las acciones legales que correspondan.

El problema alcanza además a las estructuras de los clubes. Según los reportes periodísticos, instituciones importantes del fútbol paraguayo, entre ellas Cerro Porteño y Olimpia, utilizaban la entidad para administrar parte de sus operaciones y pagos salariales. El presidente del gremio Futbolistas Asociados del Paraguay manifestó su preocupación por la cantidad de deportistas afectados, mientras que abogados vinculados al sector anticiparon la posibilidad de impulsar demandas colectivas para reclamar la devolución de los fondos.

La intervención de Ueno Bank fue dispuesta por el Banco Central del Paraguay después de detectar incumplimientos en los requisitos mínimos de solvencia financiera. La medida provocó la interrupción de los servicios bancarios y afectó a millones de clientes que utilizaban la entidad para administrar sus cuentas, realizar transferencias y recibir ingresos. El episodio adquirió además una dimensión política: la crisis derivó en la renuncia del presidente paraguayo Santiago Peña y en un escenario de fuertes cuestionamientos institucionales. La situación también generó preocupación en los mercados y abrió interrogantes sobre los controles financieros y las responsabilidades por el colapso.

El caso expone hasta qué punto una crisis bancaria puede extender sus consecuencias más allá del sistema financiero y alcanzar a instituciones deportivas, clubes, futbolistas y trabajadores. Para la Conmebol, el desafío inmediato será determinar qué posibilidades existen de recuperar los depósitos comprometidos y reorganizar su esquema de patrocinio para la Copa Sudamericana. Aunque el organismo afirma que sus competencias y premios no están en riesgo, la pérdida de un auspiciante y la inmovilización de más de 14 millones de dólares representan un impacto económico concreto en medio de un escenario de incertidumbre en Paraguay.

Con ayuda de Pagina 12

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