Un estudio elaborado por CIPPEC con el apoyo de DiDi reveló que casi dos tercios de los conductores que utilizan plataformas digitales de transporte combinan esa actividad con otros trabajos. La investigación expone cómo el pluriempleo se consolida como una estrategia para sostener la economía familiar, en un contexto de caída del poder adquisitivo, desempleo y dificultades para llegar a fin de mes.
El trabajo mediante aplicaciones digitales de transporte se consolidó como una alternativa laboral para miles de argentinos que necesitan complementar sus ingresos. Sin embargo, detrás de la posibilidad de manejar sus propios horarios y conectarse cuando lo necesitan, aparece una realidad marcada por la necesidad económica. Según un estudio del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), realizado con el apoyo de DiDi, el 65% de los conductores encuestados combina la actividad en la plataforma con otras ocupaciones.
El relevamiento muestra que, para una parte importante de los trabajadores, conducir mediante aplicaciones no representa simplemente un ingreso adicional. Más de la mitad de los consultados afirmó que esta actividad representa al menos el 50% de sus ingresos totales, mientras que alrededor del 30% depende exclusivamente de ella. Estos datos reflejan la importancia que adquirieron las plataformas digitales dentro de las estrategias económicas de numerosos hogares argentinos.
Entre los principales motivos para incorporarse a estas aplicaciones aparece la necesidad de mejorar los ingresos familiares. El 58% de los conductores de DiDi Moto y el 55% de quienes trabajan con DiDi Express, la modalidad de transporte en automóvil, señalaron que comenzaron a utilizar la plataforma para complementar sus recursos económicos. La falta de empleo también tiene un peso significativo: el 40% de los motociclistas y el 34% de los conductores de automóviles encontraron en esta actividad una alternativa frente al desempleo.
El fenómeno del pluriempleo también fue identificado por una investigación realizada por ocho universidades nacionales, el CONICET y otros equipos académicos. Ese trabajo, denominado Radiografía del trabajo mediado por plataformas en Argentina, reveló que el 75% de los trabajadores de plataformas virtuales tiene un segundo empleo y que solamente el 25% realiza esa actividad de manera exclusiva. Según los investigadores, la combinación de ocupaciones responde principalmente a razones materiales y a la necesidad de cubrir gastos básicos frente al deterioro del poder adquisitivo.
La investigación también permite observar las condiciones en las que se desarrolla esta modalidad laboral. En el caso de los conductores de aplicaciones de transporte, más del 70% trabaja entre cinco y siete días por semana, con una jornada promedio de aproximadamente siete horas y media diarias. Además, más de un tercio de los encuestados manifestó trabajar más de 45 horas semanales, sumando distintas actividades laborales. Esto demuestra que la flexibilidad horaria promocionada por las plataformas no necesariamente implica jornadas reducidas o mayor tiempo de descanso.
Otro aspecto importante es el impacto económico que generan estas plataformas más allá de los ingresos de sus conductores. Según el estudio de CIPPEC, DiDi produjo durante 2025 un valor agregado bruto de 1,154 billones de pesos, equivalente al 0,14% del Producto Bruto Interno argentino. La actividad también contribuyó a sostener aproximadamente 14.000 puestos de trabajo indirectos e inducidos, vinculados con sectores como combustibles, mantenimiento de vehículos, seguros, servicios financieros y telecomunicaciones.
El informe también analizó la relación entre las plataformas y la formalización laboral. De acuerdo con sus estimaciones, desde la llegada de DiDi se registró una reducción de 3,74 puntos porcentuales en la proporción de trabajadores sin aportes previsionales entre jóvenes de 20 a 35 años en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En Córdoba, donde la empresa comenzó a operar en junio de 2024, la reducción estimada fue de 4,4 puntos porcentuales. Sin embargo, los investigadores aclararon que estos resultados deben interpretarse con cautela y no significan que todos los conductores hayan accedido automáticamente a un empleo registrado.
La expansión de las aplicaciones también vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre los derechos laborales de quienes trabajan mediante plataformas digitales. La falta de regulaciones específicas, la ausencia de garantías tradicionales de empleo y los costos operativos que deben afrontar los conductores forman parte de un debate que involucra a empresas, sindicatos y organismos públicos. Combustible, mantenimiento, seguros y conectividad representan gastos que reducen los ingresos reales y que deben contemplarse al analizar la rentabilidad de esta actividad.
El crecimiento del trabajo mediante aplicaciones refleja una transformación del mercado laboral argentino, pero también expone las dificultades que atraviesan numerosos trabajadores para sostener sus economías familiares. Cuando una actividad que inicialmente aparece como un ingreso complementario termina ocupando una parte central del presupuesto del hogar, el fenómeno deja de ser solamente una cuestión tecnológica y se convierte en un indicador de la situación social y económica. El desafío hacia adelante será discutir cómo garantizar condiciones laborales dignas, protección social y derechos para quienes encuentran en las plataformas una herramienta para trabajar y llegar a fin de mes.
FUENTE: InfoGremiales



