Raúl Calamante obtuvo el 93% de los votos en la CTA bonaerense y llamó a construir una alternativa política para 2027

Raul Calamante
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La Lista 10 «Pablo Masciángelo», encabezada por el dirigente docente Raúl Calamante, se impuso ampliamente en las elecciones de la CTA de los Trabajadores en la provincia de Buenos Aires. Con el 93% de los votos, el dirigente sucederá a Roberto Baradel en la conducción provincial de la central sindical. Tras el triunfo, planteó la necesidad de fortalecer la unidad del movimiento obrero, profundizar la resistencia a las políticas del Gobierno de Javier Milei y construir una alternativa política con protagonismo de los trabajadores.

La Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina (CTA-T) definió una nueva conducción para la provincia de Buenos Aires luego de las elecciones realizadas el martes 3 de noviembre, en las que la Lista 10 «Pablo Masciángelo», encabezada por el dirigente de SUTEBA Raúl Calamante, consiguió el 93% de los votos. El resultado representa una amplia victoria del oficialismo sindical y consolida la continuidad del espacio que hasta ahora encabezaba Roberto Baradel en el territorio bonaerense. Los comicios formaron parte de una jornada electoral nacional en la que se renovaron las autoridades de la central en sus distintos niveles de representación, desde la conducción nacional hasta las regionales provinciales.

El triunfo de Calamante estuvo acompañado por una importante participación en las 44 regionales bonaerenses, un dato que la conducción sindical destacó como una muestra de la presencia territorial de la CTA-T. La central reúne a organizaciones de diferentes sectores laborales, sindicatos docentes, trabajadores estatales, judiciales, profesionales de la salud y movimientos sociales. Esa diversidad constituye una de las principales características de su estructura organizativa y representa una herramienta para articular reclamos que atraviesan distintas actividades económicas y sociales. La elección también permitió medir el respaldo de las organizaciones que integran el espacio oficialista, que consiguió una diferencia considerable frente a la oposición sindical.

La nueva conducción provincial estará integrada por Calamante como secretario general, acompañado por Silvana Scali, dirigente de la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP), y Hugo Russo, secretario general de la Asociación Judicial Bonaerense (AJB), quienes ocuparán las secretarías generales adjuntas. La nómina se enfrentó a la Lista 6 Multicolor, encabezada por Olga Ortigoza, dirigente opositora de SUTEBA La Matanza. Con esta definición, Calamante sucederá a Baradel al frente de la CTA-T bonaerense, mientras que este último asumirá la conducción nacional de la organización, luego de haber encabezado durante años el espacio provincial.

Tras conocerse los resultados, Calamante destacó el significado político del respaldo recibido y planteó que la nueva etapa deberá profundizar la unidad de los trabajadores. «El resultado de esta elección es un claro mensaje de la militancia de la CTA-T para continuar por el camino de la unidad, fortalecer la resistencia al gobierno de Milei y construir una alternativa política para 2027, con un fuerte protagonismo de las y los trabajadores», sostuvo. Sus declaraciones reflejan una definición que excede la renovación de autoridades gremiales y coloca a la central sindical en el debate sobre la construcción de una propuesta política frente al rumbo del Gobierno nacional. En ese sentido, el dirigente planteó que las organizaciones de trabajadores deben tener un papel activo en la discusión sobre el modelo de país y las políticas públicas.

El dirigente también hizo referencia a la campaña electoral, durante la cual recorrió gran parte de las regionales de la provincia y mantuvo encuentros con representantes de sindicatos, organizaciones sociales y movimientos populares. Según explicó, esas recorridas permitieron tomar contacto directo con las dificultades económicas y sociales que atraviesan las comunidades bonaerenses. Calamante señaló que encontró preocupación por la situación cotidiana, pero también una importante voluntad de organización y participación de la militancia sindical. Ese diagnóstico será uno de los puntos de partida para la nueva conducción, que deberá coordinar demandas de sectores diversos y fortalecer los mecanismos de representación en cada territorio.

Uno de los principales ejes que anticipó Calamante es la resistencia a las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei. El dirigente sostuvo que la CTA-T tiene por delante el desafío de enfrentar las medidas de ajuste, defender a la provincia de Buenos Aires y construir una perspectiva política que permita modificar el rumbo nacional. También afirmó que la central buscará intervenir en las discusiones vinculadas con la pérdida de derechos, la soberanía y las condiciones de vida de los trabajadores. Estas definiciones ubican a la organización dentro de un escenario de confrontación sindical y política con el Ejecutivo nacional, en el que las centrales obreras discuten sus estrategias frente a las reformas económicas, las relaciones laborales y el papel del Estado.

La elección bonaerense también tuvo un peso significativo en el resultado nacional de la CTA-T. La Lista 10, encabezada por Roberto Baradel para la conducción central, obtuvo alrededor del 95% de los votos a nivel país, de acuerdo con los resultados difundidos por la organización y los medios gremiales. El caudal electoral de la provincia de Buenos Aires fue determinante para ese desempeño, debido a su peso dentro de la estructura de afiliados y de las candidaturas opositoras. De esta manera, la renovación de autoridades provinciales y nacionales quedó vinculada a una misma estrategia de continuidad dirigencial, con Calamante en Buenos Aires y Baradel al frente de la conducción nacional. El desafío será traducir ese respaldo electoral en capacidad de organización y representación frente a los conflictos laborales y sociales que se desarrollen durante el próximo período.

Con el resultado del 3 de noviembre, la CTA-T bonaerense inicia una nueva etapa que tendrá como horizonte inmediato la reorganización sindical y la construcción de una agenda política de cara a 2027. Calamante anticipó que la central buscará fortalecer la unidad de los trabajadores, ampliar la articulación con los movimientos sociales y convertirse en protagonista de la discusión sobre una alternativa al actual Gobierno. La magnitud del triunfo le otorga a la Lista 10 un respaldo electoral significativo dentro de la organización, aunque el desafío estará en sostener esa cohesión y responder a las demandas de los distintos sectores que integran la central. La definición política del nuevo secretario general deja planteado un mensaje: el sindicalismo no limitará su intervención a las reivindicaciones laborales, sino que buscará participar activamente en la discusión sobre el futuro económico, social y político de la Argentina.

Fuente: InfoGremiales

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